miércoles, 29 de enero de 2014

PEQUEÑOS PERO ÚTILES CONSEJOS

La mandarina
Es sin duda, una de las frutas favoritas de muchas personas. Como toda fruta cítrica, es una excelente fuente de vitamina C, la cual estimula la formación de anticuerpos y combate la acción nociva de elementos en el organismo responsables de desarrollar enfermedades degenerativas. Es una excelente fuente de potasio, que interviene en el impulso nervioso y participa en la contracción muscular. Además, contribuye a la hidratación por su alto contenido de fibra y evita problemas digestivos como el estreñimiento, males cardiovasculares y el colesterol elevado. Esta deliciosa fruta se puede consumir entera en su estado fresco, en zumo o el zumo diluido en agua. Se recomienda incluir en la dieta al menos una fruta cítrica al día para poder cubrir los requerimientos de vitamina C  y para reforzar el sistema inmunológico.
De manera que se aconseja su consumo como medida preventiva para los molestos resfríos.
Con todas estas grandiosas características, incorporar la mandarina en la dieta semanal, es una alternativa saludable para el beneficio de toda la familia.

Sano y Crudo
Productos verdes, muchas frutas y verduras, más variedad de semillas y algas, son el sustento de esta alternativa alimenticia reconocida por sus beneficios a la salud. Comida vegetariana, de preferencia orgánica y sin cocción, aprovechando técnicas culinarias como la deshidratación, la germinación, el procesamiento y el licuado de ingredientes para conservar lo mejor de los nutrientes, es la respuesta a ¿qué es la cocina cruda? Al cocinar, el calor destruye las enzimas que el cuerpo necesita para mantenerse saludable, y revertir el proceso de envejecimiento, se sentirá con mayor vitalidad y energía.
Este estilo de alimentación no es algo nuevo, es la primera forma que el instinto mostró al hombre para nutrirse, incluso la medicina lo respalda al decir que la dentadura humana no fue diseñada para roer carne.
Beneficios: Un aumento de energía.  Que la piel se limpie de impurezas. Agilidad mental gracias al rápido flujo sanguíneo. Bajar de peso.

EL CONSUMO SALUDABLE: LEA LAS ETIQUETAS
Cada vez más personas se preocupan por su nutrición y por eso es importante aprender a leer correctamente en las etiquetas de algunos alimentos.
Porciones: lo primero que debe identificarse es el tamaño de la porción y el número de porciones por envase.
Contenido energético: La unidad más utilizada es la de las kilocalorías (kcal). Un producto se considera bajo en calorías cuando aporta menos de 40 kcal por porción.
Proteínas: cantidad de proteínas que contiene un alimento. Se expresa en gramos.
Grasas: Algunos productos incluyen solo grasa total, otros pueden desglosarla en grasa saturada, monoinsaturada y poli insaturada. Todo se expresa en gramos. (3 gramos o menos por porción).
Colesterol: libre de colesterol.
Carbohidratos disponibles: azúcar reducido o libre de azúcar.
Fibra: Un alimento es buena fuente de fibra cuando aporta al menos 2.5 g de fibra por porción.
Sodio: 5 miligramos por porción o libre de sodio.
Vitaminas y minerales: Da una idea general en porcentajes de las vitaminas y minerales que tiene una porción, estas sirven como guía para valorar la ingestión en la población sana.
GDA: Son guías nutricionales. En ella se indica el tamaño de la porción, calorías, grasa saturada, azúcares y sodio, que se deben consumir diariamente.