miércoles, 14 de enero de 2015

ACIDO DOCOSAHEXAENOICO. ¿LO CONOCES?..... ES EL DHA

Francamente ni en la Universidad lo pude pronunciar con propiedad, pero de un tiempo a esta parte escuchamos mucho sobre DHA. ¿Qué es?
Es un ácido esencial para el desarrollo y maduración de las neuronas. En la actualidad las personas huyen de las grasas por la creencia generalizada de que se relacionan con las enfermedades cardiovasculares, pero lo que se desconoce es que existen grasas buenas. Entre ellas tenemos al ácido docosahexanoico, mejor conocido como DHA.
Esta sustancia, está en todas las células de nuestro organismo sobre todo en el cerebro, en el corazón y en los ojos.  Incide en la calidad de las membranas y conjuntamente con el ARA (ácido araquidonico) conforman el 49 % de las neuronas del cerebro y de los gametos femenino y masculino. Se estima que al no existir estas grasas, se puede producir   la infertilidad masculina y la infecundidad femenina. No son producidos por el organismo y debemos por lo tanto obtenerlos de los alimentos o de complementos dietéticos. Son tres los principales Omega 3: el ácido docosahexaenoico (DHA), el eicosapentaenoico (EPA) y el ácido alfa-linolénico (ALA)

Un bebé nacido a término y con buen peso, recién a los 6 meses de vida estará en condiciones de iniciar la transformación de los omegas 3 en DHA con la maduración del sistema digestivo. A esa edad el cerebro del bebé duplica el peso que tuvo al nacer, por lo que la leche materna tiene que proporcionar un promedio de 2 gramos de grasa para satisfacer esas necesidades. El déficit de DHA se asocia a menor habilidad de aprendizaje y retinopatía
Es importante recordar que si el bebé es alimentado con leche de vaca (fresca, evaporada o en polvo) sus neuronas se desarrollarán con grasas de inferior calidad que limitarán su potencial de desarrollo intelectual por carencia de DHA.
Durante los tres primeros años de vida se desarrolla el 40% del potencial intelectual que se tendrá de adulto. A los 8 años de edad el potencial intelectual alcanzará el 80% y al término de esta etapa el 96.7%. Es decir, que en la secundaria solo restará desarrollar el 3.3 % del desarrollo mental.

Los estudios epidemiológicos realizados en la última década han demostrado que las personas con mayores ingestas de DHA tienen riesgo relativo menor de incidencia y progresión de demencia. También un menor deterioro cognitivo. Las personas con enfermedad de Alzheimer tienen una menor concentración de DHA en sus neuronas.

Fuentes de Omega 3: Una manera sencilla de ingerir DHA y EPA es incorporar en la dieta pescados.  Es importante tener en cuenta (especialmente durante el embarazo y la lactancia) que los pescados pueden estar contaminados con mercurio.  Con el fin de orientar, la FDA por sus siglas (Food & Drug Agency), ha publicado: que el mero,  aguja blanca, pez espada,  perca de alta mar,  tiburón y la caballa (real) son las especies que no deben ser consumidas, por ser las que tienen los más elevados niveles de mercurio en su organismo.
Hay otro grupo de peces con un elevado nivel de mercurio pero que pueden consumirse, hasta tres raciones de 170 gramos por mes. En este grupo se incluye a la Lubina de mar, la Corvina, el Atún (enlatado), la Trucha marina, la  Anchoa y el Bogavante (americano/de Maine).
Las especies marinas que tienen bajos niveles de mercurio y que se recomienda consumir hasta seis raciones de 170 gramos por mes son los siguientes: Carpa, buey de mar, pargo, cangrejo (azul), arenque, cangrejo (blanco), rape, perca (agua dulce), raya, bacalao, atún (enlatado, troceado ligeramente).
Finalmente la FDA da una lista de pescados que pueden ser consumidos dos veces por semana en raciones de 170 gramos, por tener los más bajos niveles de mercurio: La lista incluye: anchoas, pámpanos, calamar, caviar (cultivado), centollo, bagre,  perca (de mar), vieiras, merluza, arenque, langosta, sábalo, lenguado, cigala, salmón, gambas, almejas, tilapia, ostras, sardinas, esturión (cultivado) y la Trucha de agua dulce.

El Omega 3 también puede incorporarse consumiendo alimentos enriquecidos con DHA (huevos, pan, zumos). También, está presente en algunas semillas (como las de lino y las de calabaza), en aceites de algunas plantas (aceite de semillas de cáñamo, de maíz, de soya, de girasol, linaza), en frutos, como las nueces y las almendras y en vegetales de hojas verdes oscuras.  Una buena nutrición nos brinda energía, buen humor y salud.