miércoles, 5 de noviembre de 2014

¿QUE SI Y QUE NO DURANTE EL EMBARAZO?

Un embarazo planeado puede comenzar seis meses o hasta un año antes a través de la alimentación, las futuras mamás deben iniciar una dieta en la que incluyan sólo alimentos saludables para desintoxicar y fortalecer su cuerpo.
Debemos tener tres precauciones:
La primera es evitar al máximo el consumo de alimentos colorantes, aditivos, conservadores, enlatados, embutidos y procesados. Porque cada vez son más los niños que nacen con alergias y depende mucho de la alimentación materna.
La segunda es aportar la cantidad adecuada de ácido fólico, ya sea a través de verduras de color verde o de suplementos.
Y la tercera, es mantener un peso adecuado. Si ya sabemos que tenemos sobrepeso, es conveniente hacer una dieta para bajarlo porque podrían surgir problemas de hipertensión gestacional, diabetes o colesterol elevado.

DURANTE LA GESTACIÓN
Con la alimentación adecuada, las mujeres embarazadas sólo deben subir 500 gramos por mes, máximo un kilo. No obstante, en los primeros tres meses es más común que bajen de peso. En este periodo es básico eliminar el consumo de alimentos salados, como galletas, frituras y la misma sal de mesa, y ya estar consumiendo ácido fólico.
En el segundo trimestre, es importante el hierro, para absorberlo mejor, se necesita Vitamina C. Y en el tercer trimestre, como comienza el crecimiento óseo del bebé, debe aumentar el aporte de calcio y para la absorción está la vitamina D, que se encuentra en grasas, como la yema de huevo o la margarina, y también se puede obtener exponiéndose al sol por periodos cortos,
Otra recomendación es el consumo de Omega 3, presente en los pescados, ayuda a que el bebé desarrolle mejor el sistema neurológico y cognoscitivo.

¿DE ANTOJO?
Los antojos son un mito, hay investigaciones que demuestran que dependiendo de la situación familiar las embarazadas tienen antojos o no, son más bien la manera en la que el cuerpo pide lo que le hace falta.  El cuerpo es sabio y te va comunicando lo que necesita, cada trimestre.
Por esto, es importante que las mujeres varíen el color de las frutas y verduras para que aporten diversos nutrientes. Es importante que tomen agua simple o de alguna fruta natural y eviten café, chocolate, té verde, refrescos y cualquier bebida con cafeína. También son importantes las verduras verdes, el huevo es básico por la lecitina. También son importantes las grasas de nueces, almendras, además de hacer ejercicio para oxigenar al bebé.
Tienes que estar preparada para tomar las decisiones más correctas, te debes sentir bien por dentro y por fuera

LOS RECHAZOS
También son frecuentes las “aversiones” o “rechazos” por determinados alimentos, como el alcohol, el café o las carnes, entre otros, que no necesariamente son perjudiciales. Una de las posibles causas de las aversiones alimentarias se atribuye a la revolución hormonal propia de la etapa de gestación.

LA PICA
Es un apetito aberrante por productos tales como tierra, greda, hielo, papel, pasta de diente u otro material que no es un alimento habitual. Se la ha asociado al déficit de micronutrientes (hierro y zinc entre otros), aunque no ha sido adecuadamente demostrado. Puede determinar una malnutrición al desplazar nutrientes esenciales de la alimentación. Muchos de estos comportamientos pueden deberse a costumbres y tradiciones que pasan de madres a hijas.

LA FALTA DE YODO
Es imprescindible para la producción de hormonas tiroideas y está implicado en muchas funciones fisiológicas. La deficiencia acarrea el agrandamiento de la glándula tiroides. El efecto más dañino se produce en las madres gestantes, que no pueden pasar las necesarias hormonas tiroideas al feto.  El yodo está en la leche, mariscos y pescados. Según señala la Organización Mundial de la Salud (OMS), menos del 90% de los hogares consume sal yodada. En los países en los que se ha erradicado por completo la deficiencia en yodo se ha optado por incluir la sal yodada en toda la cadena alimentaria.