viernes, 16 de octubre de 2015

AL MUNDO NO LE FALTA COMIDA SINO CORAZÓN

¿Por qué en un mundo de 7.000 millones de habitantes, que produce alimentos para 12.000 millones, 900 millones de seres humanos mueren de hambre? Esa fue la pregunta en la que se basó el periodista argentino Martín Caparrós para salir al mundo, recorrer ocho países (Níger, Bangladesh, Sudán, Madagascar, India, Kenia, Estados Unidos y Argentina) e intentar ponerle rostro a esta gravísima problemática. La conclusión del reconocido reportero es que a este mundo no le faltan alimentos, sino corazón. “Entre ese hambre repetido, cotidiano, y el hambre desesperante de quienes no pueden con él, hay un mundo de diferencias y desigualdades”.
¿Cuánto se ha avanzado en la lucha contra el hambre?
Las últimas estimaciones de la FAO indican que la reducción del hambre en el mundo continúa: se calcula que hay unos 795 millones de personas crónicamente subalimentadas en 2014-16, algo más de una de cada nueve personas, y unos 216 millones menos que en 1990-1992. En el mismo período, la prevalencia de la subalimentación se ha reducido del 18,6 al 10,9 por ciento a nivel mundial y del 23,3 al 12,9 por ciento en los países en desarrollo.
A pesar del progreso general, persisten marcadas diferencias entre regiones. África subsahariana tiene la mayor prevalencia de subalimentación, y sólo ha realizado modestos avances en los últimos años. Por el contrario, las condiciones son mucho más favorables en África del Norte, donde varios países presentan niveles bajos de subalimentación.
Asia, todavía tiene el mayor número de personas subalimentadas. Asia meridional ha avanzado lentamente en la reducción del hambre, mientras que se ha logrado un progreso más rápido en Asia oriental y sudoriental. América Latina y el Caribe han registrado avances muy rápidos en la reducción del hambre, en especial los países del sur del continente.
¿Cuál es la relación entre el hambre y la subalimentación?
En muchos casos de estudio, se encuentra que ha habido avances significativos en la lucha contra la subalimentación, no se han producido mejoras en los resultados nutricionales, por ejemplo, en la proporción de niños con retraso del crecimiento o bajo peso. Esto significa que, aunque las personas pueden tener acceso estable a alimentos suficientes para sus necesidades de energía, este alimento no es siempre de calidad suficiente para proporcionar todas las vitaminas y otros nutrientes, o que algunas personas están demasiado enfermas para usar los nutrientes que consumen.
Hay muchas razones por las cuales se puede producir la subalimentación. La falta de diversidad de la dieta, especialmente donde las dietas son pobres en alimentos ricos en micronutrientes como carne, pescado y productos lácteos. La falta de acceso a agua potable y saneamiento ambos cruciales para mitigar el riesgo de enfermedad. La educación deficiente y la falta de acceso a servicios de atención prenatal e infantil también son factores importantes.
¿Cuál es el papel de la protección social?
En las últimas décadas hemos visto un aumento significativo en la protección social en términos de cobertura. Hoy en día, todos los países del mundo tienen al menos un programa de redes de seguridad social. Los programas de alimentación escolar, se implementan en 130 países. La protección social contribuye directamente a la mitigación de la pobreza y la reducción del hambre, pero también es crucial para promover el crecimiento inclusivo
¿Cuál es el papel de los mercados y el comercio?
Unos mercados que funcionen bien son importantes para promover la seguridad alimentaria y la nutrición. Los mercados facilitan el flujo de alimentos de las zonas de excedentes a las deficitarias y aseguran su disponibilidad. También envían señales de precios a los agricultores para que adapten su producción y uso de insumos. La mejora del acceso a las oportunidades de comercialización puede ayudar también a aumentar la productividad.
El comercio también ofrece beneficios a nivel internacional, pero también hay riesgos subyacentes. Por ejemplo, un comercio más libre impulsa las importaciones y aumenta la cantidad y la variedad de alimentos disponibles. En un país, una mayor competencia del exterior puede provocar mejoras en la productividad mediante una mayor inversión, pero en otro país las importaciones más baratas pueden tener efectos desastrosos sobre los agricultores y trabajadores nacionales, con pérdida de empleos y menores ingresos. Los vínculos entre la seguridad alimentaria y el comercio internacional son complejos y específicos para cada contexto y las oportunidades y riesgos deben evaluarse con cuidado.