viernes, 8 de febrero de 2013

COMO ENSEÑAR A COMER BIEN A MIS HIJOS


Educar a los niños a que coman de todo, exige de los padres un gran esfuerzo. Los niños no solo deben atender sus preferencias gustativas o los impulsos de su apetito; sino deben tener pautas saludables de alimentación y para llegar a esto se necesita que los padres prediquen con el ejemplo.
DE 3 A 6 AÑOS
Presentarles la mayor variedad de alimentos para que prueben
Fomentar el desayuno completo, variado y equilibrado
En este periodo de la vida necesitan gran aporte de energía
Asegurar el consumo de proteínas (carnes, pescado, huevos, lácteos), sus necesidades son mayores que las de los adultos.
Evitar el abuso de dulces, pasteles, gaseosas o refrescos envasados
Dedicar el tiempo necesario para que coman despacio y disfruten de la comida.
No usar los alimentos como premio o castigo.

DE 7 A 12 AÑOS
A estas edades, tienen un crecimiento acelerado, necesitan el aporte energético de la dieta, con el control adecuado de su peso y ritmo de crecimiento.
En esta etapa consolidan sus preferencias alimentarias, tendremos que procurar que sean las más adecuadas
Adquieren cierta autonomía que les permite comprar alimentos y bebidas, para esta etapa tienen ya que estar bien informados sobre lo bueno y malo de algunos alimentos.
Insistir para que no abusen de los alimentos muy grasos o muy salados.

DE 13 A 16 AÑOS
En esta etapa se produce el estirón puberal, es un crecimiento muy rápido, por este motivo en esta edad debemos proveer de cantidad y calidad de proteínas lo mismo que de energía.
Surgen los problemas de malnutrición: por exceso con riesgo de sobrepeso u obesidad; por defecto riesgo de anorexia. Los padres deben controlar como comen sus hijos y si hacen alguna dieta.
Se les debe estimular para que lleven una vida activa y saludable, que dediquen una parte de su tiempo a la práctica de algún deporte.


COMO CONVERTIR LAS HORAS DE LA COMIDA EN UNA CITA AGRADABLE Y EFICIENTE
Los padres tienen que esforzarse para que sus niños aprendan a comer saludablemente y que vayan conociendo, asumiendo y aplicando  las pautas de la alimentación equilibrada. Hábitos incorrectos pueden repercutir en un menor rendimiento escolar.
Estas medidas ayudarán a lograrlo:
Crear una atmosfera agradable, para compartir alimentos y charlar, hay que estimular al niño a que participe en la conversación familiar.
Fomentar que los niños muestren una conducta apropiada durante la comida, los padres deberán enseñarles hábitos de higiene.
Los padres prestarán atención a que los niños coman de todo lo que se ha puesto en los platos, potenciarán la variedad en el color, sabor y textura de los alimentos, ofrecerán no solo los alimentos que le gustan, sino también alimentos nuevos, sobre todo, los más convenientes como fruta, legumbres, verduras y pescado
No comer de más, válido tanto para niños como para mayores, cuidando las cantidades de los alimentos grasos y azucarados. La obesidad infantil  es ya un problema de salud pública mundial.