lunes, 13 de mayo de 2013

SOBREPESO Y OBESIDAD


La obesidad es un problema de salud pública tanto  en los países desarrollados como en países en vías de desarrollo. La Organización Mundial de la Salud  (OMS) considera que la obesidad es una epidemia de una enfermedad crónica no transmisible que inicia a edades tempranas con un origen multicausal, y estima que en el 2015 se incrementará a 2,3 mil millones de personas con  sobrepeso y 700 millones de personas obesas.
En el Perú, el estado nutricional de la población ha tenido un cambio gradual, pues coexisten diferentes formas de malnutrición como la desnutrición crónica, el sobrepeso y la obesidad, estos últimos han aumentado en forma progresiva debido a los cambios en la dieta y estilos de vida producto del desarrollo económico. La adopción de dietas con alto contenido de grasas saturadas, azúcares, carbohidratos,  bajas en grasas poli insaturadas y fibras así como la poca actividad  física, son algunas características; por otro lado, la mayor disponibilidad de alimentos a bajo costo ha permitido que la población pueda acceder a alimentos con alto contenido energético .
El sobrepeso y la obesidad incrementan  el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión arterial, las enfermedades cardiovasculares, etc. Además, existen determinantes sociales que podrían influenciar en el desarrollo del sobrepeso y la obesidad, como son la educación, el sexo, la pobreza, el lugar de residencia, entre otros.
El sobrepeso  es mayor en los hombres que en las mujeres a edades tempranas  y la obesidad es más frecuente en mujeres. En estudios realizados en niños peruanos se encontró que a medida que incrementa el nivel de pobreza también aumenta el consumo de carbohidratos y, por el contrario, disminuye el consumo de proteínas, hierro y vitaminas.
La Encuesta Nacional de Hogares señala que el sobrepeso y la obesidad están afectando a uno de cada tres hogares pobres del país. Es decir, que si bien, antes era un problema exclusivo de hogares con mayor poder adquisitivo, hoy en día también está penetrando en zonas con menos recursos económicos. A ello se suma el sedentarismo cada vez más generalizado de las sociedades urbanizadas, que según las recomendaciones de la OMS aplicadas por el Ministerios de Salud (Minsa), debe combatirse estimulando en toda la población los ejercicios físicos cotidianos, las caminatas y el uso de bicicletas.
Para evitar el sobrepeso y la obesidad: Llevar una dieta balanceada y nutritiva acorde a tu edad, sexo y estilo de vida. Desayunar con alimentos como leche y yogur descremados, cereales, panes integrales. A media mañana y media tarde, consumir fruta, cereales integrales. Hacer actividades recreativas en familia para establecer el hábito del ejercicio.  Dejar los alimentos ricos en azúcares y grasas como golosinas, helados y snacks para ser consumidos en ocasiones especiales. La bebida por excelencia debe ser el agua. Que las gaseosas y jugos comerciales sean consumidos esporádicamente. Comer carne roja, blanca y pescados una vez al día, elegir cortes magros. Las verduras y frutas son las grandes amigas; cuanto más variedad, más cantidad de vitaminas y minerales. Esto mejora el sistema inmune y las energías. Incluir legumbres al menos cuatro veces a la semana. Son fuente de fibra y minerales.
Recuerde siempre que sus hijos copiaran su modelo, piense en ellos y cuide su alimentación