lunes, 11 de mayo de 2015

TU LO SABES…. TE LO RECORDAMOS

¿Qué alimentos comer durante el embarazo?
Una alimentación adecuada es fundamental dentro de los cuidados prenatales y debería incluso iniciarse como mínimo seis meses antes del embarazo. El consumo de hierro es esencial en la etapa de gestación, tanto para la madre como para el bebé, pues interviene en el desarrollo neurológico del embrión.
Se encuentra en las carnes rojas, morcilla, hígado de ternera, carnes blancas (pollo, pavo), pescados oscuros, lentejas, legumbres, huevos y cacao. También se recomienda el consumo de ácido fólico, conocido como vitamina B9. Desde antes del embarazo porque desempeña una función primordial en la formación del sistema nervioso del feto e interviene en el desarrollo de glóbulos rojos. Lo encuentras en espinacas, coles, lechuga, alverjas y zanahoria. También en las carnes rojas y leguminosas como lentejas, garbanzos y maíz. Igualmente, alimentos con calcio como los lácteos descremados, el ajonjolí; y el zinc del trigo y la calabaza, también las vitaminas antioxidantes de las frutas y el omega 3 del pescado, nueces, linaza y aceite de oliva.

La buena nutrición en la infancia
El cerebro de los más pequeños posee todas sus facultades mentales de manera potencial pero es necesario que se establezcan conexiones neurales, y está demostrado que un cerebro bien nutrido es clave para apoyar el desarrollo mental del bebé. El nivel de DHA (Ácido docosaexanoico) del niño en los primeros años de vida se correlaciona con el nivel de desarrollo de las habilidades del lenguaje, visual, social, comunicativa y motriz. De manera que, hablar de mejor índice de desarrollo en estos años es hablar de mejor capacidad intelectual en la infancia y en la edad adulta.
El cerebro del recién nacido es un tercio del tamaño del cerebro del adulto; sin embargo su crecimiento es tan rápido que a los tres meses de vida ya alcanza la mitad del tamaño del cerebro adulto. Por ello, los bebés necesitan un suministro óptimo de ácidos grasos para apoyar su desarrollo cerebral.

Cómo lograr que sus niños coman mejor
Falta de educación nutricional. En esta frase se resumen todos los problemas de alimentación que afectan a los niños, en su  comportamiento y hábitos que a largo plazo pueden derivar en conductas alimentarias inadecuadas. Los padres creen que cuanto más gordito es el  niño, más saludable está. Muchas veces les sirven porciones  abundantes que el niño no puede comer y ejercen presión hasta que lo coma.  El resultado de esta práctica es que cada vez necesita más comida para quedar satisfecho. Igualmente, los adultos exigen a los pequeños conductas que ellos mismos no ponen en práctica. Actualmente los niños no consumen la cantidad adecuada de frutas y verduras, reemplazan estos alimentos por productos industrializados altos en calorías, azúcares y grasas, a lo que se suma que cada vez menos  practican actividades lúdicas por el colegio, la televisión o los juegos electrónicos.
Los alimentos nuevos: Introduzca uno a uno los alimentos, permítale al niño que toque el alimento, aprecien su color, su aroma, su sabor. Debemos llevarlos al mercado, permitirles que participen de la preparación de sus comidas y enseñarles los beneficios de los alimentos
Cuánta comida deben consumir a diario: Entre 4 y 5 porciones de frutas (del tamaño del puño de su mano). Mínimo dos porciones de verduras (del tamaño de sus dos manos en forma de taza); dos porciones diarias de carne (del tamaño de la palma de la mano).
Entre cinco y seis de harinas (del tamaño de un puñito), incluye las legumbres.
Cinco porciones de lácteos (entre leche, yogur, queso); la mantequilla pura, puede untar una cucharadita diaria en los alimentos y usar aceite de oliva, menos en frituras.

Claves de uso diario: Cuando rechace un alimento, presénteselo una y otra vez en el plato. Los estudios demuestran que después de 15 veces, el alimento finalmente es aceptado por el niño. Deje alimentos al alcance de los pequeños.  No los obligue a comer. Los padres deben estar relajados cuando los acompañan a comer.  Deben darles cinco comidas al día, por lo menos cada tres horas. Evite el picoteo entre estas.  Minimice las distracciones durante la comida.   No restrinja ningún alimento; en la moderación está el éxito.  Seleccione alimentos  que estén fortificados con vitaminas y minerales. Seleccione los alimentos  que tengan menor cantidad de azúcar y grasa. Modere el uso de sal, inclúyala después del primer año de edad.  A mayor actividad física, mayor es el apetito. Permita que los niños corran, jueguen, salten y sean muy activos.