lunes, 9 de marzo de 2015

ENTREVISTA A MARISOL GUISASOLA AUTORA DE “LA DIETA HOLISTICA”

Si pensamos en comer sano en vez de seguir una dieta adelgazante, tendremos muchas más probabilidades de mantener el peso a la larga. Periodista experta en temas de nutrición y salud, dice que su pasión por la comida sana y los buenos hábitos de alimentación le vienen directamente de sus raíces. Quiere enseñarnos a alcanzar el bienestar físico y psíquico, con una forma de vivir y de comer natural, duradera y sin pasar hambre. Una estrategia global que difiere de las habituales fórmulas para perder peso.
¿Por qué eligió el nombre de "Dieta holística “para su libro?
Holístico viene de ‘holos’, un término griego que significa ‘entero’. El enfoque contempla al ser humano como un todo,  la dieta influye e implica a todo el organismo.
¿Qué le hizo escribir este libro?
La nutrición es un tema que siempre me ha interesado, creo que ha influido tener un pasado familiar muy relacionado con la gastronomía, mis abuelos y padres se dedicaban a la hostelería y mi vida se fue desarrollando entre  recetas de cocina y consejos sobre el buen comer.
Ha sido subdirectora de la revista Elle y ha colaborado en revistas femeninas de primer nivel, ¿cree que esto puede influir,   en la necesidad de hacer dieta o de adelgazar?
Ha sido todo lo contrario, estos medios han hecho que sintiera la necesidad de comunicar mensajes serios sobre nutrición, que no pusieran en peligro la salud de las personas, con esas dietas  sin base científica que favorecen la obesidad. Mi vocación hacia la nutrición me ha llevado a comunicar la alimentación como una forma de prevención, bienestar y longevidad. 


Llega el verano y sacamos el método para adelgazar… ¿Cómo saber cuál es el correcto?
Para controlar el peso, mejorar la salud y prolongar nuestra esperanza de vida deberíamos recuperar nuestra alimentación tradicional, basada en el consumo de alimentos frescos, poco procesados, consumir legumbres, verduras, frutas, frutos secos, pescados, carnes de animales criados en libertad, y aceite de oliva virgen. En cuanto empezaron en nuestra sociedad costumbres alejadas de nuestra tradición gastronómica, las tasas de obesidad se dispararon. Otro consejo es que hay que volver a cocinar. Y  no quiero decir que haya que pasarse mucho tiempo en la cocina: una ensalada,  verduras a la plancha, pescado al horno, son platos mucho más nutritivos, saludables y menos calóricos que cualquier comida preparada.


¿Ha tenido oportunidad de leer acerca de la Dieta Dunkan? ¿Qué opinión le merece?
Este tipo de dietas son restrictivas, desequilibradas y se mueven en cortos periodos de tiempo. Los kilos que se pierden rápidamente son a costa del músculo y del agua del organismo, sin tocar prácticamente la grasa, son insostenibles a largo plazo y, en cuanto se abandonan, favorecen la obesidad.
En su libro habla sobre las enfermedades asociadas a la obesidad.  El problema de peso no es solo de imagen, sino de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes. ¿Cree que la gente es consciente de esto? ¿Cómo se les puede llamar la atención?
Es difícil concienciar acerca de la salud a los adolescentes y jóvenes.  No se comprende  a esa edad que las dietas más sanas son las que más nos ayudan a controlar el peso a largo plazo. Centenares de estudios asocian la comida rápida y el estilo de alimentación actual  a mayores tasas de obesidad. El hábito de seguir dietas adelgazantes para compensar excesos supone otro riesgo de padecer en un futuro no tan lejano obesidad crónica.
En su libro  dice "la grasa corporal no es un depósito inerte, es un órgano muy activo". ¿Podría explicarlo?
La grasa no es sólo un almacén por el exceso de calorías, actúa como un  órgano productor de sustancias inflamatorias que afectan a múltiples sistemas del organismo. La peor de todas es la grasa abdominal, que rodea e infiltra los órganos internos. La obesidad se define hoy como un exceso de grasa, no como un exceso de peso.
¿Es cierto que para que una pérdida de peso sea real y efectiva debe llevar tiempo?
Así es. Si pensamos en comer sano, tendremos muchas más probabilidades de mantener el peso a la larga y evitaremos desarrollar trastornos de alimentación.
¿En una dieta controlada puede haber hueco para dulces,  y cenas fuera del hogar?
Sí, está comprobado que las prohibiciones  provocan un mayor deseo de consumir aquello que es prohibido.  
El control del estrés y las horas de sueño. ¿Estos factores si son descontrolados también pueden provocar obesidad?
Provocan alteraciones hormonales que se relacionan con un mayor riesgo de aumento de peso. Ahí volvemos a lo del concepto holístico. Lo importante es seguir un tipo de alimentación y un estilo de vida acorde con nuestros genes, que respete las pautas con las que los humanos evolucionamos, que no suponga una agresión a nuestra naturaleza humana.