viernes, 30 de mayo de 2014

NOS PREGUNTAS…..TE CONTESTAMOS

¿Qué puedo hacer si como de más en las vacaciones? 
Ponte tus zapatos más cómodos y sal a la calle. Si realizas actividad física, tus niveles de glucosa bajarán al igual que los de colesterol y presión sanguínea. La actividad física utiliza la glucosa extra que tenemos en nuestro organismo y ayudará a que la insulina trabaje de mejor forma.

¿Cuánto peso debo perder por semana? 
Limitar tu pérdida de peso entre 200 gramos y 500 gramos por semana te mantendrá saludable y te permitirá disfrutar de los alimentos que te gustan en pequeñas cantidades. 

¿Puedo tomar bebidas alcohólicas?
Sí, pero con moderación. La moderación se define como dos tragos por día para los hombres y un trago por día para las mujeres. Un trago es un vaso de 5 onzas de vino, una cerveza ligera de 12 onzas. Asegúrate si tomas algún medicamento que no especifique no ingerir alcohol. 

¿Qué debo hacer para que mi hijo disfrute comiendo?
Procura elaborar menús sabrosos, variados e imaginativos, que contengan alimentos de cada uno de los grupos.

A mi hijo no le gusta la leche ni el yogur. ¿Qué otros alimentos ricos en calcio puedo darle?
Dale queso o postres lácteos (flan, natillas, mousse) para desayunar o como postre, combinándolo con frutas

Puede tomar gaseosas durante las comidas?
Las gaseosas contienen una gran cantidad de azúcar, lo que significa un aporte adicional, que muchas veces es innecesario si tu hijo no desarrolla una gran actividad física. Sin embargo, si le gustan las gaseosas deja que las tome de vez en cuando.

Mi hijo no quiere desayunar porque teme aumentar de peso. ¿Qué debo decirle?
Explícale que lo que no come en el desayuno lo va a compensar durante el resto del día; no sólo comerá más en el almuerzo sino también en la merienda y a la hora de cenar. Al saltarse el desayuno está desequilibrando sus tres o cuatro comidas diarias.

Mi hijo está cansado. ¿Debo darle vitaminas para ayudarle a recuperar la forma?
Los complementos vitamínicos no son necesarios si tu hijo no padece ninguna deficiencia.
Los alimentos como las carnes, pescados, productos lácteos, legumbres, frutas y verduras le aportarán de forma natural todas las vitaminas que necesita.

¿Qué problemas puede tener mi hijo si no se alimenta correctamente?
Las consecuencias de una alimentación deficiente pueden ser varias. En primer lugar, si la dieta es pobre en calcio (consume poca leche, o lácteos como yogures o queso) tu hijo puede llegar a tener repercusiones sobre la salud de los huesos y dientes.
En caso de que tu hijo esté siempre fatigado o tenga problemas musculares o, incluso, espasmos, es posible que tenga carencia de magnesio. Este mineral lo obtiene del chocolate, frutos secos, legumbres y cereales.
Si en una analítica se ve que tu hijo tiene anemia tienes que reforzar su consumo de carnes rojas, legumbres, verduras y frutas ricas en vitamina C.
En caso de que adviertas que tu hijo no crece al mismo ritmo que el resto de su clase o que tiene problemas cutáneos es posible que tenga una deficiencia de zinc. Su fuente de nutrición en este caso son los mariscos, pescados y carnes.
Por último, si tu hijo picotea todo el día golosinas y no come en las comidas principales puede que su organismo presente carencias de vitaminas. Las deficiencias vitamínicas se producen cuando la alimentación es desequilibrada, muy rica en azúcares y grasas, y pobre en cereales, frutas y verduras.