viernes, 18 de abril de 2014

SABIAS QUE

Los complementos dietéticos deberían limitarse a pacientes de alto riesgo  
Actualmente hay algunos complementos dietéticos como los ácidos grasos omega 3, la vitamina D o la fibra que son beneficiosos para reducir el riesgo cardiovascular y la hipertensión arterial pero su uso debería limitarse a aquellos pacientes de alto riesgo, como aquellos con una alteración del perfil lipídico, de la presión arterial o en los que se considere que existe un riesgo cardiovascular aumentado, aunque todavía no esté presente la enfermedad.
Aunque su utilidad es "indiscutible" en pacientes en los que han detectado alteraciones del perfil lipídico, deben ser usados con precaución porque, a pesar de ser de origen marino, han sufrido grandes modificaciones en su estructura original y podrían tener consecuencias no deseadas que no han sido estudiadas.
 Asimismo consideran que en sujetos sanos se debe defender la implantación de una dieta saludable rica en omega 3 de origen marino, es decir, pescados, así como de omega 9 y fibras vegetales, que modulen la absorción de las grasas, baja en harinas refinadas y azúcares que alteren el metabolismo de los carbohidratos.
Todo ello debe acompañarse de una vida físicamente activa y ejercicio programado habitual.
También es recomendable evitar las conservas, precocinados y carnes saladas o ahumadas y los embutidos, así como reducir el consumo de sal, aconsejando en su lugar consumir una cantidad de 2 gramos de sal diarios, que equivale a la cantidad de sodio que cabe en una cucharita de té.

El 100% de los niños intolerantes a la lactosa no cubre la ingesta diaria de calcio
Y el 74,1 % de los niños no cubren la ingesta diaria de calcio recomendada, según ha determinado el estudio 'Problemas nutricionales relacionados con la ingesta de calcio en población infantil con intolerancia a la lactosa'.
Cuando se es intolerante a la lactosa, el consumo de yogur es de gran utilidad ya que este alimento se digiere con más facilidad porque tiene menos lactosa en su composición.    Pese a que los productos lácteos aportan muchos beneficios a la dieta, muchas personas dejan de consumirlos porque sienten algunas molestias cuando los toman, algo que no es lo más recomendable. El consumo de lácteos ha sido relacionado con una protección frente a diversas enfermedades como hipertensión, cálculos renales, resistencia a la insulina u osteoporosis entre otras. Uno de los problemas al eliminar los lácteos de la dieta es que la ingesta de calcio se ve radicalmente reducida.
Cubrir las necesidades de calcio en cada etapa: Los expertos recomiendan consumir de 2 a 3 raciones de lácteos al día en la población adulta y entre 3 y 4 raciones durante el embarazo y/o lactancia para cubrir de un modo correcto las necesidades de calcio en cada etapa de la vida. Además, en la adolescencia y en la tercera edad también se recomienda la ingesta de entre 3 y 4 raciones diarias.  Si una persona sufre  intolerancia a la lactosa, se recomienda tomar yogur, dado que cada ración aporta únicamente 4 gramos de lactosa frente a los 10 gramos de un vaso de leche. Hay estudios que apuntan que la mayoría de personas con problemas de intolerancia pueden tomar hasta 12 gramos de lactosa diarios sin tener molestias, si se consumen en varias tomas.

La obesidad puede quitar trece años de vida
Dormir poco, aumenta el apetito, favorece la hipertensión y la diabetes.
Hay que hacer dietas equilibradas. Sin carbohidratos se pierde masa magra, no grasa
El estrés del trabajo engorda; la gente estresada tiene más grasa visceral
Coja una cinta métrica y mídase la cintura. Así sabrá si es obeso y si necesita ser tratado. Aunque como siempre, lo mejor es prevenir: dieta saludable, ejercicio, dormir lo suficiente y controlar el estrés.,