miércoles, 25 de marzo de 2015

SABÍAS QUE

Bebidas energéticas y el impacto en la salud
Son bebidas que prometen dosis extra de vitalidad y que han sustituido a los termos de café de otros tiempos. Sólo que hay una importante diferencia: una lata tiene más del doble de cafeína que una taza de café. Muchos jóvenes, para experimentar un subidón, combinan estas bebidas con alcohol sin saber que la mezcla puede provocarles temblores y arritmias.
Las bebidas estimulantes  fueron creadas para afrontar el día a día con más brío y sin sentir muestras de cansancio. Aunque las etiquetas indican que revitalizan el cuerpo y mente y que tienen potentes efectos estimulantes, los expertos no las consideran tan inofensivas como aseguran sus fabricantes.  Miguel Ángel Rubio, secretario de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), advierte que “las bebidas energéticas contienen mayor cantidad calórica y de cafeína que un refresco de cola. No están diseñadas para mejorar ni el rendimiento intelectual ni el físico. Al menos, no hay constatación científica del mismo”.
Riesgos para hipertensos y cardíacos
Tomar este tipo de productos sin ningún control puede resultar pernicioso para la salud. Hay que tomar en cuenta que estas bebidas contienen, además de la cafeína, ciertos componentes como hidratos de carbono y proteínas que, en un momento determinado, pueden resultar dañinos si el cuerpo registra una sobredosis.
Efedrina y otros
Otro motivo de preocupación para los médicos es el consumo cada vez más indiscriminado de sustancias tales como el ginseng, la taurina, efedrina o guaraná que pueden suponer una auténtica bomba para el organismo.  Un estudio realizado por un grupo de investigadores del Hospital Henry Ford en Detroit (Estados Unidos), ha revelado que las personas que tienen la presión  alta o enfermedades del corazón deben evitar el consumo de bebidas energéticas.
Los investigadores observaron que en la persona que ingería dicha bebida la frecuencia cardíaca aumentaba de 7 a 8%, mientras que la presión arterial lo hacía en 7%.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda denominar a estas bebidas como estimulantes, en lugar de energéticas. En cualquier caso, conviene leer detenidamente su composición y evaluar su ingesta en función de las enfermedades o dolencias de cada persona. Un dato revelador: en algunos países, como Francia, hasta 2008 se autorizó la venta de estos brebajes, antes estaba prohibido.  

Es un buen momento para comenzar a realizar una dieta que permita llegar a la primavera y verano sin esos cuantos kilos demás.  Los expertos no se cansan de repetir que se adelgaza poco a poco y no con dietas milagro que obtienen grandes resultados al principio, pero que pueden causar problemas de salud.
Para conocer si se sigue una alimentación saludable, 
Realiza este rápido cuestionario que proporciona de forma inmediata un análisis de la dieta, y que en definitiva, considera cuatro aspectos importantes de toda alimentación:
1. ¿Es equilibrada? Analiza si el reparto de nutrientes y la cantidad de calorías son adecuados.
2. ¿Es variada? Analiza si la variedad de alimentos está limitada o es completa.
3. ¿Con productos? Analiza si se recomienda u obliga a utilizar productos o sustitutos de los alimentos.
4. ¿Es sostenible? Analiza si es posible seguirla a largo plazo.
El analizador de dietas ha sido desarrollado por expertos en endocrinología, nutrición, psicología y ejercicio físico de la Asociación Método por Intercambios con el objetivo de evitar los perjuicios de una dieta incorrecta.
Análisis de catorce dietas
En el grupo de las dietas milagro se encuentran, entre otras, la Dieta Dukan, Cetogénicas, la Disociada o la de la piña. Estas son las más conocidas dentro del grupo de las catorce
Según la doctora Clotilde Vázquez, jefa del Departamento Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez Díaz (Madrid) y presidenta de la Asociación Método por Intercambios, este tipo de planes de adelgazamiento se caracterizan por «carecer de fundamento científico sobre su eficacia o seguridad, prometer resultados rápidos sin esfuerzo y, excluyen o reducen la ingesta de algunos alimentos o grupos de estos». La mayoría de las dietas analizadas disminuyen la cantidad de carbohidratos  y aumentan las proteínas o grasas, por debajo o por encima de lo aconsejado.