miércoles, 16 de diciembre de 2015

LOS DIEZ MANDAMIENTOS PARA PERDER PESO

En estas épocas del año empezamos con los planes de adelgazamiento, seguro que hay que perder kilos y lo queremos rápido, las prisas a la hora de adelgazar, son perjudiciales para nuestra salud. Se recomienda que la pérdida de peso sea progresiva, para no sufrir del efecto rebote,
1.- No abandones: Este es sin duda el mandamiento más importante. A la hora de iniciar una dieta de adelgazamiento hay que ser constante, mantener una actitud positiva e incorporar estos hábitos saludables a nuestra dieta cotidiana. El cambio de nuestros hábitos debe ser paulatino, de lo contrario, lo más seguro es que fracasemos en nuestros propósitos.
2.- No te saltes ninguna comida y planifícalas: La planificación garantiza comidas equilibradas y evita caer en opciones improvisadas como platos pre cocinados.
Mantener los  horarios nos ayuda a no sucumbir en el picoteo innecesario y poco saludable. Dejar de comer no nos ayuda a mantener la línea. Se recomienda comer 5 veces al día con especial atención al desayuno, que debe ser el más completo de nuestros platos (con cereales, lácteos y fruta).
3.- Hidrátate: La hidratación es fundamental en cualquier época del año, nos ayuda en el proceso de pérdida de peso, porque del agua depende  el correcto funcionamiento de nuestro organismo y  a la vez  elimina toxinas. Lo ideal es tomar en torno a dos litros de agua, aunque los zumos y las infusiones también suman en una buena hidratación. Lleva una botella de agua siempre y si no te gusta el sabor propio del agua, añádele trozos de frutas que le den un ligero sabor y la hagan más apetecible.
4.- Dedícale tiempo al sueño: Los expertos recomiendan dormir un mínimo de 7 horas diarias. La falta de sueño influye negativamente en el correcto funcionamiento del organismo y, como consecuencia, hará que no consigamos adelgazar e incluso que aumentemos de peso.
5.- Vigila las cantidades: Sobre todo cuando comas fuera de casa. Por muy sano que sea nuestro menú, de nada nos servirá si comemos en cantidades desproporcionadas.
6.- Come siempre en el plato y sentado: Los alimentos hay que saborearlos y disfrutarlos para que a nuestro cerebro le dé tiempo de asimilar que hemos comido y, de esa manera, nos sintamos satisfechos. Comer delante de un aparato electrónico o de pie hace que nos saciemos menos y, por consiguiente, que comamos más de la cuenta o menos saludable.
7.- Los refrescos, mejor light: No, no hace falta que dejes de tomar refrescos o alcohol (aunque deberías limitar su ingesta) pero es mejor si tomas las versiones menos azucaradas y las sin alcohol.
8.- Intenta compensar siempre los excesos: Si un día te pasas o te das un capricho (que no debes privarte, para que tu dieta sea más llevadera) pero eso si al día siguiente compénsalo comiendo más ligero o realizando algún tipo de actividad física.
9.- Y entre horas: Lo mejor es comer algo cada dos horas y de esta forma no sentiremos ese deseo de picoteo, que es otro de los grandes culpables en el aumento de peso. Y, además, no hace falta esperar a tener hambre. Que la comida sea casera y además poco triturada, esto aumenta la masticación y a su vez la saciedad. Algunos ejemplos son: yogur, manzanas o peras con piel cocinada al microondas con trocitos de limón, canela y pasas o cereales de avena con queso fresco.
10.-Muévete: Practica algún tipo de actividad física. Camina a un ritmo movido al menos 30 minutos al día, refréscate en la piscina al mismo tiempo que haces unos largos, apúntate a alguna actividad grupal que te motive o ejercítate desde casa con vídeos.
Si cumples estos diez mandamientos, verás que tu cuerpo te lo agradece, No lo dejes para empezar mañana o el lunes como decimos a veces.
Atrévete, Incluye estos buenos hábitos en tu día a día


lunes, 14 de diciembre de 2015

¿ES EL AGUA MINERAL MÁS SANA QUE LA DEL GRIFO?

Las dos son aptas para el consumo humano, es decir, son potables; pero cada vez son más las personas que optan por el agua embotellada mineral pensando que sus propiedades son mejores. Sin embargo, no siempre es así y escoger entre una u otra dependerá, sobre todo, de si el agua de la zona donde vivimos es de buena calidad
El agua del grifo es una buena opción, solo en zonas donde el agua corriente es muy dura o tiene un sabor desagradable, puede ser recomendable sustituirla por un agua mineral embotellada. Por tanto, debemos saber que el agua del grifo cumple perfectamente con los requisitos de salubridad, está libre de sustancia contaminante si pasa los tratamientos y controles pertinentes para asegurar su potabilidad.
El agua mineral natural se diferencia por sus minerales y oligoelementos, que tienen algunos efectos positivos sobre nuestra salud;  aporta minerales esenciales como el calcio y el magnesio, el bicarbonato, flúor y sodio, por lo que se recomienda a aquellas personas que necesiten dosis extra de calcio: embarazadas, niños en edad de crecimiento, intolerantes a la lactosa, mujeres en edad de menopausia
Beneficios de beber agua mineral natural
La mineralización del agua no es perjudicial para los riñones. No se puede decir que un agua de mineralización muy débil es mejor para la salud que otra con mayor residuo seco (es decir, con mayor cantidad de minerales). La carencia o no de minerales es una característica; simplemente le proporciona al agua su identidad, su gusto particular. Escoger entre una u otra dependerá de si somos deportistas y necesitamos recuperar minerales rápido, si vamos a preparar con ella el biberón del bebé, la mayoría de aguas indican en la etiqueta si son aptas para ello o no, si sufrimos de hipertensión y se nos recomiende tomar un agua con menor contenido en sodio. Por tanto, se recomienda consultar el etiquetado, como haríamos con cualquier otro alimento, para conocer su información nutricional.
El agua mineral natural está exenta de contaminantes y contiene 0% impurezas. Durante todo el proceso de embotellado, desde el momento de su extracción en el manantial hasta su consumo, el agua mineral no puede ser manipulada ni tratada por ningún agente externo. Por tanto, no necesita ningún tratamiento de desinfección ni de filtrado para su consumo.
El sodio (sal) que contiene el agua mineral no constituye un riesgo para la salud. Beber dos litros diarios de agua mineral natural proporcionaría 40 mg (equivalentes a 0,1 g de sal), que representan únicamente el 2% de la ingesta diaria de sodio máxima recomendada dentro de una dieta equilibrada por la Organización Mundial de la salud. En cualquier caso, para personas con hipertensión o que deben tomar una dieta pobre en sodio, se recomienda elegir un agua mineral con un contenido menor a 20 mg que son la mayoría de las que encontramos en el mercado. Además, no hay que olvidar que la fuente principal de sal son los alimentos preparados y las comidas demasiado condimentadas.
En cualquier caso, ya sea agua mineral o del grifo, en lo que todos los expertos coinciden es que debemos beber al menos dos litros de líquidos al día de media. Los expertos insisten en la importancia de una hidratación saludable para evitar consecuencias relacionadas con la deshidratación, como son la fatiga, la falta de atención, los problemas cognitivos o la disminución de la memoria.


viernes, 11 de diciembre de 2015

OBJETIVOS PARA ESTA NAVIDAD

Saca de tu vocabulario la palabra dieta. Si queremos recuperar rápido  nuestro peso ideal, debemos empezar desde ahora a seguir una alimentación equilibrada y variada sin renunciar a ningún nutriente esencial para el organismo. Otro consejo  para ayudar al metabolismo a funcionar mejor, es dejar un espacio entre ingestas de 2,5 a 4 horas. De esta manera, estaremos saciadas todo el día así no llegaremos a las comidas con sensación de hambre. Y llegaremos a la Navidad que es nuestro objetivo, con algún kilo de menos y mejor aún con algún buen hábito de más.
Tomar hidratos de carbono en el desayuno y en el almuerzo. La falsa creencia de que los carbohidratos predisponen al sobrepeso, ha hecho que muchas personas eliminen este grupo alimentario de sus comidas diarias. Otra cosa diferente es conocer cuándo debemos consumirlos y elegir aquellos más bajos en índice glucémico. Siempre será mejor ingerirlos antes de realizar el ejercicio más intenso del día o en el desayuno en forma de pan o cereales integrales para disponer de la energía necesaria de la mañana. Por la noche, sin embargo, la ingesta de hidratos, proteínas y grasas debe ser menor porque en las siguientes horas no vamos a tener una actividad desgastante.
Cómo debe ser la cena. Tomar verduras cocinadas mejor que crudas para facilitar la digestión y mejor pescados que carne; ya que es rico en ácidos grasos beneficiosos para el corazón. Si se prefiere carne, es mejor elegir la de ave. Una o dos veces por semana, también podemos tomar semillas como los cereales, el arroz integral y las legumbres.
Masticar bien los alimentos. Nos va a ayudar a hacer mejor la digestión de los alimentos. Además, al comer deprisa se ingiere más cantidad de la que se necesita y la sensación de saciedad tarda más tiempo en aparecer.
Bebe mucho líquido entre comidas. En personas adultas sanas se recomienda beber agua entre 1,5 litros y 2 litros al día. Si además, practicamos ejercicio o estamos sometidos a temperaturas elevadas, se deberá incrementar.
No acostarse nada más terminar de cenar. Como mínimo hay que esperar dos horas, pues es recomendable realizar la digestión antes de acostarse.
40 minutos de ejercicio cardiovascular varias veces por semana. Puede ser desde correr hasta andar a buen ritmo, hacer bicicleta. De esta manera, ayudaremos al cuerpo a quemar grasa.

Cuidado con los 'caza dietas'
Cuando se trata de perder unos kilos, algunas mujeres caen en un estado tal de desesperación que las lleva a creer a pies juntillas en cualquier solución que puedan ofrecerles las mil y una dietas milagro que pululan por la red. Sobra decir el peligro que esto conlleva para nuestra salud.
Las dietas milagro no funcionan y de que la única alternativa buena es la de comer de manera sana y equilibrada. El problema es siempre el mismo: la falta de constancia.
Saben que no son constantes y por eso buscan usar cualquier dieta rápida, el milagro que esperan para adelgazar sin esfuerzo. Pero jamás las verán haciendo ejercicio. Evidentemente, este tipo de comportamiento es bastante insensato, pues no es conveniente usar nuestro cuerpo como instrumento para contrastar cada una de las dietas.





miércoles, 9 de diciembre de 2015

INTOXICACION ALIMENTARIA

Cada año, 600 millones de personas sufren una intoxicación alimentaria. Unas 420.000 personas, mueren cada año en el planeta a causa de enfermedades transmitidas por alimentos insalubres, un tercio de ellas menores de cinco años según el primer estudio sobre este tema elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El informe, es el resultado de ocho años de trabajo de más de 150 científicos de todo el mundo que trataron de determinar la repercusión de la ingestión de alimentos insanos en la morbilidad y mortalidad de la población.
De los más de 200 agentes que pueden provocar intoxicaciones alimentarias, la OMS sólo logró estudiar en profundidad los efectos de 31 elementos (entre ellos bacterias, virus, parásitos, toxinas y químicos), dado que del resto no se cuenta con información suficiente o concluyente a nivel mundial.
Una contaminación alimenticia puede causar síntomas a corto plazo, pero también originar enfermedades graves a largo plazo como cáncer, fallos renales, dolencias hepáticas y desórdenes neuronales.
Los niños que sobreviven a las formas más graves de intoxicación alimenticia puede sufrir retraso en su desarrollo físico y mental.
Estas enfermedades graves afectan especialmente no sólo a los niños, sino también a mujeres embarazadas, ancianos y personas con sistemas inmunitarios débiles.
El riesgo de las enfermedades relacionadas con la comida insalubre es mucho mayor en países en desarrollo, dado que su aparición está íntimamente ligada con la preparación de alimentos con agua contaminada, con la falta de higiene y con las condiciones inadecuadas de almacenamiento.
De hecho, las dos regiones más afectadas son África, con 91 millones de enfermos y 137.000 muertos anuales y el Sudeste Asiático con 150 millones de casos y 175.000 muertes.
En la región de las Américas, 77 millones de personas enferman anualmente por una intoxicación alimenticia, de las cuales se estima que 9.000 mueren.
De los que enferman en la región de las Américas, 31 millones son niños menores de cinco años, de los cuales 2.000 fallecen.
El principal causante de estas dolencias y decesos es la diarrea.
Uno de los principales focos de contaminación es la llamada aflatoxina, que aparece en comida infectada con moho y que es ingerida por personas que cuentan con esa comida como  única fuente de alimento.
Es por ello que los especialistas de la OMS abogan por fomentar la relación entre la salud y la agricultura para lograr obtener seguridad alimentaria doble, es decir acceso a alimentos pero que éstos sean seguros para ser ingeridos.
En general, los principales agentes de la intoxicación alimentaria son las bacterias de la listeria, de la Brucella y del cólera; el virus de la hepatitis A; los parásitos de la toxoplasmosis, de la tenia solium, del echinococcus, o del clonorchis sinensis; y el cianuro.

Empieza el verano y con la época se inician también los cuadros de intoxicación alimentaria, por la mala cocción de algunos alimentos, o la falta de higiene al prepararlos o también la contaminación cruzada  este es un proceso por el cual los alimentos entran en contacto con sustancias ajenas, generalmente nocivas para la salud. Un ejemplo típico de contaminación cruzada es el contacto de la sangre de la carne con alimentos cocidos. 

lunes, 7 de diciembre de 2015

EL LIBRO BLANCO DE LA NUTRICION INFANTIL EN ESPAÑA

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que seis de los siete factores determinantes de la salud están ligados a la alimentación y la actividad física. Los primeros años de nuestra vida marcarán en gran parte nuestros hábitos de alimentación y las enfermedades que podríamos padecer en la edad adulta. De hecho, algunos estudios han apuntado en los últimos años que la nutrición pre y posnatal condiciona la salud a largo plazo y el riesgo de padecer determinadas patologías como puede ser la obesidad, el asma o la hipertensión.  
Estos son algunos de los datos que recoge el primer Libro Blanco de la Nutrición Infantil en España, que se ha presentado este jueves en Barcelona. La publicación, impulsada por la Cátedra Ordesa de Nutrición Infantil, conjuntamente con la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Fundación Española de Nutrición (FEN) y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), hace un análisis  global de la nutrición infantil, recoge los principales datos, sugiere recomendaciones y propone retos a abordar en el futuro.  
La prevalencia de la obesidad infantil y juvenil en España sigue siendo alarmante y plantea un grave problema de salud, que conlleva un aumento en el riesgo de padecer enfermedades crónicas.
La alimentación infantil en España se aleja del patrón de dieta mediterránea y recibe una clara influencia del modelo occidentalizado. Un tipo de dieta que podría estar claramente relacionada con la aparición de la obesidad por ser inadecuada y de baja calidad.
La alimentación del niño hasta los 3 años es clave para su salud nutricional, además es la etapa en la cual se empiezan a establecer los hábitos alimentarios que mantendrá durante su infancia y que garantizarán un crecimiento y desarrollo adecuados.
La alimentación complementaria debe introducirse hacía los 6 meses. Según los autores del Libro Blanco de la Nutrición Infantil en España es necesario mejorar la prevención y detección de la malnutrición y corregir sus principales causas. Es importante aprender de lo ocurrido durante la crisis económica  para poder realizar los cambios necesarios y no repetir la situación vivida. Además plantean a los Gobiernos la revisión de los criterios de aplicación de la renta mínima de inserción, aumentar las becas comedor y las ayudas económicas o de alimentos que reciben las familias necesitadas.
Las farmacias españolas ofrecen cada año unos 20 millones de consejos relativos a nutrición y semanalmente realizan 367.000 controles de peso y talla en bebés. Por su cercanía a la población, los farmacéuticos se convierten en agentes del sistema de salud claves para el asesoramiento nutricional de la población y grandes promotores de hábitos saludables. En este sentido, ya se han impulsado diferentes campañas educativas con escolares españoles, como el programa Plenúfar o Desayuno Saludables.
Más de un centenar de prestigiosos autores de diversas procedencias y especialidades han llevado a cabo, por primera vez, esta recopilación de todo el conocimiento sobre el estado actual de la alimentación infantil en España, recogiendo de manera integrada las debilidades y fortalezas, así como las oportunidades y retos a los que debemos enfrentarnos en el presente y en el futuro.  
El libro se divide en diversos módulos que abordan todos y cada uno de los aspectos relacionados con la nutrición infantil, desde el embarazo, la lactancia materna, la alimentación del niño sano hasta el abordaje de la prevención y tratamiento de las enfermedades, así como la investigación en alimentación infantil.
Se trata de una publicación de consulta que puede aportar información útil a profesionales sanitarios, que desarrollan su labor en el ámbito de la nutrición; educadores; administraciones encargadas de las políticas de prevención y promoción de la salud de la infancia y la adolescencia; estudiantes y ciudadanos.  
El siglo XXI tiene como gran reto dejar de curar por haber conseguido prevenir la mayoría de las enfermedades. En los primeros años de vida, los patrones alimentarios familiares ejercen una gran influencia en los hábitos del niño y suelen tener efectos duraderos que influirán positiva o negativamente,  en su salud a corto, medio y largo plazo. La presentación se enmarca dentro de la III Jornada Científica de la Cátedra Ordesa de Nutrición Infantil, creada por Laboratorios Ordesa y ubicada en la Universidad de Zaragoza con la participación también de la Universidad de Cantabria.


viernes, 4 de diciembre de 2015

NOS PREGUNTAS…..TE CONTESTAMOS

¿Cuáles son los métodos más seguros para cocinar la carne?
Cocinar a altas temperaturas o con la comida en contacto directo con una llama o una superficie caliente, como la parrilla o a la  sartén, produce más de ciertos tipos de químicos cancerígenos (como los hidrocarburos aromáticos poli cíclicos y las aminas aromáticas heterocíclicas). Sin embargo, no hay suficientes datos para que el Grupo de Trabajo del CIIC llegara a una conclusión sobre si el modo en que la carne es cocinada afecta el riesgo de cáncer.

¿Cuántos estudios se evaluaron?
El Grupo de Trabajo del Centro de Internacional de Investigación sobre el Cáncer (CIIC) consideró más de 800 estudios diferentes sobre el cáncer en los seres humanos (algunos estudios proporcionaron datos sobre los dos tipos de carne; en total más de 700 estudios epidemiológicos proporcionaron datos sobre la carne roja y más de 400 sobre carne procesada).

¿Cuántos expertos participaron en la evaluación?
El Grupo de Trabajo del Centro de Internacional de Investigación sobre el Cáncer (CIIC), fue conformado por 22 expertos procedentes de 10 países.

¿Por qué el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) eligió para evaluar la carne roja y la carne procesada?
Un comité asesor internacional que se reunió en 2014 recomendó que la carne roja y la carne procesada fueran consideradas de alta prioridad para su evaluación por el Programa de Monografías del CIIC. Esta recomendación se basó en estudios epidemiológicos que sugerían que los pequeños aumentos en el riesgo de varios tipos de cáncer podían estar asociados con un alto consumo de carne roja o de carne procesada.
Aunque estos riesgos son pequeños, para la salud pública podrían ser importantes dado que muchas personas en el mundo comen carne y el consumo de carne está aumentando en los países de ingresos bajos y medianos. Pese a que algunas agencias de salud ya recomiendan limitar la ingesta de carne, estas recomendaciones están dirigidas principalmente a reducir el riesgo de otras enfermedades. Con esto en mente, es importante para el CIIC proporcionar evidencia científica autorizada sobre los riesgos de cáncer asociados con el consumo de carne roja y de carne procesada.

¿Se puede comparar el riesgo de comer carne roja con el riesgo de comer carne procesada?
El anuncio de la OMS ha dado mucho que hablar. Según el estudio de estos expertos, "cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%".
Estos hallazgos apoyan aún más las actuales recomendaciones de salud pública acerca de limitar el consumo de carne. Y al mismo tiempo matiza: "La carne roja tiene un valor nutricional”. Por lo tanto, estos resultados son importantes para permitir a los gobiernos y a las agencias reguladoras internacionales realizar evaluaciones de riesgo, a fin de equilibrar los riesgos y beneficios de consumir carne roja y carne procesada, y poder brindar las mejores recomendaciones dietéticas posibles.
Y es que si nos paramos a pensar, en realidad, el informe no hace más que apoyar algo que vienen defendiendo la mayoría de los expertos en nutrición, es decir, que en general, consumimos demasiada carne y debemos introducir en nuestra dieta más frutas, verduras y pescado para poder llevar una alimentación equilibrada y sin riesgos para nuestra salud.
Según el informe de la OMS consumir en exceso carne roja o carne procesada conlleva el riesgo de padecer cáncer colorrectal, ¿hasta qué punto esto es cierto?
Efectivamente, el consumo EXCESIVO de carne roja en la dieta puede provocar cáncer de colon, pero no supone el único factor, debe haber una predisposición genética y, además, una mala alimentación en general, deficitaria en frutas y verduras y alta en alimentos ricos en grasas.


miércoles, 2 de diciembre de 2015

PEQUEÑOS, PERO UTILES CONSEJOS

Qué comer antes, durante y después de una maratón
Los carbohidratos brindarán la energía adicional necesaria para correr una maratón lo más importante es que nuestro cuerpo almacene energía, como carbohidratos de fácil digestión, es decir las pastas, el yogurt y las avenas.
Es necesario ingerir carbohidratos dos o tres horas antes de empezar la carrera. Una taza de leche con cereal, avena, una tostada con miel, rehidratantes y líquidos, que nos da un aporte energético importante. Previo a empezar la carrera, pueden comer una barra de cereal o yogurt con cereal. La noche antes de la maratón, es importante consumir una buena cantidad de carbohidratos, por ejemplo cenar fideos con media lata de atún, panes integrales, y abundante líquido.
Nuestro organismo está habilitado para realizar ejercicios por ochenta o noventa minutos, pero al participar en una maratón el esfuerzo es mayor por lo que se debe consumir calorías extras.
Para estas carreras necesitamos energía adicional y  el organismo se manejará bien y se pueda llegar a la meta. Se puede subir 2 o 3 kilos antes de la maratón consumiendo carbohidratos, pero estos kilos se bajarán durante la competencia.
Al sudar nuestro cuerpo pierde sodio, potasio y electrolitos, que podemos recuperar con un caldo de pollo, o un jugo de fruta fresca y un sándwich con pan integral, jamón y queso.
Hacer ejercicio con el estómago vacío, podría traer complicaciones como hipoglucemia, es decir, sudor frío, ansiedad, languidez, temblor, hasta desmayos que
Podrían llegar a un estado de coma cerebral.

Las calabazas
Desde un punto de vista nutricional se puede destacar que aportan calcio en cantidad significativa y que es un alimento que ayuda a mantener los niveles de glucosa en sangre estables. Además aporta un dulzor natural que se puede aprovechar para la preparación de algunos postres.
Son muy fáciles de preparar y es que con ellas se pueden hacer infinidad de recetas, tanto dulces como saladas. Tanto si eres una persona muy deportista como si eres una persona sedentaria, es un alimento recomendable, siempre con matices claro está pero debes incluir este alimento en tus menús semanales.

Ensaladas para el verano
Durante los meses del verano cambia mucho nuestra forma de vivir, tratamos de pasar la máxima cantidad de tiempo posible fuera de la casa. Desde irnos de caminata con los niños, hacer las compras en los mercados al aire libre, y por supuesto cocinar a la parrilla que dentro de la casa, y aprovechar la ocasión para comer en el patio al aire libre. Esta es la época propicia para las ensaladas, aunque todo el año son buenas en esta época nos apetecen más. Algunas ideas para hacer este verano:
Paltas  rellenas con atún: Paltas, arvejas, maíz, zanahoria, huevo duro, tomate, perejil y salsa rosada.
Ensalada de choclos papas y brócoli: Choclo, papas, brócoli, y cebolla con aderezo de mayonesa, ajo, limón y culantro
Ensalada de espinacas, frambuesas gorgonzola y nueces: Ensalada con contrastes de sabores, preparada con espinacas, frambuesas, queso gorgonzola y nueces caramelizadas.
Ensalada de papas con camarones: Esta ensalada de papas lleva camarones, zanahoria, cebolla blanca, mayonesa, ajo y perejil.
Ensalada de pepino: Fácil, preparada con rodajas de pepino y cebollas marinadas con aderezo de limón y culantro.
Ensalada con limón y culantro: Lleva lechuga, tomate, cebolla y palta y un refrescante aderezo de limón y culantro.