miércoles, 10 de septiembre de 2014

ALIMENTOS ORGÁNICOS

Los alimentos orgánicos, biológicos o ecológicos, son aquellos que se cultivan, crían y procesan utilizando métodos naturales para lograr un producto alimenticio que no contenga aditivos químicos ni compuestos sintéticos. Favoreciendo la practica benéfica para el medio ambiente mediante el uso de sistemas no contaminantes. El objetivo de los llamados alimentos orgánicos es obtener alimentos más sanos para los consumidores, y para el ecosistema.

Es necesario que los alimentos no contengan agroquímicos ni pesticidas, y se prohíbe expresamente el uso de plantas o semillas transgénicas. La mayor calidad del alimento orgánico se manifiesta en la mayor cantidad de vitaminas y minerales que contienen y en un sabor más intenso, se deben respetar los tiempos de maduración y no utilizar  procesos o aditivos que fuercen el crecimiento de plantas y animales. En el caso de los animales se elimina el uso de hormonas y antibióticos como formas de aumentar el rendimiento de la producción.

Existen alimentos parcialmente orgánicos o 100% orgánicos certificados, dependiendo el país donde se legislen y la normativa aplicable. A nivel internacional y para certificar el producto un sello de producto Orgánico;  implica un riguroso programa de control semestral  tanto de la materia prima como del producto final elaborado.  Este procedimiento es realizado por empresas independientes implementando protocolos internacionalmente aprobados y unificados. Actualmente se elaboran y cultivan bajo la categoría de  alimentos orgánicos: huevos, carnes, azúcar, té, café,  miel, frutas, hortalizas,  vinos, aceites, lácteos, dulces, conservas. 
Desarrollando un mercado en amplia expansión, ante un consumidor cada vez mas informado,  y más comprometido con la salud, y el futuro de la ecología. El consumo de los alimentos orgánicos o ecológicos paso muy rápidamente a ser una tendencia, toma de conciencia sobre los efectos que los químicos y las toxinas presentes en los alimentos estaba provocando en los seres humanos, instó a la opinión pública a buscar los beneficios de una comida más sana y un mayor cuidado sobre nuestro planeta.

La humanidad  tenía la concepción de que las riquezas eran inagotables, que los mares y los continentes podían contaminarse sin consecuencias, que la medicina y la ciencia podía neutralizar todo tipo de problemas, y que la calidad de vida estaba garantizada. Fue la era de la industrialización, el uso indiscriminado de pesticidas, el auge de las comidas fritas o chatarra, la contaminación con plásticos de todos los formatos, y la liberación de gases que afectaron la capa de ozono con fuertes cambios climáticos. Ahora ya no se puede negar estas acciones, las enfermedades que no existían en otras épocas, en su mayoría degenerativas de las células y tejidos hoy  se propagan a tasas elevadas.

La humanidad está tomando conciencia de que el alimento es una parte activa en su sistema inmunológico, y que no vive aislado de la naturaleza sino que es parte de ella. El consumo de alimentos orgánicos, es un llamado de atención, es una demanda de una mejor calidad de vida, un pedido de un mayor cuidado de nuestro mundo y de nuestro cuerpo. Importa no solo que el alimento sea rico, sino también que sea sano. No solo que sea nutritivo, sino que además no esté contaminando nuestro cuerpo. Los alimentos orgánicos son un cambio.
El consumidor no está siguiendo una corriente comercial que le está imponiendo una marca, un producto o una moda. Por el contrario, las empresas van adaptándose a un consumidor decidido a obtener un producto que colme sus expectativas sin importar si por ello debe pagar más caro el producto.

Ejemplo de alimentos orgánicos: Las verduras, los brotes y las frutas; Cerdos, pollos, pavos, huevos, conejos; Café, té, hierbas; Conservas de frutas, verduras, carnes; Almendras, avellanas, damascos, nueces; Jugos y vinos; Dulces, Mieles, Jaleas: Aceite de Uva, de Oliva, de Girasol; Yogures, Leches y Quesos