lunes, 13 de julio de 2015

EL DESGASTE DE LOS CARTILAGOS Y SU EFECTO EN EL CUERPO

El cuerpo humano es sumamente complejo, y para su correcto funcionamiento se deben tomar precauciones durante toda la vida para llegar en las mejores condiciones a la tercera edad. En la actualidad, debido que las personas tienden a vivir más tiempo, es común que se presenten condiciones de salud que limitan las actividades físico-motoras. Uno de los aspectos del organismo más afectado por las decisiones que tomamos en cuanto a nutrición y falta de ejercicios, son los huesos y las articulaciones. 
Y es aquí cuando se presentan lesiones importantes, como la osteoartritis, la degeneración del cartílago articular, perdiendo la capacidad del cartílago de amortiguar fuerzas y de lubricar la articulación. El principal factor es la edad, pero también influye, en gran medida, la obesidad.  
Las enfermedades reumáticas son más frecuentes en las mujeres, y aunque no se encuentra bien clara la razón se piensa que son varios los factores que pueden influir, dentro de ellos, el factor hormonal, considerado el más destacado.
Las personas que sufren de osteoartritis tienen dolor óseo y limitación del movimiento, lo cual dificulta su desenvolvimiento. Pero esto no son casos aislados, ya  que esta es una enfermedad que corresponde al cuarto padecimiento generador de discapacidad a nivel mundial. 

¿Pueden ser prevenibles?
Es posible al menos mitigar su impacto con estilos de vida saludables como ejercicio supervisado, dieta equilibrada y evitar la obesidad.  Por eso, es necesario muchas veces contar con suplementos nutricionales y las orientaciones profesionales adecuadas para cada individuo, con tal de que pueda gozar de los beneficios del ejercicio de manera segura.
En cuanto a los tratamientos, hoy en día se habla de tratamiento multimodal, donde el manejo debe ser multidisciplinario. Estos van principalmente dirigidos al alivio del dolor con analgésicos o antiinflamatorios.
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Hacer ejercicio con supervisión
De acuerdo con la Fundación de la Artritis, el ejercicio regular y moderado aumenta la fuerza de los huesos y los músculos, la flexibilidad y el nivel de condición física, que, a su vez, pueden fortalecer la articulación y protegerla de daños. De hecho, el ejercicio moderado puede incluso fortalecer el propio cartílago.
Sin embargo, ciertos tipos de actividades también pueden acelerar la progresión de deterioro del cartílago. El daño al cartílago puede causar inflamación, traumas y sustancias injuriantes que descomponen el cartílago.

Por eso, es importante acondicionar el cuerpo antes de entrenar y tomar las medidas necesarias, incluyendo suplementos nutricionales que colaboren con la salud articular adecuada.