viernes, 5 de septiembre de 2014

TU LO SABES…. TE LO RECORDAMOS

La verdad acerca de la comida light
Diariamente salen al mercado productos light, dulces o bebidas que contienen menos calorías y nos ayudarán a mantener nuestro peso ideal. Pero estos productos no son tan buenos para nuestra salud.
Los alimentos dietéticos  son una alternativa para poder disfrutar de diversos manjares sin preocuparnos por las calorías y las dietas que seguimos, en muchos casos nos hacen creer que estos productos light nos ayudan adelgazar, pero no siempre es así.
Estos alimentos light engordan menos que los normales, por esta razón es importante no asociar lo light con dieta. Reemplazar el consumo de mayonesa, chocolates dulces, por sus versiones dietéticas y hacerlas parte de nuestra alimentación diaria, solo hará que a lo largo del tiempo aumentes de peso, así que se recomienda que consumas estos productos pero solo en ocasiones especiales o para cuando queremos cumplir un capricho.
Los niños, adolescentes y ancianos, no deben consumir este tipo de productos, ya que ellos necesitan todos los nutrientes de los alimentos, los niños por su desarrollo y los ancianos para que no presenten deficiencias en su salud.
Come light sin productos light: No necesitas llenar tu despensa con productos light que existen  en el mercado y que además nunca saben tan bien como los normales.
Mejor organízate y aliméntate sanamente disminuyendo las cantidades de aquellos productos que contengan grasas y azúcares. Come sano y no necesitarás ser una persona “light”.

El consumo de probioticos reduce la grasa en el hígado
Un experimento realizado con ratas obesas ha demostrado que el consumo de probioticos durante un periodo de 30 días contribuye a reducir la acumulación de grasa en el hígado característica de la esteatosis hepática, una enfermedad más conocida como hígado graso, que cuando no se debe al abuso de alcohol se asocia con otras patologías como la obesidad y la diabetes.
Tal y como han explicado los autores del trabajo, al administrar estos probioticos se produjo una acumulación de lípidos  en el hígado notablemente inferior que la que ocurrió en las ratas que habían sido alimentadas con un placebo, y también se observaron valores inferiores de moléculas pro inflamatorias en el suero de las ratas que tomaron los probioticos.
Los investigadores, además, también han realizado un primer ensayo con voluntarios sanos con el que han comprobado que estas cepas de probioticos son perfectamente toleradas y seguras para el consumo humano. Estos expertos señalan que aunque no es posible curar la enfermedad hepática con el consumo de probioticos, estas sustancias sí podrían emplearse como terapia coadyuvante a otros tratamientos.


El milagro de la nutrición
La glucosa es el combustible fundamental para la vida y el funcionamiento de nuestro organismo. Por lo tanto es importante saber qué es la hipoglucemia. El vocablo significa disminución (hipo) del azúcar en sangre (glucemia), y en mayor profundidad, la hipoglucemia es el conjunto de síntomas que aparecen cuando el azúcar circulante en la sangre es menor de 50 mg dl, a partir de este nivel las neuronas comienzan a padecer su falta. Con la hipoglucemia se desatan dos mecanismos: primero se activa el sistema nervioso autónomo simpático (responsable de la aparición de palpitaciones, taquicardia, temblores) y segundo, baja el nivel de glucosa en las neuronas que al no cumplir normalmente sus funciones provocan: fatiga, irritabilidad, visión doble o borrosa. Cuando el organismo detecta el descenso de la glucemia trata de contrarrestarlo liberando diferentes hormonas, procurando aumentar la producción de glucosa por el hígado.
Sus causas. Los motivos más frecuentes son: el consumo de insulina u otros medicamentos, el ayuno, la excesiva actividad física o la ingesta exagerada de alcohol, son algunas de sus causas. ¿Qué hacer cuando se presenta? El mejor control es la prevención. En los casos de hipoglucemia leve (que se manifiesta a través de nerviosismo, mareos livianos, hambre y sudoración), hay que administrar un vaso grande de gaseosa no dietética o dos cucharadas de mermelada o miel. Si la situación es más severa (trastornos visuales, temblores) o no se obtuvo respuesta luego de unos minutos de haber implementado las medidas mencionadas, pueden duplicarse las dosis. Y si la incoordinación de movimientos es muy grande habrá que administrar directamente azúcar en polvo.