miércoles, 27 de febrero de 2013

CUIDEMOS EL ESTOMAGO



GASTROENTEROCOLITIS: Es una enfermedad que se produce en nuestro organismo, por falta de higiene cuando preparamos los alimentos, por comida mal refrigerada, por el calor excesivo que estamos sufriendo algunos días. Es lo que llamamos diarrea. Ocurre con más frecuencia en el verano, y es una infección por bacterias. Por eso hay que tener mucho cuidado con el triangulo: Manos sucias, moscas y contaminación.
Se caracteriza por diarrea con moco y en algunos casos con sangre, al paciente le duele el estómago y puede tener fiebre. Es preferible que lo vea un Médico por que puede deshidratarse con facilidad.

PREVENCIÓN: Lo primero el lavado de manos básico para preparar los alimentos, luego tomar agua hervida, no del grifo, si no estás en casa y no tienes un lugar seguro donde comer, lo mejor es elegir los alimentos  bien cocidos, si se come frutas es mejor pelarlas. Debemos tener sumo cuidado con los bebes, los ancianos y los pacientes con enfermedades crónicas (insuficiencia renal, hepática, problemas respiratorios, diabetes, inmuno-suprimidos como cáncer, desnutrición o sida, estos pacientes  se pueden complicar.

LA DIETA: En caso de gastroenteritis recibe el nombre de dieta blanda. Tiene por objeto dar al sistema digestivo un reposo, de modo que no se sobrecargue  y que la comida sea ligera.

ALIMENTOS ACONSEJADOS PARA UNA DIETA BLANDA:
Sopas: Sopa de arroz, sopa de zanahoria. Purés: Puré de papas, zanahorias, verduras hervidas o en puré. Carnes: de ave cocida o a la plancha. Pescados: Pescado blanco cocido o a la plancha: Frutas: tomar solamente manzana asada. Huevos: Huevo pasado por agua, duro. Queso blanco. Yogur.
Conviene beber abundante líquido para ayudar a eliminar los gérmenes y, al mismo tiempo, prevenir la deshidratación. El agua con limón (hay a quien le resulta más agradable que el agua sola), las infusiones digestivas o relajantes (manzanilla, o hierbaluisa), el suero oral o las bebidas isotónicas comerciales son opciones para beber abundantes líquidos a lo largo del día.

Se debe evitar: Fruta o verdura cruda, Leche entera, queso curado y embutidos fritos o  picantes. Bebidas frías, bebidas gaseosas. Dulces, caramelos, chocolates, pasteles y azúcar.

El siguiente es un tipo de menú para recuperarse de una gastroenteritis:
Desayuno: Yogur sin grasa con pro bióticos, té y compota de manzana o manzana asada.
Media mañana: Tostada con mermelada, abundante líquido (infusión, agua, bebida isotónica).
Almuerzo: Arroz blanco y  pechuga de pollo a la plancha con limón. Pan tostado e infusión.
Media tarde: Yogur con pro bióticos.
Cena: Sopa de sémola con zanahoria y papa amarilla, gelatina. Tostada, e infusión digestiva.

Pasada una semana, puede retomarse la dieta habitual incorporando la fruta, la verdura y la leche. No abusar de los dulces ni de los fritos, ya que nuestra alimentación debería basarse siempre en una dieta equilibrada y sana.