viernes, 30 de octubre de 2015

SABIAS QUE

Los dos primeros años, claves para definir la alimentación
Los hábitos que se adquieren en los dos primeros años son los que perduran el resto de la vida. Ese período es básico porque el cerebro se programa hasta los 2 años, lo que significa que, lo que se aprendió hasta ese momento es esencial. Pero además, hasta ese momento todavía no puede elegir ni decidir qué come.
Cuando entra a la guardería o al jardín ya no somos nosotros los padres los que manejamos sus gustos, sino la industria de la alimentación y ahí los hemos perdido.
Hoy tenemos que insistir con las verduras y con el agua años atrás el tomar gaseosa era una excepción.
Pero también influye mucho cómo comen los padres, porque si comen mucho, exageran con el azúcar, comen la mayor parte de sus alimentos fritos y en la casa no se come vegetales, nuestro hijo no va a hacer lo que le decimos sino lo que ve que nosotros hacemos.

Carnes y cáncer: Relación entre ambas
Mucho se dice sobre el reciente estudio que coloca a las carnes rojas y procesadas en la lista de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de sustancias que producen cáncer. Pero antes de alarmarte y volverte vegetariana, lee estos estudios.
1. El estudio de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) que valida la decisión de la OMS señala que el consumo de carnes procesadas aumenta el riesgo de padecer cáncer de colon y de recto, no que lo produce. Han colocado a la carne procesada en el grupo 1 de la lista de productos que pueden generar cáncer (junto al tabaco, aunque no significa que sean igual de peligrosos).
2. En el caso de la carne roja, se afirma que su consumo puede contribuir a padecer esta enfermedad, pero las pruebas sobre este punto no son concluyentes. Las carnes rojas han sido colocadas en el grupo 2A de la lista (junto al glifosato, ingrediente que se encuentra en los herbicidas).
3. Las carnes procesadas y rojas pueden producir cáncer, pero cuando son consumidas en exceso. Se deberían comer una vez a la semana.
4. Los embutidos, por la cantidad de nitritos que poseen, sí son productores de cáncer. Por ejemplo: chorizo, salchicha y los embutidos a la parrilla. Se deben comer máximo una vez  cada dos semanas.
5. No todos los embutidos son igual de dañinos, productos como el jamón de pavo o de pollo pueden incluirse en la dieta hasta dos veces por semana.
6. Los embutidos se producen con carnes rojas que, contienen una mayor concentración de toxinas. Pero al ser procesadas y cocinadas  a altas temperaturas, se vuelven más dañinas.
7. ¿Es mejor ser vegetariano, entonces? No, lo ideal es tener una alimentación rica en frutas y verduras, que nos ayudan a reducir los efectos de los radicales libres que son los que producen el cáncer, también hacer deporte y tomar mucha agua.

Nutrición: beneficios de la cebolla
Este vegetal está muy presente en todas las cocinas y no solo le aporta sabor a sus comidas sino algún beneficio más, para su salud.
Beneficios de la cebolla:
1. Tiene acción bactericida. La cebolla fortalece las defensas y elimina muchos virus. Por ser rica en vitamina A y C, se usa como remedio casero para combatir  los resfriados, bronquitis y afecciones respiratorias.
2. Tiene propiedades diuréticas. Gracias al potasio, la cebolla cruda favorece la eliminación  de líquidos y esto es bueno en caso de sufrir hipertensión, gota y cálculos renales.
3. Es importante para las personas con diabetes ya que ayuda a disminuir los niveles de azúcar y colesterol.
4. También destacan sus propiedades anti anémicas. Por su aporte de hierro, fósforo y vitamina E, contribuye en la generación de glóbulos rojos y en reponer la pérdida de sangre.
5. Al estimular el hígado, la vesícula y el páncreas, la cebolla ayuda a hacer una buena digestión. Sin embargo, debería evitarse cuando se sufre de acidez o gastritis.