miércoles, 16 de julio de 2014

ALIMENTOS QUE AYUDAN A LAS PERSONAS CON CÁNCER

Debería cambiar mi alimentación? ¿Sería bueno que usara suplementos nutricionales? Esas son las preguntas que las personas diagnosticadas con cáncer suelen hacerse. Encontrar las respuestas puede ser difícil. Algunos médicos dicen coma de todo por lo que los pacientes terminan consultando otras fuentes, con los riesgos que eso implica.
El médico e investigador en epidemiología oncológica Álvaro Ronco en su libro Nutrición en el paciente oncológico: fundamentos para una optimización terapéutica” opina: " La responsabilidad  de la nutrición en el origen del cáncer es de al menos 30%. Hay decenas de estudios que muestran que los pacientes oncológicos que hacen cambios nutricionales tienden a un mejor pronóstico que aquellos que siguen con el mismo esquema alimenticio previo al diagnóstico. El experto propone modificar los patrones nutricionales para que el organismo permita una acción más eficaz del tratamiento sobre las células neoplásicas  y proteja a las células sanas. A continuación, algunos de los patrones sugeridos para los cánceres con mayor mortalidad
Cáncer de mama: Bajo consumo de carnes rojas. Mejor si son guisos, acompañados de abundancia de vegetales. Alto consumo de carnes blancas, en especial el pescado, el pollo sin piel. Consumo preferente de aceite de oliva extra virgen para aderezar ensaladas y preparar platos.  Si decide comer frituras (aunque deberían ser poco frecuente) también utilice este tipo de aceite. Alto consumo de cítricos. Las mandarinas, naranjas y su jugo son un medio de protección muy poderoso. Se debería ingerir un promedio mínimo de una a dos unidades al día. También aconseja limones, frutillas y kiwis, pero no la toronja. Consumo de lácteos descremados.  Entre los quesos, recomienda el semiduro y restringir la crema de leche, el chantilly, los helados de crema y la leche chocolatata. El pan y otros derivados del trigo, pasteles, dulces y mermeladas deben ser poco consumidos. Los alimentos integrales son más recomendables y deberían combinarse con  proteínas, productos lácteos y carnes. Incluir alimentos derivados de la soya. Hay para todos los gustos: porotos, harina, brotes y hamburguesas. Consumo frecuente de tomates y de crucíferas: brócoli, repollo, coliflor, coles, berro y acelga. Suplemento de grasas omega 3. Es aconsejable por su estímulo al sistema inmune.  Suplemento con vitamina D, tiene capacidad antitumoral para el cáncer de mama, de colon y probablemente de próstata. Puede encontrase en los pescados grasos y al tomar sol; de todos modos aconsejan ingerirla por vía oral.
Cáncer de pulmón: No consumir alcohol. El té verde, en cambio sí es aconsejable, y en lo posible debería sustituir al té negro. Muy bajo consumo de carnes rojas. En estos pacientes la ingesta no debería ser mayor a una vez por semana. Consumo de lácteos descremados y fermentados. La leche debería tomarse como máximo dos veces al mes, en particular si es entera; es mucho más conveniente la descremada. Los lácteos fermentados como yogures probioticos son las mejores opciones. Para ellos no se plantean restricciones. En cuanto a quesos, lo más recomendables son ricotas o requesón descremado.
Consumir cereales. Es necesario incorporar alimentos de grano entero para obtener un máximo de nutrientes. Aconseja incluir germen de trigo, salvado de trigo y de avena, y también la harina integral. Pocas grasas. El paciente debería tener un consumo de huevos menor a uno por día. Además, reducir carnes rojas, frituras, lácteos y postres. Muchos vegetales. Las verduras crudas deben superar ampliamente las tres porciones por semana. Consuma frutas. Un promedio de una o más por día es lo óptimo. Sirven todas, las de estación y las cítricas.
Suplementos con vitaminas. Además de los cítricos, los suplementos con vitamina C pueden ser útiles al paciente. Algunos estudios señalan la conveniencia de ingerir vitamina D.


NO HAY UN ALIMENTO ESTRELLA SOLO COLABORAN: Un fármaco puede lucir mejor sus propiedades si se lo administra en un marco nutricional adecuado para el paciente. Considerar los alimentos como una clave para la buena salud representa  un gran desafío para la medicina. Cada tipo de cáncer requiere una estrategia nutricional específica, En general los cambios convenientes para cualquier paciente oncológico son: sustituir otros tipos de aceites comunes y margarinas vegetales por aceite de oliva extra virgen; comer lo menos posible carnes rojas, con un máximo recomendable de dos veces al mes; dejar todo tipo de carnes procesadas, consumir lácteos lo menos posible, y si lo hace que sean descremados o fermentados; comer pescados grasos como atún y sardinas; utilizar suplementos de aceite de pescados ricos en grasas omega 3; incluir vegetales, en especial crudos, y frutas, sobre todo cítricas; comer legumbres, alimentos integrales y productos elaborados con ellos; consumir lo menos posible harina común y azúcar refinada y comidas hechas con ellas; evitar alcohol y tabaco.