lunes, 11 de agosto de 2014

ACTUALIDAD

La nutrición, el cáncer y las mamografías
Mensaje de Victoria Seewaldt, investigadora de la Escuela de Medicina de la Universidad de Duke (EEUU) y especialista en el tratamiento de cáncer de mama. Las mamografías,  son eficaces para detectar algunos tipos de cáncer, pero no los más agresivos.
Es posible que el riesgo de cáncer de mama pueda estar influido por lo que comieron nuestras madres. ¿Qué quiere decir con eso?
En el momento de la implantación del bebé, por un proceso que se llama impronta genética y que puede estar afectado por la nutrición de la mujer, hay un número de genes que se fijan. Estos están implicados en el desarrollo normal de los órganos y cuando esos genes se desregulan se han observado casos de autismo, esquizofrenia, cáncer, enfermedades cardiovasculares y obesidad.
Si una madre toma muchas calorías, afecta a la programación de algunos de estos genes en el momento en que se fija la impronta. Hemos observado cómo algunos de estos genes están relacionados con el desarrollo de cáncer a lo largo de la vida.
Se ha estudiado a mujeres afroamericanas que tienen cáncer de mama triple negativo, un tipo de cáncer muy agresivo. Estas  suelen tener el cáncer de muy jóvenes, está asociado a la obesidad, al embarazo precoz y a embarazos frecuentes, así que desobedecen todas las reglas que hemos aprendido sobre factores para el cáncer de mama. En estas mujeres hemos observado que el 90% tenían pérdida de impronta en el gen KCNK9. Este es un indicio de que hay cosas que suceden en una etapa temprana de la vida de la mujer, posiblemente el efecto de la nutrición durante la estancia en el útero. También pensamos que hay otras ventanas de susceptibilidad en los que la nutrición y la exposición a determinados factores externos son importantes. Para una mujer, la nutrición es  importante desde que está dentro de su madre, hasta cuando está creciendo, cuando es una adolescente o cuando ella misma se queda embarazada. En principió se creía que las marcas de impronta se fijaban y nunca se podían cambiar, pero hay nuevas pruebas de que parte de las marcas pueden ser maleables. Tenemos que centrar la monitorización en las personas con alto riesgo
¿Estos tratamientos serían puntuales o deberían aplicarse toda la vida?
No lo sabemos, pero se podría aplicar  en momentos puntuales. Se ha visto, que cuando una mujer entra en involución, después del parto, es más vulnerable y el tratamiento se podría aplicar en ese periodo como prevención. No soy partidaria de dar un tratamiento a una persona para toda la vida, prefiero el ejercicio y la vida saludable.
Se sabe que la dieta influye en las posibilidades que tenemos de desarrollar un cáncer, pero, una vez que  lo tenemos, ¿se puede curar a través de la alimentación?
Es  improbable que la dieta o los suplementos alimenticios puedan curar el cáncer. Sabemos que la glucosa y la insulina estimulan la AKT, un factor negativo en muchos tipos de cáncer, y si reduces el estímulo de la insulina reduciendo tu ingesta de glucosa, puedes esperar una mejora en la supervivencia, pero no es una cura. No creo que la comida pueda curar el cáncer.
La detección precoz ha mejorado mucho la supervivencia de cáncer de mama, pero aún así muchos se escapan y parece difícil detectarlos todos a tiempo. ¿A qué se debe?
Hay muchos tipos de cáncer de mama. El problema con las mamografías es que es un sistema igual para todos.  La mamografía detecta principalmente calcificaciones porque algunos tipos de cáncer de mama están asociados a ellas. Pero cánceres como el triple negativo, que son los más agresivos, no están asociados a calcificaciones. Por lo tanto no se podrán diagnosticar con una mamografía. Además, hay algunos tipos de cáncer que crecen muy rápido. Hemos hecho ensayos con resonancia magnética (MRI), y  hemos visto un crecimiento muy veloz. Había MRI que no mostraban nada y doce meses después se encontraba un cáncer de mama triple negativo. Con una enfermedad que se desarrolla tan rápido, hacer mamografías anuales no nos sirve,
¿Qué se debería hacer para mejorar la detección precoz y que el sistema siguiese siendo sostenible?

Tenemos que encontrar las vías de señalización biológicas que puedan identificar  versiones más agresivas de la enfermedad y desarrollar biomarcadores. Cuando hacemos una biopsia, y tenemos tejido normal, habría que utilizar biomarcadores para distinguir casos en los que un tejido, aunque parezca normal, bioquímicamente no lo sea. También hay sistemas simples. En la consulta preguntamos: ¿tu madre o tu hermana tuvo cáncer antes de los 50 y fue un cáncer de mama triple negativo? En las mujeres que responden positivamente, podemos plantearnos dedicar recursos para hacer una resonancia a pesar de su alto costo.