miércoles, 1 de julio de 2015

SABIAS QUE

La FDA da paso para eliminar las grasas trans artificiales de los alimentos procesados
En base de una revisión exhaustiva de la evidencia científica, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) finalizó hoy su determinación sobre los aceites parcialmente hidrogenados (PHOs por sus siglas en inglés). Los PHOs son la fuente dietética principal de grasas trans artificiales en los alimentos procesados y no son “generalmente reconocidos como seguros” o “GRAS”, como se les conoce en inglés, para su uso en la alimentación humana.
Los fabricantes de alimentos tendrán tres años para eliminar los aceites parcialmente hidrogenados de sus productos.
“La acción de la FDA sobre esta importante fuente de grasas trans artificiales demuestra el compromiso de la agencia con respecto a la salud del corazón de todos los estadounidenses”, dijo el Comisionado Interino de la FDA, el Dr. Stephen Ostroff, MD.
Desde el 2006, se ha exigido a los fabricantes a incluir información sobre el contenido de grasas trans en la etiqueta de información nutricional de los alimentos.
Entre el 2003 y el 2012, la FDA estima que el consumo de grasas trans de los consumidores disminuyó alrededor del 78 por ciento y que la norma de etiquetado y reformulación de alimentos de la industria fueron factores claves de información para ayudar a los consumidores a tomar decisiones más saludables y reducir las grasas trans en los alimentos.
Mientras que el consumo de grasas trans ha disminuido significativamente, la ingesta actual sigue siendo un problema de salud pública. El Instituto de Medicina recomienda que el consumo de grasas trans sea lo más bajo posible, mientras se mantiene una dieta nutricionalmente adecuada.
“Los estudios muestran que la dieta y la nutrición juegan un papel clave en la prevención de problemas de salud crónicos, como las enfermedades cardiovasculares y la acción de hoy va de la mano con otras iniciativas de la FDA para mejorar la salud de los estadounidenses, incluyendo la actualización de la etiqueta de información nutricional”, dijo Susan Mayne, Ph.D., directora del Centro para la Seguridad Alimentaria y Nutrición Aplicada de la FDA.

Prevengamos la Obesidad Infantil
El tema de la obesidad infantil es muy complejo sin embargo, todo se basa en el compromiso de los padres para ganar las miles de batallas que esta enfermedad ocasiona. El Dr. Carlos del Águila Villar, pediatra endocrinólogo del Instituto Nacional de Salud del Niño indica que para triunfar en esas batallas, hay que  comprender que la obesidad es una enfermedad y no una cuestión estética; y aceptar un compromiso familiar.
Para prevenirla:
No los acostumbres a comer cuando se les antoje. Procura educarlos en base a responsabilidad, límites y firmeza. Si brindas esa autoridad, ellos no ingerirán alimentos en horas extras que afectan la asimilación de las grasas.
Treinta minutos es el tiempo ideal para que un niño coma, si no quiere acabar, permítale seguir con sus actividades cotidianas pero no le des nada a cambio, ni golosinas, ni dulces, ni snacks.
Enséñales a comer despacio, sin la necesidad de apresurarse, masticando bien los alimentos para lograr así una buena digestión.
Permite que tus hijos se sientan saciados sin haber terminado todo el plato. Y no les obligues a comer con las típicas frases de “¡No te levantas de la mesa hasta que acabes el último arroz!”
No busques llenar la barriga de tus pequeños. Si eres de las mamás que insiste en eso, corres dos riesgos: Que tu hijo cierre la boca y presente problemas al comer; o que la abra y exija cada vez más.
Cuida las porciones que das a tus hijos según sea la edad. A partir de los 5 años, la velocidad de crecimiento ya no es muy rápida como lo era antes, por ello es que asimilan aún más la comida y se va acumulando hasta llegar a la obesidad.
La pubertad y la adolescencia son buenas etapas para reeducar a tus hijos. Si han tenido malos hábitos, debes ayudarlos a tener un ritmo de vida saludable sin el exceso de grasas y azúcares.

La actividad física acompañada de una buena hidratación son los mejores aliados para prevenir casos de sobrepeso. Aprovecha los fines de semana para matricularlos en algún deporte o salir a correr o montar bicicleta en familia.