lunes, 4 de mayo de 2015

LAS CONSERVAS DE PESCADO

Los factores nutricionales del pescado son excelentes y se recomienda su consumo por lo menos 2 veces a la semana y durante todas las etapas de la vida. Sin embargo, el pescado es un alimento que es mejor comerlo fresco, por lo que comprarlo y guardarlo en la congeladora no es la mejor opción y la preparación podría tomar tiempo del que a veces no se dispone. Por eso muchas personas recurren a las conservas de pescado por la facilidad para guardarlas y siempre poder tenerlas a la mano cuando las necesitamos
¿Es fresco el producto de una lata?
La conserva en lata es un producto fresco. En el caso de la conserva de pescado, ha sido cocinado, esterilizado y colocado en un envase igualmente esterilizado y herméticamente sellado. Se trata de un modo de conservación que tiene varios beneficios como: la no utilización de conservantes, seguridad desde un punto de vista microbiológico, conservación de propiedades nutritivas, sin necesidad de refrigeración y larga duración sin alteración del producto.
Beneficios para la salud
Son recomendables para la salud cardiovascular, los aspectos cognitivos y la salud ósea. Cabe recordar que los nutrientes esenciales que posee el pescado en sus distintas variantes son: "Proteínas en atún, bonito, bacalao, merluza o sardinas; ácidos grasos de origen marino en el atún, salmón, caballa y sardinas en aceite; y poli insaturados en el atún en aceite, el atún fresco y las sardinas en aceite. De hecho, los mejores valores de Omega-3, EPA y DHA están en el atún y caballa".
En relación al aporte de micronutrientes, el pescado contiene cantidades importantes de vitaminas A, B y D, especialmente en los pescados grasos. También aporta minerales como el yodo, calcio, fósforo, potasio, zinc, magnesio y hierro.
Para un mejor consumo y máximo aprovechamiento de las conservas
Una vez abierta la lata, guarda el contenido sobrante en un envase de cristal y ponlo en el refrigerador.
ü  Almacena las latas de conserva en un lugar fresco, seco y resguardado del calor y de la luz.
ü  Evita comprar latas con rasguños, golpes o abolladuras.
ü  Lava las latas antes de consumirlas.
ü  Las conservas en aceite duran 6 años y los productos al natural tienen una vigencia de 4 años.
ü  Desecha las latas si tiene señales de oxidación en los bordes, está abombada, aparece espuma dentro de la lata, o hubiera mal aspecto del líquido o un aroma desagradable del mismo.

Es evidente la necesidad de reforzar los sistemas que velan por la inocuidad de los alimentos en todos los países, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Mantener la limpieza, separar los alimentos crudos y cocinados, elaborarlos completamente, conservarlos a temperaturas seguras y usar aguas y materias primas saludables.
Insistió en la prioridad que deben ofrecer al referido tema los sistemas sanitarios en las diferentes naciones, si se tiene en cuenta que la inocuidad de los alimentos está asociada directamente a las enfermedades transmitidas por éstos, lo cual constituye una importante causa de morbilidad y mortalidad.
La salud es un derecho de todos, no se trata solo de curar sino de prevenir; y una sana alimentación es fundamental, por lo cual la inocuidad de los alimentos resulta una responsabilidad compartida.