miércoles, 8 de enero de 2014

SABIAS QUE

CONSUMO DE TOMATE PUEDE PROTEGER DEL CANCER DE MAMA A MUJERES POSMENOPÁUSICAS
Una dieta rica en tomate puede ayudar a proteger a las mujeres posmenopáusicas del riesgo de padecer cáncer de mama, que se eleva en este grupo conforme aumenta su índice de masa corporal (IMC), según concluye un nuevo estudio aceptado para su publicación en “Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism”. La investigación encontró que llevar una dieta rica en tomates tiene un efecto positivo en el nivel de hormonas que juegan un papel en la regulación del metabolismo de la grasa y el azúcar.
"Las ventajas de comer un montón de tomates y productos a base de tomate, aunque sea por un corto periodo, fueron claramente evidentes en nuestros resultados", dijo el primer autor del estudio, Adana Llanos, profesora asistente de Epidemiología en la Rutgers University, en Newark, New Jersey, Estados Unidos.
"El consumo de frutas y verduras, que son ricas en nutrientes esenciales, vitaminas, minerales y fitoquímicos como el licopeno, transmite beneficios significativos. Sobre la base de estos datos, creemos que el consumo regular de al menos las porciones diarias recomendadas de frutas y verduras podría promover la prevención del cáncer de mama en una población de riesgo".
El estudio cruzado longitudinal examinó los efectos de dietas ricas en tomate y soja en un grupo de 70 mujeres posmenopáusicas. Durante diez semanas, las mujeres comieron productos de tomate que contienen al menos 25 miligramos de licopeno diarios y en otro periodo separado de diez semanas, los participantes consumieron por lo menos 40 gramos de proteína de soja al día. Antes del inicio de cada periodo de prueba, se les pidió que no comieran tomate ni productos de soja durante dos semanas.
Cuando las participantes siguieron la dieta rica en tomate, sus niveles de adiponectina, una hormona implicada en la regulación de los niveles de azúcar y grasa en la sangre, subieron un 9%. El efecto fue ligeramente mayor en las mujeres que tenían un índice de masa corporal (IMC) inferior. La dieta de soja se vinculó a una reducción en los niveles de adiponectina de las participantes.
"Los resultados demuestran la importancia de la prevención de la obesidad. El consumo de una dieta rica en tomates tuvo un mayor impacto en los niveles de hormonas en las mujeres que mantienen un peso saludable".

LOS NIÑOS TIENEN MENOS RIESGO DE ALERGIA A LOS FRUTOS SECOS, CUANDO SUS MADRES LOS COMEN DURANTE EL EMBARAZO
Los niños parecen presentar menor riesgo de desarrollar alergias al maní o a los frutos secos en general si sus madres no son alérgicas y los comían en mayor cantidad durante el embarazo, según un estudio publicado en “JAMA Pediatrics”.
En Estados Unidos, la prevalencia de la alergia al maní en la infancia se ha más que triplicado desde el 0,4% en 1997 a 1,4% en 2010. La aparición de estas alergias se produce generalmente en la infancia y, con mayor frecuencia, con la primera exposición al alimento.
La investigadora A. Lindsay Frazier, del Centro Infantil de Cáncer Dana-Farber, en Boston (Estados Unidos), y su equipo examinaron la asociación entre las mujeres embarazadas que comían maní o frutos secos y el riesgo de alergias a estos alimentos en sus hijos.
Los participantes del estudio fueron niños nacidos de madres que informaron previamente de su dieta durante o poco antes o después de su embarazo como parte del 'Segundo Estudio de Salud de las Enfermeras'. Entre 8.205 niños, los investigadores identificaron 308 casos de alergia a los alimentos, incluyendo 140 casos de alergia a él maní o los frutos secos.
Los resultados del análisis indican que los niños cuyas madres no alérgicas tuvieron un mayor consumo de estos alimentos (cinco veces por semana o más) registraron el menor riesgo de alergia, algo que no se observó entre los hijos de madres que eran alérgicas a alguno de estos productos.
"Nuestro estudio apoya la hipótesis de que la exposición precoz al alergeno aumenta la probabilidad de tolerancia y reduce el riesgo de alergia alimentaria infantil. Son necesarios más estudios adicionales para replicar este hallazgo", concluyen los autores, quienes consideran que las madres no tienen por qué evitar el consumo de estos alimentos durante el embarazo y la lactancia.