miércoles, 2 de julio de 2014

SABIAS QUE

SUBIR DE PESO
Si hablamos de peso siempre nos referimos a que quieren  adelgazar. Pero existen personas que desean engordar. Si tiene peso bajo pero, su estado nutricional es correcto y su salud es buena, no existe nada más que un problema estético. Estas personas son capaces de metabolizar prácticamente todo lo que comen, no tienen reservas para almacenar porque su gasto metabólico es alto. Sin embargo, aunque la mayoría de las personas muy delgadas comen de todo y hacen una vida normal,  nos encontramos con personas que son muy nerviosas y gastan mucha energía, o son personas muy activas.
Por debajo del 18,5 del Índice de Masa Corporal (IMC), límite inferior del peso normal, empiezan  los problemas.
En las chicas puede faltar la menstruación o hacerse irregular. Eso  no está bien, aunque un análisis de sangre les salga perfectamente. Es una señal de alarma.
Es mucho más difícil hacer engordar a una persona, que hacer perder kilos a otra con sobrepeso. Casi es imposible en personas con delgadez constitucional. Por eso la recomendación es que se acepten como son y que se relajen para llevar una vida más tranquila, que reposen después de comer, que duerman bien, comenta que casi nadie es consciente de lo que cuesta hacer una dieta y lo que cuesta engordar. Es un logro que a la semana o cada 15 días suban medio kilo de peso, cuando perderlo es mucho más fácil. También es difícil mantener lo engordado. Requiere una disciplina constante en la alimentación, sobre todo si son activos y nerviosos.

¿DÓNDE HAY MÁS CALCIO?
El calcio es un mineral muy importante en el organismo pues ayuda a la contracción muscular y fortalece los huesos y dientes, evitando la osteoporosis. 
Lo podemos encontrar principalmente en la leche y sus derivados (queso, yogurt); sin embargo, no son las únicas fuentes importantes.
También está en los frutos secos como las pasas, almendras, nueces y el pak choy (col china).
Otros alimentos que destacan por brindar al cuerpo  este mineral son: 
La leche de soya, alpiste, ajonjolí o almendra. Son una excelente alternativa  para aquellas personas intolerantes a la lactosa. Las carnes de res y ave. La anchoveta y sardinas. El apio, hojas de espinaca, berros, col y perejil. Las semillas de ajonjolí y linaza así como los higos secos y la kiwicha. 
Hay que  tener en cuenta: Desde la infancia hasta los 20 años aproximadamente nuestro organismo fortalece los huesos con el calcio que consumimos, pasada esa edad solo se mantiene lo formado. A los 30 años se empieza con la reducción de calcio en el organismo. Para la mejor absorción y fijación del calcio es necesaria la presencia de la vitamina D (yema del huevo y las verduras de color naranja). Los suplementos o pastillas de calcio deben ser recetados por un médico. 

LA MANTEQUILLA SE PONE NUEVAMENTE DE MODA
El resurgimiento proviene de legiones de gourmets ca­seros que encuentran inspiración en los chefs famosos y programas de cocina en la televisión, cuyas recetas incluyen mucha mantequilla. Durante décadas, las familias op­taron por untable de origen vege­tal debido a preocupaciones sobre la concentración de grasa saturada que tiene la mantequilla, sólo para que hace poco se afirmara que las grasas insaturadas artificiales o trans presentes en la margarina son igual de malas para la salud.
Tanto la mante­quilla como la margarina contienen al menos 80% de grasas. Las alter­nativas a la mantequilla fabricadas de aceites de base vegetal se suelen denominar “untable” y tienden a contener menos grasas. Los compo­nentes de la margarina, como aceites de soya y maíz, suelen ser líquidos a temperatura ambiente. Para solidificarlos, cambian sus estructuras químicas usando hidrógeno. La hidrogena­ción parcial  puede producir grasas insaturadas, que se ha comprobado aumentan los niveles del colesterol dañino en los humanos. 
Las firmas que la producen enfatizan que sus untables más suaves no suelen conte­ner grasas trans, aunque muchas margarinas en barra aún las contie­nen y afirman que su producto es más saludable porque tiene menos grasas saturadas y calo­rías que la mantequilla. 
Algunos expertos en nutrición concuerdan en que el resurgimien­to de la mantequilla podría no ser sa­ludable, y quizás no perdure.