viernes, 20 de septiembre de 2013

ESCLEROSIS MÚLTIPLE (EM)

Enfermedad auto inmunitaria que afecta el cerebro y la médula espinal, afecta más a las mujeres que a los hombres. El trastorno se diagnostica con mayor frecuencia entre los 20 y 40 años de edad, pero se puede observar a cualquier edad. La EM es causada por el daño a la vaina de mielina, la cubierta protectora que rodea las neuronas. El daño al nervio es causado por inflamación, la cual ocurre cuando las células inmunitarias del propio cuerpo atacan el sistema nervioso. Esto puede ocurrir a lo largo de cualquier área del cerebro, el nervio óptico o la médula espinal. No se sabe exactamente qué hace que esto suceda. El pensamiento más frecuente es que los culpables son un virus o un defecto genético, o ambos. Es posible que los factores ambientales tengan alguna influencia.
Tratamiento: No se conoce cura para la EM hasta el momento. El objetivo del tratamiento es controlar los síntomas y ayudar a mantener una calidad de vida normal. Los esteroides se pueden utilizar para disminuir la gravedad de los ataques.
Los afectados de EM deben seguir una alimentación variada y equilibrada, como el resto de personas. No se ha demostrado que exista una dieta que sea beneficiosa para ralentizar el desarrollo de la enfermedad. De todas maneras, es importante que los que padecen EM eviten el sobrepeso y el estreñimiento,

La alimentación en el paciente con EM: Se ha vuelto al interés por ser natural por razones de salud, de economía y disponibilidad, se ha incrementado el vegetarianismo.  A las personas se les acostumbró desde la niñez a la ingestión alta de grasas incluyendo leche entera, mantequilla y carnes. El procesamiento de los alimentos, el uso de fertilizantes químicos, hormonas, pesticidas y el uso disminuido de fertilizantes orgánicos ha causado un deterioro de la calidad del alimento disponible al consumidor.
Las calorías procedentes de la proteína no deben exceder del 15 al 20 % del total de la ingestión del día. Pueden llevar a una acumulación de nitrógeno en la sangre y a daño sobre el hígado y los riñones. La dieta de cereales y vegetales provee una rica fuente de vitaminas, minerales y de aceites esenciales, y esto es suficiente con una cantidad mínima de proteína (huevo, carne y pescado) y para asegurar una nutrición normal.
Según la dieta, la ingestión de grasa saturada debe ser menor de 20 g al día (no pasar del 25 % del total del día), para evitar las complicaciones y la muerte, así como la frecuencia del tiempo sin crisis, lo que disminuye el progreso del deterioro.
Fuentes naturales Vitamina C: frutas y vegetales. Vitamina E: germen de trigo.

Los siguientes alimentos deben ser valorados en la dieta:
Permitidos: leche descremada, leche semidescremada, yogurt sin grasa, todas las frutas y vegetales, clara de huevo, bebidas descafeinadas, té de hierbas, arroz, yuca, postres hechos con clara de huevo, carnes blancas, pescado blanco, almejas, ostras.

Permitido en pequeñas cantidades: 3 huevos enteros por semana, ingestión mínima de azúcar, 6 aceitunas verdes, palta,

Alimentos prohibidos: leche entera, crema, mantequilla, margarina, helado, aceite de coco, palma o cualquier aceite hidrogenado, cakes, galletitas, panqués, biscochos, y productos de pan si contienen grasas saturadas,  salsas de carne, cerdo, pollo y pavo en conserva  chocolate y todos los productos que contengan chocolates o coco fresco , jamón,  mermelada, miel, gelatina, los productos que contienen cafeína

Tratamiento de rehabilitación: de enorme importancia en la EM. Contribuye a restituir habilidades, a prevenir complicaciones de todo tipo y a enfrentar la enfermedad desde una perspectiva distinta, prolongar el tiempo de autovalidismo del paciente.
En conclusión, la meta para los pacientes con EM es reducir los ataques y promover un estado de remisión que agregue años de actividad fructífera en su vida. Esto se logra con el cumplimiento de la alimentación, entre otros aspectos a tener en cuenta como son la realización de ejercicios físicos aeróbicos,  y sobre todo se deben evitar el cansancio y el estrés.

Hábitos tóxicos: Alcohol, Nicotina, Marihuana, Cafeína