viernes, 28 de agosto de 2015

DECALOGO DE ALIMENTACIÓN INFANTIL

Consejos para que tus niños tengan una buena alimentación.
Los padres deben saber comportarse con sus niños pequeños, para que crezcan sanos y que se alimenten de una manera saludable.
Una alimentación completa y equilibrada mantiene la salud y previene enfermedades. 
Se consigue con una dieta variada que incluya todos los grupos de alimentos. Si los niños empiezan desde el principio a comer de todo, se acostumbran para siempre
La dieta tiene que ser muy sana.
Consiste en comer muchos vegetales (frutas, verduras, hortalizas, legumbres), cereales (pan, pasta, arroz) y más aves y pescado que carne roja. Cocinar con aceite de oliva y poca sal, mejor yodada.
Es bueno repartir lo que se come en 5 comidas.
Desayuno, comida y una cena ligera. Además, a media mañana y merienda, es mejor una fruta fresca o un sanguche; que un zumo envasado. No hace falta “picar” nada más.
Los niños aprenden a comer imitando a los mayores.
Comer despacio, masticando bien, sentados en la mesa, con la familia. Sin TV.
Siempre un buen desayuno antes de ir a clase
Lácteo, cereales (pan) y fruta (una pieza entera o zumo natural. Mejora el rendimiento físico e intelectual y evita la obesidad.
Todos los días frutas, verduras y hortalizas.
Se recomiendan 5 raciones al día. Dos o tres deben ser frutas enteras y a mordiscos. . No más de un vaso de zumo natural, recién hecho, al día.
El agua 
Es la única bebida necesaria y más sana que cualquier refresco, zumo o batido.
Evite la comida pre cocinada
Y los alimentos con grasas saturadas, trans o hidrogenadas y aceites de coco y palma (lea las etiquetas). Si toma dulces y aperitivos salados que sean con moderación.
Cocine a la plancha, en el horno, al vapor y menos fritos, apanados y rebozados. 
Deje que su hijo decida cuánto quiere comer.
Tenga confianza: mejor ofrecer, no obligar. Los niños comen la cantidad que necesita su cuerpo, no la que nosotros queremos. 
La comida no es un castigo; ni tampoco debería ser un premio.
Conseguir una hora de ejercicio todos los días: correr en el patio, pasear, subir las escaleras, sacar al perro o ir andando o en bici al colegio. Además, 5 veces a la semana  un poco de deporte; es muy divertido en compañía
Crees que obligar a tu hijo a dejar el plato limpio le ayudará a alimentarse mejor, pero te equivocas. Descubre por qué. 
Se ha demostrado que al obligar a un niño a tomar ese poco más, trastocamos su capacidad innata de ajustar su ingesta a la energía que necesita. Ellos reconocen y responden mejor a sus señales de hambre y saciedad que nosotros.
Dieta insana
Presionarles para que coman frutas y verduras se asocia con una menor ingesta de estos alimentos.
¿Cuánto es lo justo?
Un niño que solo se come la mitad de la comida que él mismo se ha servido., es un niño normal.  
Ante todo, mucha calma

Si la primera vez que le sirves a tu hijo brócoli le presionas para que se lo coma, esa presión puede afectar a su estado emocional, y esos sentimientos negativos quedarán para siempre unidos al brócoli. ¿Resultado? Según los expertos, rechazará ese alimento durante buena parte de su infancia.