viernes, 9 de mayo de 2014

PEQUEÑOS PERO UTILES CONSEJOS

Altas dosis de vitaminas
Estudios determinan que las altas dosis de vitaminas pueden aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y cáncer.
La última investigación de 2011, que realizó la Universidad de Minnesota, evaluó a 39 mil mujeres mayores y se dieron con la sorpresa de que la mayor tasa de mortalidad era de las que tomaban suplementos vitamínicos. Se sabe que el consumo de vitaminas viene de la década de los 80’s, en ese tiempo a la gente le preocupaba cuidarse del cáncer y de problemas cardiovasculares.
Sin embargo, el consumo exagerado  de vitaminas puede producir un rebote. El organismo la destruye hasta presentar una deficiencia vitamínica o puede interferir en las funciones de otras. Por ejemplo, el exceso de vitamina A interfiere en los efectos beneficiosos que tiene la vitamina D. Ahora, ten más cuidado y no te auto mediques, acude a tu médico.

Combate la anemia con las vísceras de la res
Muchas veces menospreciamos las vísceras de la res sin recordar que estas contienen hierro, un mineral fundamental para combatir y prevenir la anemia. Igualmente, aportan al organismo minerales como el zinc (para el buen el buen funcionamiento del cerebro), vitamina K (para favorecer la coagulación sanguínea) y ácido fólico (para cuidar nuestro corazón).
Las más conocidas: Las vísceras más conocidas son el hígado, el bofe, el corazón y el mondongo. Con ellas se preparan una variedad de platillos  muy nutritivos. Otras vísceras que también aportan proteínas y hierro son el bazo y los riñones, aunque no son muy consumidas.
¿Hay restricciones?: Todos pueden consumir vísceras, sobre todo las embarazadas y niños, ya que están en proceso de crecimiento. Sin embargo, aquellos que sufren de colesterol alto o del corazón deben evitar su consumo continuo. La única víscera que pueden comer con normalidad es el mondongo, pues tiene un bajo nivel de grasas.
¿Cómo consumirlas?: Lo recomendable es consumirlas dos veces por semana. Pueden ir acompañadas con menestras (lenteja, frijol), ensaladas, tubérculos (papa, camote, yuca), choclo o cereales (arroz, trigo). El corazón lo puedes comer a la parrilla (un buen ejemplo son los anticuchos),  el mondongo e hígado en guisos o saltados y el bofe en chanfainita. No lo pienses mucho e inclúyelos  en tu menú.    

Cromo y Magnesio: minerales indispensables para la salud y la nutrición
Estos tienen funciones primordiales en la salud y la nutrición, pero muy poco conocidas.
Minerales: Nuestro organismo funciona correctamente gracias a múltiples sustancias presentes en él. Dentro de estas sustancias se encuentran los macronutrientes, como las proteínas, grasas e hidratos de carbono y los micronutrientes como las vitaminas y minerales.
Los minerales se clasifican en macro elementos, micro elementos y oligoelementos, en relación a la cantidad necesaria requerida por el organismo.
Cromo: Es un oligoelemento, por lo que el organismo requiere una cantidad menor, siendo la Ración Dietética Recomendada (RDA), para los adultos de 50 a 200 mcg/dia. Es necesario en el metabolismo de los carbohidratos, grasas y proteínas, y  potencia la acción de la insulina.
Los alimentos que contienen cromo son: levadura de cerveza, granos enteros, hígado, muslo y pechuga de pollo, carne de res, mariscos, fruta fresca, vegetales, huevo, ostras. El cuerpo no lo absorbe fácilmente, y lo excreta con facilidad. Por ello la carencia del cromo puede ocasionar enfermedades del corazón, trastornos metabólicos, diabetes, desnutrición, intolerancia a la glucosa, alteraciones en la córnea y cataratas
Magnesio: Es un macro elemento esencial para el organismo. Son mayores los requerimientos del mismo de 280 a 350 mg/día, participa en procesos vitales como son: duplicación del ADN, regulación de los niveles de azúcar, interviene en el equilibrio hormonal y regeneración de los tejidos, previene los cálculos renales, actúa como laxante suave, ayuda a fijar el calcio y el fosforo en los huesos y en los dientes, protege de las enfermedades cardiovasculares, favorece el sueño y la relajación, entre otras funciones.

Los alimentos que contienen magnesio son: frutos secos, cereales, legumbres, levadura de cerveza, hortalizas y verduras crudas de hoja verde. La carencia de este mineral es poco común y afecta a las personas que consumen alimentos procesados y una dieta pobre en nutrientes naturales.