miércoles, 30 de octubre de 2013

TÚ LO SABES……TE LO RECORDAMOS?

ALIMENTACIÓN BALANCEADA DESDE LA INFANCIA
En la medida en que los padres asuman la importancia de combinar y balancear todos los grupos de alimentos, se logra disminuir el riesgo a que el niño tenga problemas de malnutrición, obesidad y las repercusiones adversas que traen consigo.
Al margen de preparar dietas que incluyen todos los requerimientos nutricionales de los pequeños, se deben organizar de manera eventual talleres dirigidos a las madres de familia para que los regímenes alimenticios se apliquen también en el hogar. El aspecto de la alimentación se contempla desde las consultas prenatales a las que cada mes toda gestante debe acudir en su unidad de medicina familiar. En el seguimiento del embarazo se vigila el crecimiento y desarrollo intrauterino del bebé, y se hacen las recomendaciones a la futura madre en cuanto al mejor plan nutricional “y si es necesario, se dan suplementos vitamínicos para que el niño nazca en las mejores condiciones”.
Una vez que ocurre el nacimiento, durante los primeros seis meses de vida del bebé, la leche materna es el alimento recomendado en forma exclusiva, así como las visitas mensuales al pediatra para vigilar cómo se desarrolla y crece el niño .Las citas mensuales al pediatra deben continuar a lo largo del primer año de vida,  sobre todo porque a partir del sexto mes se empiezan a incluir papillas en su dieta y más adelante, conforme ocurre la dentición, alimentos con más consistencia. A partir del año las visitas al pediatra son más espaciadas,  y en este periodo la leche pasa a ser un complemento de otros alimentos, como carnes, frutas, verduras y cereales que le aportan proteínas, vitaminas y minerales.

EL HUEVO
Los huevos constituyen un alimento habitual y básico,  su contenido es proteínas (principalmente en  la clara) y lípidos ( la yema ), de fácil digestión, son el componente principal de múltiples platos dulces y salados, y son un complemento imprescindible en muchos otros platos.
Huevos blancos y morenos: El color de la cáscara  no afecta a la calidad del contenido.
Ni a su valor nutricional. Los huevos blancos y los huevos morenos solo se distinguen por el color de su cáscara, en función de la raza de la gallina que lo ha puesto.
Valor nutricional por cada 100 gr: Carbohidratos 1.12 g;  Grasas 10.6 g; Proteínas 12.6 g;
Vit. A 16%; Acido Fólico 11%; Calcio 5%; Hierro 10 % Magnesio 3%; Potasio 3%; Zinc 10 %
Polémica sobre el colesterol: No es un tema que esté totalmente  zanjado, pero se sabe que el comer tres huevos a la semana sigue siendo una opción válida. Si se consume sólo la clara, no existe riesgo de hipercolesterolemia, por no contener  lípidos de ningún tipo. Los huevos son convenientes para las mujeres embarazadas, poseen una sustancia  que facilita el desarrollo del sistema nerviosos central del embrión y del  feto, ayuda a la memoria en el ser humano,  previene de problemas oculares como las cataratas. El huevo duro se caracteriza por provocar sensación de saciedad.
Conservación  y cuidado: Los huevos son la fuente más frecuente de salmonelosis, por lo tanto hay que lavarlos antes de su uso El peor error es lavar un huevo y guardarlo varios días para comerlo. Esto permite el ingreso de gérmenes que contaminarán el alimento. Se deben mantener en sitios refrigerados;  al medio ambiente un huevo se puede malograr en un día, sin embargo en la refrigeradora puede durar cuatro días. Los huevos pueden ser congelados durante varios meses.
Precauciones en la cocina: No consumir huevos que presenten grietas en sus cáscaras.
No deben quedar  restos de cáscara en la clara o yema una vez abiertos. No se debe mantener un huevo abierto fuera del refrigerador.
Determinación de buen estado: En un vaso casi lleno de agua, agregue un puñado de sal y remueva, hasta disolverla; después introduzca el huevo, si se hunde, está fresco, si se pone a medio vaso tiene unos días, pero si flota, no es fresco. Esta prueba se basa, en la estructura interna del huevo, llamada cámara de aire. Esta cámara, al pasar los días, se llena de aire, y  permite su flotabilidad. Otra interesante prueba, es sacudir el huevo con la mano cerca de la oreja, si produce sonido está pasado, de lo contrario (si no se oye nada), está fresco.