sábado, 8 de noviembre de 2014

LA NUTRICION EN EL DEPORTE

La planificación nutricional debe ser tan importante como la planificación de la rutina de ejercicios. Hay muchísimos mitos porque hay muchísimas tendencias. Uno de los principales problemas es que la gente no entiende cómo funciona su cuerpo. 
El deportista identifica los alimentos buenos y los malos, pero como no conoce las necesidades de su cuerpo no sabe qué consumir antes, durante y después del ejercicio.
Hay una dieta perfecta
La fórmula 60-20-20 parece ser la más recomendada por los especialistas para las personas que hacen ejercicio, sin embargo no se puede tomar como algo absoluto.
No hay una dieta perfecta general, sino que es mejor individualizar las necesidades de las personas.
Los 60% de carbohidratos, 20% de grasas y 20% de proteínas puede ser la receta ideal para un individuo, pero para otro le puede convenir la de 40-30-30.
Estas variables pueden también ser muy diferentes dependiendo de la cantidad de entrenamiento y el tipo de ejercicio que se realiza.
Son necesarias las proteínas justo después del ejercicio
En los gimnasios suele aparecer la persona musculosa bebiendo un batido de proteínas para recuperar las pérdidas durante el ejercicio.
Para obtener el mejor rendimiento se debe distribuir el consumo de proteínas a lo largo del día. Pero esta práctica no es la que se recomienda, más allá de las necesidades de cada individuo. Otro elemento es que las personas también tienen diferentes niveles de tolerancia para las proteínas, que además del elemento genético va cambiando por el tipo de ejercicio y la intensidad con que se practica.
Se debe comer mucha pasta y carbohidratos
No por comer se va a crear más músculo. Lo que se debe cubrir son todas las necesidades nutricionales de los músculos durante el entrenamiento.
Los carbohidratos no influyen en sesiones de ejercicio cortas o de baja intensidad.
Investigaciones muestran también que los carbohidratos no tienen efecto para mejorar el rendimiento en períodos de entrenamiento menor a los 90 minutos.
Esto ocurre porque en las sesiones de ejercicios cortas y con poca intensidad no se agotan totalmente los niveles musculares de glucógeno. La carga de carbohidratos sólo va a ser útil en situaciones en las que las reservas de glucógeno se agotan, es decir, cuando se exige al cuerpo más de 90 minutos o de mucha intensidad.
Cualquier bebida energética sirve
Se han hecho muchas investigaciones sobre la mayoría de las bebidas que determinan que hay una fórmula básica que se comparte, que combina una concentración de ingredientes que ayudan al organismo a la práctica del deporte.
Cada bebida energética posee ciertas propiedades que benefician a ciertas personas y que depende del ejercicio que se practica.
Pero lo cierto hay muchas diferencias que hace que un producto sea más efectivo para un deporte o para determinado individuo, sin descartar que el agua es en general el único líquido que necesita la mayoría de las personas que hacen ejercicio de forma moderada.
Se destaca que hoy la legislación hace que la etiqueta nutricional permita identificar que es lo que contienen cada bebida y saber pará que es mejor. Algunas tienen más hidrato de carbono, otras con más proteínas, otras con más vitaminas o minerales.
Puedo comer de todo
El deporte en sí no permite que una persona pueda comer de todo.
No todas las personas pueden ingerir cantidades de calorías similares a los deportistas de élite.
Hay alimentos que son de más fácil digestión para determinado tipo de persona, como sucede con las proteínas.
Cada alimento tiene muchísimas propiedades y podría salir una dieta por cada uno de ellos, pero al final es el propio deportista el que tiene que saber cómo funciona su cuerpo. No hay alimentos milagrosos que te van hacer mejorar el rendimiento ni adelgazar, sino que hay buenos hábitos y malos hábitos.