lunes, 18 de mayo de 2015

GOTA

Es posible que no pueda prevenir la gota, pero puede evitar los factores que desencadenan los síntomas.  La gota es un tipo de artritis que ocurre cuando el ácido úrico se acumula en la sangre y causa inflamación articular. La gota aguda es una afección dolorosa que normalmente afecta a una articulación. La gota crónica corresponde a episodios repetitivos de dolor e inflamación que pueden afectar a más de una articulación.

Causas
La gota es causada por tener niveles de ácido úrico superiores a lo normal en el cuerpo. Esto puede ocurrir si: El cuerpo produce demasiado ácido úrico. El cuerpo tiene dificultad para deshacerse del ácido úrico. Si se acumula demasiado ácido úrico en el líquido alrededor de las articulaciones (líquido sinovial), se forman cristales de ácido úrico, los cuales hacen que la articulación se hinche y resulte inflamada. La causa exacta se desconoce. La gota puede ser hereditaria. El problema es más común en los varones, las mujeres posmenopáusicas y las personas que beben alcohol.

La enfermedad también se puede presentar en personas con: Diabetes. Enfermedad renal.
Obesidad. Leucemia y otros cánceres de la sangre. La gota puede ocurrir después de tomar medicamentos que interfieran con la eliminación del ácido úrico del cuerpo. Las personas que toman ciertos medicamentos, pueden tener niveles más altos de ácido úrico en la sangre.

Síntomas
Síntomas de gota aguda: Sólo una o unas pocas articulaciones están afectadas. Las articulaciones del dedo gordo del pie, la rodilla o el tobillo resultan afectadas con mayor frecuencia. El dolor comienza súbitamente, a menudo durante la noche y con frecuencia se describe como pulsátil, opresivo o insoportable. La articulación aparece caliente y roja. Por lo regular está muy sensible e hinchada (duele al ponerle una sábana o cobija encima). Puede haber fiebre. El ataque puede desaparecer en varios días, pero puede retornar de vez en cuando. Los ataques adicionales por lo regular duran más tiempo.
Después de un primer ataque de gota, las personas no tendrán ningún síntoma. Muchas personas tendrán otro ataque en los próximos 6 a 12 meses.
Algunas personas pueden desarrollar gota crónica, lo cual se denomina artritis gotosa. Esta afección puede llevar a daño articular y pérdida de movimiento en las articulaciones. Las personas con gota crónica tendrán dolor articular y otros síntomas la mayor parte del tiempo.
Los tofos son protuberancias debajo de la piel alrededor de las articulaciones o en otros lugares como las puntas de los dedos y las orejas. Los tofos se pueden desarrollar sólo después de que una persona haya tenido la enfermedad durante muchos años. Puede supurar una sustancia blanquecina de estas protuberancias.

Los cambios en la dieta y en el estilo de vida pueden ayudar a prevenir los ataques de gota:
·        Disminuya el consumo de alcohol, especialmente cerveza (algo de vino puede ser útil).
·        Baje de peso.
·        Haga ejercicio diariamente.
·        Reduzca el consumo de carnes rojas y bebidas azucaradas.
·     Escoja alimentos saludables como productos lácteos, verduras, nueces, legumbres, frutas (menos las azucaradas) y granos integrales.
·        Beba café y tome suplementos de vitamina C (le ayuda a algunas personas).

Expectativas: El tratamiento adecuado de los ataques agudos permite que la gente lleve una vida normal; sin embargo, la forma aguda de la enfermedad puede progresar a gota crónica. 


Posibles complicaciones: Artritis gotosa crónica. Cálculos renales. Depósitos en los riñones, que llevan a insuficiencia renal crónica.