miércoles, 8 de mayo de 2013

EL PAN DE CADA DÍA


Debido a la creencia de que los carbohidratos presentes en alimentos como pan, pasta, papa, arroz o legumbres, engordan y carecen de importancia nutritiva, su consumo es insuficiente y dista mucho de las cantidades mínimas recomendadas por diversos organismos de Salud

¿Engorda el pan?
Para muchas personas suprimir el pan de la alimentación es una de las mejores maneras de evitar o corregir el exceso de peso. Pero aunque el pan aporta energía, su consumo no es causa directa del aumento de peso, siempre y cuando se respete la cantidad recomendada para cada caso. En realidad lo que aumenta las calorías de un trozo de pan es lo que normalmente lo acompaña: mermeladas, mantequilla, embutidos, salsas, etc.

El pan, fuente de:
Proteínas
El pan aporta proteínas vegetales procedentes del grano del cereal. En el pan de trigo abunda una proteína denominada gluten, que hace posible que la harina sea panificable.
Vitaminas y minerales
Es una buena fuente de vitaminas del grupo B y de elementos minerales como fósforo, magnesio y potasio.
Fibra
Las variedades integrales y de cereales son las más ricas en fibra.

Algunos tipos de pan
Integral, de centeno u otros cereales: El pan elaborado con verdadera harina integral aporta más vitaminas y minerales que el blanco, ya que se emplea harina producida a partir del grano de cereal completo, a excepción de la cubierta más externa. Este pan aporta más fibra que el blanco, pero similar cantidad del resto de nutrientes. El pan de centeno es más compacto que el de trigo, ya que el centeno contiene menos gluten y su masa no atrapa tanto gas al fermentar, quedando menos esponjoso. Estos tipos de pan son especialmente recomendables para quienes sufren de estreñimiento, diabetes, problemas de colesterol o siguen dietas de adelgazamiento (la fibra facilita el tránsito intestinal, reduce la velocidad de absorción de los azúcares, contribuye a reducir las tasas de colesterol en sangre y retrasa el tiempo de vaciado del estómago, lo que disminuye la sensación de hambre entre horas).
Pan tostado: el valor nutritivo es semejante al pan normal, sólo que con mayor densidad nutritiva, ya que contienen menos agua.
Pan de molde: muy similar al pan normal. Aunque se le añade grasa para mejorar el sabor.
El pan blanco: Es un alimento apetitoso, saludable y muy nutritivo que forma parte importante de nuestra alimentación y cultura gastronómica. Desde siempre ha sido uno de los alimentos básicos, desde el punto de vista de su sencillez, valor nutritivo y bajo precio. Se elabora exclusivamente con harina de trigo, agua y sal.

Desayunos para todos los gustos y necesidades
El desayuno saludable de toda la vida. Las sopas de pan remojadas en leche y café han constituido el legado y la tradición de muchas familias durante varias generaciones. Los actuales cereales de desayuno son una versión moderna de las sopas matutinas de pan que comían nuestros abuelos, eso sí, más naturales y saludables
Desayunos ligeros. Tomar pan en el desayuno es compatible con seguir una dieta controlada en calorías. La clave es la cantidad, un día se le puede poner queso fresco, solo o endulzado con un hilito de miel o de mermelada, untado con tomate o acompañado con unas gotitas de aceite de oliva virgen.
Sanos para el corazón. Se puede optar por pan tostado con aceite de oliva con ajo, tomate, atún y verduras asadas o salteadas que hayan sobrado el día anterior
Plus de proteínas desde el desayuno. En los deportes o trabajos que exigen un mayor esfuerzo físico y muscular se responde mejor si se incluye en el desayuno una ración o parte de proteínas de alto valor biológico. Encontramos estos nutrientes en alimentos de origen animal tipo jamón, huevos o tortillas, Un sándwich mixto de jamón y queso, o con pechuga de pollo asada o a la plancha son algunas propuestas.