viernes, 25 de abril de 2014

LAS VERDADES DE LA NUTRICIÓN

La nutrición es una ciencia que ha logrado abarcar distintos ámbitos en materia de salud. Hay quienes se ponen en manos de personas inexpertas,  ellos son los  que hacen de “las verdades un mito y del mito sacan verdades”.
Verdad 1: Comer cada  3 - 4 horas
Las 1.800 kilocalorías que come en 3 comidas principales, (desayuno, almuerzo, cena) debe distribuirlas en unas 5-6 comidas/día. Así evitará que su cuerpo guarde reservas de grasa, comer frecuentemente le permitirá llegar a cada comida, con menos hambre.
Verdad 2: Desayune como rey, almuerce como príncipe y cene como mendigo
Es importante realizar un desayuno adecuado, recuerde que viene de unas 7 - 8 horas de sueño, su almuerzo debe ser balanceado: proteínas, carbohidratos y grasas necesarias para el resto de la jornada diaria. Su cena debe ser ligera y de fácil digestión, que permitan conciliar el sueño, evitando problemas digestivos.
Verdad 3: La comida vegetariana es más saludable que la omnívora
Estudios realizados revelan que los vegetarianos tienen menos riesgo de padecer enfermedades y viven más. Sin embargo, la dieta vegetariana es desventajosa si no se sustituyen las carnes que son esenciales para el organismo.
Verdad 4: Emociones y alimentos
La alimentación está condicionada por factores biológicos, como el hambre y la saciedad. Otros factores (culturales, geográficos, religiosos, económicos) también influyen. Pero, destacan los psicológicos y emocionales. Las emociones infieren en la selección, preparación  e  ingesta de los alimentos. El  estrés, el aburrimiento o la tristeza condicionan la manera de relacionarnos con la comida. La solución  radica en identificar y evitar las causas, luego, recurrir al esparcimiento, y a las actividades al aire libre.
Verdad 5: Comer dentro de los 40 minutos concluido el ejercicio
Una vez terminados los ejercicios las reservas de glucógeno  se agotan. Debe planificar una ingesta con alimentos ricos en carbohidratos de rápida asimilación (plátano, arroz blanco, pan blanco, mermeladas, yuca) unos 20 gr. de proteínas con alto valor biológico (lácteos descremados, pollo, carnes magras, pescados, pavo, jamón, huevos) para frenar la destrucción de masa muscular, reparar daños y formar nuevas fibras musculares.
Verdad 6: plátanos, superalimento pos ejercicio ¿por qué?
Posee excelentes características nutricionales, es energético (unas 140 kcal. por cada 100 gr.). Después del ejercicio, el  carbohidrato  es lo más importante. Entre los minerales: el potasio, el magnesio, fundamental para el correcto funcionamiento nervioso, intestinal, muscular y en la formación ósea del organismo.  El fósforo, zinc, y calcio se presentan en cantidades considerables, provee de vitamina A, vitamina C y ácido fólico.
Verdad 7: fruta mata jugo
Elegir fruta fresca en trozos es diferente a tomar  un jugo de frutas. La mayoría de los nutrientes de las frutas se encuentran en la piel. Al extraer el jugo de la fruta se obtiene agua con azúcar. Es mejor la fruta entera, antes de un jugo de frutas.
Verdad 8: Las proteínas ¡Excelente opción post ejercicio!
La cantidad de proteínas en la dieta ha sido siempre un aspecto de interés no sólo para los deportistas relacionados con disciplinas de fuerza o musculación sino también para la población general. Las tradicionales “claras de huevos” son una referencia al hablar de proteínas en el mundo fitness.  .
Verdad 9: grasas, aliada para su salud
Nuestro cuerpo usa grasa como fuente de energía, para formar tejido nervioso, hormonal,  para controlar la inflamación, para absorber vitaminas A, D, E y K. Pero, los excesos no son buenos. La OMS recomienda el uso de: aceites de oliva, maíz, girasol, canola, soya, pescado, palta, frutos secos, aceitunas, semillas. Restringir al máximo carnes,  cacao, aceites de palma y coco, mantequilla, mayonesas, manteca, embutidos, huevos y lácteos completos.
Verdad 10: La preparación, tipo y calidad de los alimentos mejorará su belleza.

La belleza es el reflejo de su  salud, llevar un estilo de vida saludable es el mejor cosmético. Su belleza es su obra. Producto de la atención, cuidado e interés que le dedica. Para realzarla,  es necesario que se preocupe de ciertos cuidados, el primero, es su hábito de alimentación, pues servirá de base para esa piel suave, tersa y limpia, de su cabello brillante y de esos ojos resplandecientes y labios rosados en su rostro.