viernes, 31 de enero de 2014

MAMAS PRIMERIZAS

La alimentación es fundamental durante el embarazo, aunque en términos energéticos solo se requiere un aumento de tan solo 300 kcal  diarias, para suplir las necesidades de una mamá gestando
Uno de los aspectos más importantes cuando se desea iniciar esta etapa de la vida será gozar de un excelente estado de salud. Por eso, antes de quedar embarazada, lo primero que se debe tener es una alimentación balanceada, un óptimo control de salud, buenos hábitos de higiene y estabilidad emocional.

Respecto a la nutrición, nunca hay que comer por dos, pero si la alimentación deberá ser saludable, natural, variada y cada tres horas. Las necesidades de energía que necesita una mujer gestando deben ser cubiertas por todos los grupos de alimentos: cereales y granos, frutas, vegetales, lácteos, carnes y grasas. En los tres primeros meses lo máximo que se debe subir de peso son dos kilos
Durante la primera etapa, el cuerpo producirá una gran cantidad de hormonas que van acompañadas de sus efectos colaterales. De tal forma que el 70% de las mujeres experimentará náuseas y vómitos. Para no afectar el estado nutricional, será mejor consumir alimentos ricos en calorías, haciendo comidas pequeñas varias veces al día para lograr una mejor absorción de nutrientes. Se recomienda consumir los líquidos entre las comidas y no con ellas.

Lo fundamental de una dieta sana está en la selección de una variedad de alimentos que provean un nivel de energía y nutrientes necesario para la salud maternal, así como el desarrollo y crecimiento fetal. Por cuanto la alimentación debe caracterizarse por algunos aspectos básicos.

Tomar suficiente líquido: además de comer determinados alimentos. Debe intentar tomar 2 litros diarios de líquidos (8 vasos).

Comer regularmente: no se ayuna ni se saltan comidas. El consumo de tres comidas diarias, y si es necesario, varias meriendas al día, ayuda a mantener un suministro de glucosa óptimo para el feto.

Usar suplementos de vitaminas y minerales: ingesta diaria de hierro, calcio y folatos. Los requerimientos de estos micronutrientes aumentan considerablemente durante el embarazo, en especial durante los últimos dos trimestres. El hierro aumenta a una cantidad muy difícil de suplir con la dieta, por lo que se deben tomar suplementos, siempre de acuerdo a sus indicaciones médicas.

Entre los alimentos que no pueden faltar en la dieta de la madre primeriza están aquellos que sean fuente de calcio, hierro, ácido fólico, vitaminas de complejo B y vitamina A. Por ejemplo: lácteos y derivados, carnes rojas y blancas, hortalizas, vegetales de colores intensos y las frutas.

Cabe señalar que el consumo de alcohol puede causar aborto espontáneo, muerte fetal y una variedad de trastornos de por vida, conocidos como trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF). Recuerde no abusar de los suplementos dietéticos y consuma solo los medicamentos recetados por su médico.