miércoles, 11 de febrero de 2015

CORRECTA NUTRICIÓN PARA TU MEMORIA

Cuando pasan los años, indefectiblemente, empezamos a preguntarnos. ¿Qué estábamos buscando? ¿Cuál es tu nombre?,   ¿Cuándo vamos a dejar de pasar vergüenzas a causa de una memoria poco fiable?
Los expertos nos brindan algunos consejos:

Chequee su nivel de hierro: 
El hierro ayuda a que los neurotransmisores esenciales cumplan su función adecuadamente. A decir de los especialistas, una dieta pobre o períodos menstruales muy abundantes pueden reducir los niveles de hierro para afectar algunas habilidades cerebrales, sin que necesariamente tengamos anemia.
Hable con su médico para hacerse las pruebas de sangre adecuadas, haciendo los ajustes que se le indiquen, incluyendo multivitaminicos.

Controle el colesterol: 
Un nivel adecuado de colesterol es necesario para su salud cardiovascular y para la memoria. Cuando la placa, causada por el “colesterol malo, se acumula dentro de los vasos sanguíneos, puede disminuir la circulación hacia el cerebro, privándolo de nutrientes esenciales. Una de las posibles consecuencias son los problemas de memoria. En  estudios que se realizan indican una correlación entre colesterol elevado y riesgo de Alzheimer, debemos chequear regularmente los niveles de colesterol, para mantenerlo dentro de los límites saludables.

Una copa de vino tinto: 
Mantener su cerebro ocupado con juegos que requieran cierta habilidad mental es un excelente ejercicio para los conectores. Después puede premiarse con una copa de vino tinto. Se ha comprobado que el vino tinto contiene elementos beneficiosos para la salud y la memoria, pero solo una copa al día.

Chequee sus medicamentos: 
Uno de los efectos secundarios más comunes pero más perniciosos de muchos medicamentos, es que afectan la memoria. Los antidepresivos, los ansiolíticos, antiespasmódicos, beta bloqueadores, pastillas para dormir, quimioterapia, medicamentos para el Parkinson, para el dolor, antihistamínicos.
A medida que envejecemos, las drogas tienden a mantenerse por más tiempo dentro de nuestro sistema e interactúan con otras, aunque una vez que se deja de tomar el medicamento, los efectos tienden a disminuir. Hable con su médico, y cuéntele todo lo que toma bajo prescripción o sin ella, para ver de ajustes en la dosificación o cambios que puedan mejorar su calidad de vida y su memoria.

Otras medidas:
El cerebro necesita mantenerse en movimiento, pero también descansar. Es durante el período de descanso que se fijan los conocimientos y los hechos que luego necesitamos recordar. Procure dormir bien; descansar correctamente y meditar.

Manténgase activo: 
Se ha comprobado los beneficios de hacer periódicamente ejercicios cardiovasculares aún en la tercera edad. Cuerpo activo, cerebro activo.
Si se le olvidó el nombre de alguna amiga; la marca de un producto o dónde dejó las llaves, simplemente tómelo sin estresarse. La ansiedad por recordarlo le provocará más ansiedad. Tenga fe en su cerebro y sus capacidades. Ni la ciencia con sus increíbles avances, ni el hombre, han podido determinar con certeza cómo funciona esa máquina maravillosa.
Nuestra responsabilidad: mantenerla en forma para que nos acompañe todo el resto de la vida.

La manzana 
Comerse de 2 a 3 manzanas al día o un vaso de jugo de esta fruta pueden ayudarlo a mantener su cerebro mejor protegido.