lunes, 26 de mayo de 2014

RAZONES PARA DEJAR DE BEBER GASEOSAS

El refresco es una de las principales causas de obesidad en el planeta,  beberlo causa muchos  problemas. Viendo el estado de la salud en el mundo es increíble que personas informadas sigan bebiendo gaseosas. Sabemos que beber una lata de refresco es consumir alrededor de 8 cucharadas de azúcar refinada, y sabiéndolo seguimos consumiéndolas, como si unos minutos de placer refrescante fueran más importantes que nuestra salud a largo plazo.
Las razones son:
Asma: El benzoato de sodio que contienen las bebidas gaseosas es un preservante, aumenta el sodio de la dieta y reduce la absorción de potasio. Algunas reacciones al benzoato incluyen urticaria recurrente, asma y eczema.
Problemas de riñones: Los refrescos contienen niveles altos de ácido fosfórico que se han asociado con cálculos renales y otros problemas de los riñones. Tienen un efecto desmineralizante del hueso, ya que el fósforo es un mineral que precipita con el calcio.
Exceso de azúcar: 20 minutos después de beber una gaseosa, el nivel de azúcar en la sangre sube rápidamente causando una explosión de insulina. Tu hígado convierte el azúcar en grasa. 40 minutos después, la absorción de cafeína termina. Las pupilas se dilatan, la presión sube, y cómo respuesta, el hígado lanza más azúcar a la sangre. 45 minutos después, el cuerpo incrementa la producción de dopamina, estimulando los centros de placer en el cerebro. Por cierto, la heroína trabaja de la misma manera.
Obesidad: La relación entre la obesidad y las gaseosas es  estrecha, los médicos calculan que por cada refresco consumido, la probabilidad de desarrollar obesidad incrementa 1.6 veces.
El 70% de las enfermedades cardiovasculares son causadas por la obesidad. El 42% del cáncer de colon y de mama es diagnosticado en individuos obesos. El 30% de operaciones de la vesícula biliar están relacionadas a la obesidad.
Disuelve el esmalte dental: El azúcar y ácido de las bebidas gaseosas disuelven fácilmente el esmalte de los dientes.
Enfermedades cardíacas: La mayoría de las gaseosas contienen jarabe de maíz alto en fructuosa, un endulzante que recientemente ha enfrentado  muchas críticas. El jarabe de maíz  se ha relacionado con un riesgo más alto de síndrome metabólico. En el 2006, más de una en cada 4 muertes fue causada por enfermedades cardíacas.
Complicaciones reproductivas: Las latas de refrescos tienen una cubierta de resina que contiene (Bisfenil-A), el mismo químico utilizado en biberones, botellas de agua y contenedores de plástico que arruinan el sistema endocrinológico, potencialmente causan pubertad prematura y anormalidades reproductivas  y cáncer.
Osteoporosis: Cuando el fosfato es excretado a través de la orina, jala calcio consigo, así elimina este mineral esencial del cuerpo. El 80% de las personas que son afectadas por la osteoporosis son mujeres.
Diabetes: Aquellas personas que beben gaseosas frecuentemente tienen un riesgo 80% más alto de desarrollar diabetes tipo 2. Aproximadamente el 10% de los costos médicos anuales en Estados Unidos, se deben a la diabetes.

¿Sabías que al consumir una lata diaria de bebida, aumentas en un 20% los riesgos de padecer enfermedades cardíacas?
En un estudio realizado por la popular revista American Heart Associattion  se  llegó a esa conclusión a diferencia de quienes beben sin azúcar. Las gaseosas han suprimido a los jugos naturales y la preferencia por estas se hace cada vez mayor tanto en niños, jóvenes y adultos.
¿Qué ocurre en tu organismo cuando tomas una bebida gaseosa?                  
Los diez primeros minutos son como si entraran 10 cucharadas de azúcar a tu cuerpo, no vomitas porque el ácido fosfórico corta el gusto. Puedes evitar estos procesos dañinos, no abuses de la bebida gaseosa, por muy sabrosa que sea, puedes resistirte para que tu cuerpo no se resista a generar un organismo saludable.