viernes, 17 de enero de 2014

LA CERVEZA: UNA BEBIDA CON NUMEROSOS BENEFICIOS PARA NUESTRA SALUD

La cerveza es una bebida natural obtenida por fermentación alcohólica de un extracto acuoso de cebada malteada. Las materias primas necesarias para la fabricación de cerveza son: malta de cebada, agua, levadura y lúpulo, aunque la mayoría de las cervezas comerciales utilizan también otra fuente de hidratos de carbono (habitualmente un cereal no malteado), un antioxidante, un estabilizante de espuma y un colorante, que permite intensificar y uniformizar el color del producto final.
El valor calórico de una cerveza común se debe a su contenido en alcohol etílico (7 Kcal/g) Una cerveza de 5º aportaría aproximadamente 450 Kcal/L, de las que dos terceras partes corresponden al alcohol y el resto a las malto dextrinas. La ingesta de un litro diario de cerveza aportaría un 17% de las necesidades energéticas diarias de un hombre y el 22% en el caso de la mujer. La cerveza sin alcohol tiene obviamente un valor calórico mucho más bajo, del orden de 140 Kcal/L.

Propiedades funcionales.
El consumo ligero o moderado de alcohol etílico tiene efectos positivos para el organismo, siempre que se trate de individuos adultos y sanos.  El consumo de alcohol reduce el nivel de colesterol es decir, aumenta el colesterol HDL (“bueno”) y baja el LDL (“malo”) por lo tanto reduce los riesgos de enfermedades cardiovasculares, y retrasa la aparición de la menopausia.
La cerveza también es fuente de folato. La deficiencia de esta vitamina da lugar a una síntesis defectuosa de ácidos nucleicos y proteínas, y es la causa más común de la anemia megaloblástica.  También se ha relacionado esta  deficiencia con mayor riesgo de padecer adenoma colorrectal e infarto de miocardio. (Hay otros alimentos que lo contienen)
Los flavonoides que contiene, presentan diversas propiedades farmacológicas, tales como efectos antiinflamatorios, antialérgicos y evita la proliferación de las células cancerosas. Además, la relación de potasio a sodio es muy alta, lo que le confiere un fuerte efecto diurético.

Conclusiones
Desde un punto de vista nutricional, podemos considerar algunos aspectos favorables en el consumo moderado de cerveza:
Su aporte calórico es muy inferior al de cualquier otra bebida alcohólica y al de muchos otros alimentos (un vaso de zumo de cualquier fruta u hortaliza aporta, aproximadamente, las mismas kcal que un vaso de cerveza). Por tanto, la cerveza no engorda, consumida con moderación. Sin embargo, lo que sí engorda son otros hábitos y formas de vida (alto consumo de alimentos ricos en grasa y/o contenido energético) que, frecuentemente, acompañan a un alto consumo de cerveza.
Favorece la digestión, ya que promueve la secreción de jugos digestivos y estimula el apetito.
Se aconseja su consumo diario a mujeres en periodo de lactancia, dado que estimula el flujo de leche materna. Ente este caso la cerveza será sin alcohol.
En caso de anemia, es un buen complemento dietético, ya que contiene minerales que son fijadores del hierro.
La cerveza “sin alcohol” puede incluirse en la dieta de personas hipertensas, ya que su contenido en sodio es tan bajo como el del promedio del agua; y por su bajo o nulo contenido en alcohol puede incluirse en dietas bajas en calorías (el grado alcohólico de la cerveza “sin alcohol” debe ser inferior al 1% de acuerdo con la legislación actualmente vigente).

Consúmala sin alcohol
Es recomendable que opte por beber cerveza sin alcohol (en el Perú habrá que esperar, ninguna marca local la ofrece por ahora). Un estudio realizado por la Agencia de Salud de Valencia (España), demuestra que el consumo de dos cervezas sin alcohol al día aumenta los antioxidantes de la leche materna, mejora su calidad nutritiva. A pesar de tener varios puntos en contra, un estudio presentado en Bruselas, Bélgica, demostró que el consumo moderado de cerveza después de practicar ejercicio físico es  tan efectivo como el agua para la rehidratación y la recuperación. En medio de todo, lo más recomendable es tomar con moderación.