miércoles, 15 de julio de 2015

PEQUEÑOS PERO UTILES CONSEJOS

Mala alimentación provoca disminución de memoria
Puede ocasionar reducción de la capacidad de atención y aprendizaje, así como obesidad y sobrepeso. Una dieta pobre provoca cambios en el estado emocional, en la forma de comunicarse e interactuar con los demás, por lo que es necesario realizar cambios e incorporar hábitos saludables. Se recomienda  consumir dos porciones de verduras de hoja verde todos los días, como la acelga, la col rizada, repollo, apio, lechuga, hierbas aromáticas, las espinacas y alcachofas. Además, ingerir ácidos grasos Omega 3 como las sardinas, atún, salmón, caballa, algas marinas, nueces y semillas de linaza.
Es también muy importante comer alimentos ricos en vitamina E como: las almendras, avellanas, semillas de girasol, calabaza y sésamo, papas, calabaza, papaya, aceitunas, palta..
A su vez, las personas deben alimentarse con productos que contengan vitamina B e ingerir frutas con un alto contenido de antioxidantes como la sandía y las moras.
Se debe beber entre dos o tres litros de agua, realizar ejercicio tres veces por semana durante 40 minutos y cuidar las horas de sueño.
Es importante desafiar al cerebro con diversos ejercicios como el armar un rompecabezas, memorizar la letra de una canción o mantener al cerebro siempre dispuesto a aprender y tratar de hacer cosas nuevas.

Claves para pasar el invierno
La llegada de la estación más fría del año, aunque este año hemos tenido muchos días inesperados de sol y un verano realmente largo, el invierno  es sinónimo de aumento de peso para muchas personas. El descenso de temperatura genera un desequilibrio en el organismo, eso trae como consecuencia la tendencia de incrementar la ingesta calórica diaria para hacerle frente al frío. Es por ello que durante esta estación muchas personas consumen chocolates, pan caliente, guisos y estofados, entre otros alimentos hipercalóricos con los que se busca  equilibrar la temperatura corporal.
En líneas generales en días fríos se come más de lo que se ingiere en otras etapas más cálidas del año. Ocurre también que como uno utiliza ropas de abrigo se permite mayores licencias.
Es habitual que se suba de peso en invierno, hay mucha gente que cuando llegan los primeros calores de la primavera se desespera por iniciar una dieta  (sobre todo mujeres), con el objetivo de perder los kilos ganados durante los días fríos. Para evitar eso hay que ser equilibrado con la ingesta calórica en el invierno y no dejar de hacer actividades físicas.
Por más de que haga frío hay que hacerse un tiempo en un horario cómodo para hacer alguna rutina deportiva bien abrigados. Si se puede hacer bajo techo mejor, pero si uno no puede ir al gimnasio, hay que ponerse abrigo y ejercitarse en un momento del día en que la temperatura no sea tan baja. Luego de esa acción se debe tomar alguna infusión caliente o agua, por más que haga frío no hay que descuidar la hidratación.

Un cuerpo fitness es posible 
Si, con esfuerzo y nutrición. La tonificación pronuncia las curvas que la embellecen, en los hombres se intensifica la corpulencia. Se puede llegar a lucir una figura con estas características haciendo cambios en el hábito alimenticio y en los programas de entrenamiento.
Cualquier persona puede tener una figura atlética de este nivel, sobre todo si mantiene una actitud responsable y el entendimiento de que el éxito depende 80% de la nutrición y 20% del acondicionamiento muscular eficaz que puede conseguir.
Según el predominio de tejido adiposo, muscular u óseo, las personas se clasifican en:
Endomorfo: Tienen tendencia al sobrepeso, acumulan grasa con facilidad. Suelen estar por encima del peso medio de la población.
Mesomorfo: Son propensos a desarrollar con más facilidad la masa y tonificación muscular, así como la fuerza, deben vigilar más su peso ya que la tendencia a acumular grasas es mayor.
Ectomorfo: Suelen ser delgados con extremidades largas, tienen dificultades para ganar peso.
Las rutinas de ejercicios y las dietas se deben programar de acuerdo a cada persona,
El trabajo es arduo, pero da sus recompensas. Una persona puede ver algún cambio notable en su cuerpo luego de un año y para esto se requiere un entrenamiento duro y agresivo, primero en su voluntad y motivación y luego en cumplir con las rutinas diariamente

Se aconseja entrenar por cinco días consecutivos con un máximo de 2 horas sin pausa,