viernes, 21 de noviembre de 2014

MITOS Y NUTRICION

A pesar de ser la nutrición y la calidad de vida un tema en boga y de interés para muchos, existe un gran desconocimiento que se incrementa con los mitos y mensajes cruzados de la web que ofrecen dietas milagrosas unas más extremas que otras que atribuyen a los alimentos propiedades extraordinarias, privan el consumo de ciertos productos, o proponen rutinas de ejercicios que sólo el cuerpo de un atleta de alto rendimiento podría soportar. Todo por “verse bien”, más no saludable y peor aún, poniendo en riesgo su salud.

Aquí te presentamos algunos mitos:
La fruta engorda. De acuerdo con la especialista “Las frutas están cargadas de fibra, poseen su azúcar natural, agua, nutrientes, fibra y antioxidantes, todos muy saludables para el organismo; dos o tres porciones de media taza de fruta al día, o una fruta entera que quepa en la palma de la mano, es lo recomendado”.

¿Dietas sin carbohidratos para bajar de peso?: Cuando uno suprime los carbohidratos está jugando con su metabolismo, porque este requiere de su consumo. No decimos que el consumo de azúcar procesada es bueno, pero el azúcar natural de los alimentos, no es mala. La clave es consumirlos en porciones adecuadas y preferiblemente integrales, ya que aportan fibra y son beneficiosos para la digestión y para el corazón. Omitirlos es un error. Ejemplos de carbohidratos saludables: papas, camote, plátano, arroz integral, pasta integral.

Las grasas son perjudiciales para la salud. Con frecuencia la gente se equivoca, no todas las grasas son perjudiciales, y además el organismo las necesita para realizar buena cantidad de funciones orgánicas. Lo primero que debemos saber es que en una dieta de sólo vegetales y proteínas hay ingesta de grasas saturadas, porque todo lo que viene de animales (no el pescado) tiene grasas saturadas; pero los lípidos y las grasa que promovemos son las que vienen de plantas, las almendras, maní,  pescado y aceites crudos, porque cualquier aceite que se calienta cambia su composición química y se  convierte en una sustancia nociva. Evite freír los alimentos, prefiera otros métodos de cocción y las grasas insaturadas, que ayudan a bajar los niveles de colesterol.

Quiero perder unos kilitos, por eso salto una comida: Cada vez se escucha con más frecuencia esta afirmación, que a la larga puede traer un efecto rebote desproporcionado o peor aún, afectar el organismo. Por un día no va a pasar nada, pero hacer de esto una constante puede ocasionar daños importantes; el hígado produce un tipo de azúcar para obtener energía de alguna manera y esto descompensa el metabolismo a la larga.

Sólo hago dieta para estar sano, no es necesario ejercitarse. Con la edad el metabolismo se hace más lento; las dietas de moda también lo perjudican, pero la falta de actividad o el exclusivo entrenamiento cardiovascular sin incorporar pesas y/o ejercicios de fuerza afecta directamente su velocidad porque a mayor cantidad de masa muscular, el metabolismo será más veloz, de allí la importancia de preservar la musculatura.

Hay que contar las calorías para controlar el peso. Las calorías pueden servir como una guía, pero es mejor ver la calidad de la comida que se ingiere: libre de grasas saturadas, alta en fibra, y rica en nutrientes, todo en porciones adecuadas, en tres comidas principales y dos meriendas entre cada una. Es importante hacer un mínimo de 30 minutos de ejercicio de 5 a 6 veces por semana. En general, un plato sano y nutritivo debe tener un vegetal de color, una proteína libre de grasa y una porción de carbohidratos que pudiera llegar hasta una tasa y media en los varones más activos.
Recuerde, la tecnología a veces puede tener información equivocada. En temas de nutrición y fitness, es importante contar con asesoría adecuada que te lleve por un camino seguro hacia el bienestar. Ninguna dieta hace milagros, se trata de un cambio de hábitos y de manera de pensar, disfrutando cada día sus avances hasta alcanzar un estilo de vida sal