viernes, 22 de mayo de 2015

COMO REDUCIR EL RIESGO DE INFARTO

Alimentar bien a su corazón es una poderosa forma de reducir o eliminar algunos factores de riesgo. Adoptar una estrategia nutricional saludable para el corazón puede reducir estos parámetros: el colesterol total, la presión arterial, el azúcar sanguíneo y el peso corporal. Muchos planes dietéticos solo hablan de lo que NO se puede comer, la estrategia nutricional más poderosa ayuda a enfocar que es lo que SI puede comer. La investigación de enfermedad cardíaca ha evidenciado que agregar comidas protectoras del corazón es tan importante como eliminar otras.

Estrategias nutricionales para reducir su riesgo:
Aumentar vegetales, frutas, granos enteros y legumbres. Son pilares de la nutrición para prevenir la enfermedad cardíaca.
Reduzca calorías grasas sabiamente con tres metas:
·        Limite la ingesta total de grasa
·        Coma un mínimo de grasas saturadas y
·        Utilice aceites como el de oliva.
Coma proteínas variadas.
Comúnmente las proteínas ingeridas (carne, derivados de la leche) están dentro de los principales causantes de elevar el riesgo de enfermedad cardiaca. Reduzca este factor balanceando fuentes de proteína animal y vegetal.
Limitar el colesterol en la dieta eliminando al máximo grasas saturadas y trans presentes en carnes grasas, margarinas, cremas, mantequillas y productos de repostería popular como panes, pasteles, galletas, donas, tortas, etc.
Ingiera carbohidratos complejos y limite los simples.
Coma la mitad de sus calorías como carbohidratos complejos (pastas, papa, granos enteros). Limite los carbohidratos simples (dulces, mieles), nunca use azúcar en bebidas (café, tés, jugos) y evite gaseosas, jugos industriales bebidas energéticas y energizantes. Si tiene colesterol alto estos carbohidratos simples exacerban la condición aumentando el riesgo de enfermedad cardiaca.
Distribuya las comidas y meriendas en un estilo amigable para el corazón.
Comer de 5 a 6 comidas pequeñas es la mejor forma de controlar el azúcar sanguíneo, quemar calorías más eficientemente y regular los niveles de colesterol. En lo posible no beba ningún tipo, de bebida alcohólica. Además de la fuerte toxicidad, cada gramo de alcohol tiene casi el doble de calorías de un gramo de azúcar. Ninguna cantidad de alcohol es saludable para el organismo humano, mucho menos para el corazón.
Disminuya el consumo de sal (menos sodio) para bajar la presión sanguínea. Agregar comidas ricas en otros minerales (potasio, magnesio y calcio) es esencial. Consuma productos lácteos y otros con bajo o mínimo contenido graso. Revise la información en las etiquetas y que sean libres de grasas trans.
Evite al máximo los alimentos ultra procesados,
Los embutidos, frituras empacadas (papas fritas especialmente procedentes de sitios que emplean grasas de mala calidad y estándares inferiores de salubridad). Evite la llamada comida chatarra: morcillas, asaduras, empanadas y tamales, rosquillas fritas en aceites baratos, sopas de restaurantes. Evite los que son muy  económicos. Son sospechosos.
Prescinda de la “vitamina Ch”: Chinchulines, chorizos, chancho, salChichas, salChichones.
Otras estrategias amigables para el corazón: Ejercítese todos los días. El cuerpo humano fue diseñado para ser activo. El ejercicio fortalece el músculo cardíaco, mejora el flujo sanguíneo, reduce la presión arterial, incrementa el colesterol HDL (bueno), controla el azúcar sanguíneo y el peso corporal. Además reduce los niveles de estrés y ansiedad. La caminata es el deporte perfecto e ideal para el ser humano. Sume mínimo 45 minutos diarios de marcha rítmica y moderada. Hidratese correctamente, el agua es vital (salvo en quienes tengan restricción de líquidos). Disfrute cada bocado, se sentirá mejor y más positivo acerca de la vida. Un beneficio adicional es que usted come menos de lo que le gusta, le ayuda a controlar su peso y a reducir sus niveles de colesterol.