lunes, 1 de abril de 2013

LAS VITAMINAS


Son sustancias, que precisan ser ingeridas en pequeñas cantidades con la dieta. Las vitaminas son micronutrientes esenciales para el mantenimiento de funciones vitales del organismo. Aunque la dieta es la principal fuente, existen otras: por ejemplo, la vitamina D se sintetiza en la piel expuesta a la luz solar y la vitamina K se sintetiza por la flora bacteriana.

Recomendaciones para evitar deficiencias de vitaminas
Hay que evitar cocinar los alimentos en exceso. A mucha temperatura o durante mucho tiempo.
Echar los alimentos que se vayan a cocer, en el agua ya hirviendo.
Evitar que los alimentos estén preparados (cocinados, troceados o exprimidos), mucho tiempo antes de comerlos.
La piel de las frutas o la cáscara de los cereales contienen muchas vitaminas, por lo que no es conveniente quitarla. Elegir bien los alimentos a la hora de comprarlos.
La mayoría de los procesos de fabricación  perjudica el contenido,  algunos procesos biológicos pueden incrementar las vitaminas en los alimentos, como por ejemplo: La fermentación, el pan, quesos u otros alimentos. La fabricación de yogurt mediante bacterias. El germinado de semillas, para ensaladas.

Los procesos industriales, suelen destruir las vitaminas: La congelación produce pérdidas en la calidad de las moléculas de algunas vitaminas  inactivando parte de ellas, es mejor consumir los alimentos 100% frescos.

FULL VITAMINAS.-  Son muy importantes para las funciones cerebrales:
Vitamina B1: Es esencial para que el cerebro absorba la glucosa y  proporcione la energía necesaria y se encuentra en: carne de cerdo, de res, vísceras, huevos, legumbres frijoles, garbanzos, frutos secos, maíz, avena,  semillas de ajonjolí, trigo, soya, papas, arroz, nueces, maní,
Vitamina B9 o ácido fólico: Mejora la memoria y la capacidad mental durante el envejecimiento y se encuentra en: garbanzos, lentejas, vegetales de hoja verde, frutos secos
Vitamina B12: Evita la anemia  se encuentra en: huevos, carne de res, de aves, los mariscos,
Leche y sus derivados.
Las vitaminas C y E: Protegen las células cerebrales por medio de los antioxidantes que poseen.
La vitamina C: Se encuentra en frutas y verduras,  jugos de cítricos, fresas, tomates, brócoli, nabos, la papa.
La vitamina E: Se encuentra en el germen de trigo, maíz, nueces, aceitunas, espinacas y otras hortalizas de hoja verde, espárragos, aceites vegetales, semilla de algodón

MINERALES IMPORTANTES
Una alimentación balanceada debe incluir: cobre, fósforo, hierro, magnesio, manganeso y zinc.
Cobre: Permite el correcto funcionamiento del sistema nervioso central  y se encuentra en las menestras y frutos secos, en el hígado y en algunos pescados.
Fósforo: Aporta energía al cerebro. Lo encontramos  en la carne, pescado, queso y cereales.
El hierro: Es indispensable para asegurar la oxigenación, se encuentra en las carnes, las lentejas y las espinacas.
El magnesio: Estimula la memoria y retrasa el envejecimiento, se encuentra en las hojas verdes y frutos secos.
El manganeso  y el zinc: Protegen al cerebro de los radicales libres se encuentran en  las frutas secas, granos integrales, ajonjolí, las semillas de girasol y la yema de huevo, legumbres y verduras de hojas verdes.
GRASAS SALUDABLES: Nuestras neuronas requieren de un buen abastecimiento de grasas esenciales como Omega 3 y 6. Ya que previenen diversas enfermedades como la depresión y la demencia senil. Se encuentran en altas concentraciones en los pescados, y en menor proporción semillas y aceites vegetales como de linaza, soya, zapallo y nueces. Su consumo reduce los niveles séricos de colesterol, el daño isquémico consecutivo al ataque cardiaco y accidentes cerebro vasculares por reducir la viscosidad de la sangre y la presión arterial.