viernes, 3 de enero de 2014

EMPEZO LA TEMPORADA DE VERANO

El sol comienza a ser el protagonista. Si estás planeando presumir tu color canela este verano, te damos algunos consejos:
Antes de lanzarte a los rayos del sol, báñate con agua, ésta actuará como hidratante. El agua salada combinada con el sol provoca que te quemes en vez de que te broncees.
Procura no exponerte al sol entre las doce y las tres de la tarde. Son las horas en las que el sol está más fuerte y podrías realmente quemarte.
El truco del jugo de zanahoria es muy efectivo, sobre todo si lo bebes desde un mes antes de comenzar a asolearte. Verás que tu piel se bronceará más fácil y te durará más el color.
Bebe muchos líquidos cuando estés bronceado, esto permitirá que tu organismo este siempre hidratado y no te sientas mal. Básico será también lo que comes: no olvides seguir incorporando en tu dieta vitamina A para cuidar la piel. Tomates y zanahorias, calabazas y espinacas, y también productos lácteos.

Nuestra piel: Es el fiel reflejo de la salud. En ella se observan todos los desajustes físicos y psicológicos que el cuerpo esté desarrollando.  Una protección solar y una nutrición adecuada serán nuestros aliados para obtener del sol todos sus beneficios. Exponernos al sol usando la protección adecuada es un beneficio para nosotros mismos.

Mira en tu despensa: Los beta carotenos son las sustancias precursoras de la vitamina A que abundan en las frutas y los vegetales: la zanahoria, el melocotón, el mango, el albaricoque, la sandía o el tomate. Normalmente son de color rojo o anaranjado y aceleran el bronceado favoreciendo la producción de melanina en las células de la piel, la cual actúa como pantalla protectora y aporta el color dorado.

La vitamina C: Tiene propiedades antioxidantes y aumenta la resistencia a las infecciones. Podemos encontrarla en las verduras frescas, el tomate, la papa, el brócoli o el perejil.

La vitamina E: También tiene funciones cicatrizantes y antioxidantes por lo que es fundamental en la reparación de las alteraciones producidas por el sol sobre la piel.

Algunas vitaminas del grupo B, como la vitamina B2, intervienen también en el mantenimiento de una piel y mucosa sanas. La leche, el queso, los huevos, el hígado y las legumbres son una buena fuente de vitamina B2.

Azufre, cinc, selenio y manganeso. Contribuye al mantenimiento de la salud de la piel ya que participa en la síntesis de colágeno y protege de la oxidación a las proteínas. Puedes encontrarlos en alimentos de origen vegetal, pescado y yema de huevo

Cuida tu piel: En verano nuestro cuerpo pierde más agua porque sudamos con más frecuencia.  Por ello es necesario beber dos litros de agua al día. Es especialmente importante si hablamos de niños y de ancianos

Cuida tu salud: Las altas  temperaturas, cambian las necesidades energéticas del cuerpo. La clave para elegir los alimentos y la forma de prepararlos está en una palabra: liviano.
Los alimentos perecederos  deben ser refrigerados en especial los que contienen huevos o lácteos,  no deben permanecer fuera del refrigerador por más de 2 horas
Mantenga los utensilios, platos, tablitas para picar, etc. que se usan para preparar las comidas muy limpios. Lávese las manos durante la preparación de la comida. Para los picnics lleve toallitas desechables para  las manos.
Las preparaciones con mucha cantidad de calorías producen más calor en nuestro cuerpo. Evite frituras, guisos, salsas y  preparaciones con gran cantidad de condimentos.
En esta época se incrementa el deterioro de los alimentos y pueden causar  intoxicación alimentaria. Primer síntoma de la intoxicación alimentaria es la diarrea (se considera diarrea cuando cambia  la consistencia de las heces, y aumenta la frecuencia)
Acudir al médico rápidamente, con los niños y ancianos hay que tener más cuidado  los  puede llevar a una deshidratación grave, que no es sólo pérdida de líquidos, sino también de sales.