martes, 22 de abril de 2014

LA NUTRICION, HIDRATACION Y EL EJERCICIO HABITUAL

Claves para tener una buena salud
Se ha demostrado que las personas que realizan actividad física se perciben más saludables, con menos estrés y presentan mejor estado anímico que aquellas que no realizan ningún tipo de actividad. La práctica regular de cierta actividad física mejora los niveles de ansiedad y depresión e incide beneficiosamente sobre otras emociones, contribuyendo todo esto al bienestar psicológico de las personas. Entonces es fundamental: fomentar un estilo de vida activo y saludable, basado en una dieta variada, moderada y equilibrada, incluyendo unos niveles "adecuados" de hidratación y la práctica regular de actividad física son fundamentales para promover el bienestar de la población y evitar el sobrepeso y la obesidad.
Diversos estudios sugieren que existe una relación causal entre actividad física y reducción de síntomas depresivos como consecuencia del aumento de la liberación de endorfinas. La actividad física mejora la autoestima, permite compartir una actividad con la familia y los amigos y ayuda a conciliar y a mejorar la calidad del sueño. Igualmente se ha observado que la actividad física mejora el control de la tensión arterial, el perfil lipídico, la glucosa en sangre, potencia la masa muscular y aumenta el contenido mineral óseo, con la consiguiente mejora de la salud ósea, muscular y cardiovascular. En el caso de los niños, la actividad física les ayuda a establecer unos hábitos de vida cardiosaludables y combatir los factores que favorecen el desarrollo de enfermedades en la edad adulta.
La importancia de la buena hidratación
Desde hace años la hidratación está tomando una relevancia creciente dentro de la nutrición, tanto para profesionales como para la población en general, lo que ha permitido tomar conciencia de su importancia para la vida diaria, grupos específicos de población y situaciones y condiciones ambientales determinadas. Actualmente, existe una mayor concienciación sobre la importancia de estar correctamente hidratado a lo largo del día, y en especial ante circunstancias o condiciones ambientales determinadas.
La deshidratación también afecta a la toma de decisiones y la función cognitiva, traduciéndose en un descenso de la  productividad y aumento del riesgo de accidentes laborales y de otra índole por lo que mantener una correcta hidratación es especialmente relevante cuando se realizan tareas intelectuales o que requieran la atención y estado de alerta de las personas.
 Nuestro organismo no almacena el agua, por lo que la cantidad que perdemos diariamente debe restituirse mediante la ingesta de agua y otros líquidos, y alimentos con un alto contenido en agua, de forma periódica y rutinaria.

Beneficios de una buena hidratación: Si bebes suficiente agua, no sólo cuidarás tu salud y podrás mejorar tu dieta, sino que además, podrás disfrutar de los siguientes beneficios estéticos:
Reduce el riesgo de sufrir retención de líquidos y revierte la hinchazón que ésta genera.
Mejora visiblemente la piel, la piel y los cabellos se ponen suaves y brillantes.
Ayuda a eliminar toxinas que pueden generar enfermedades.
Disminuye el riesgo de tener celulitis y várices, porque una adecuada hidratación mejora la circulación sanguínea, lo cual permite una correcta oxigenación de cada tejido así como la eliminación de sustancias de desecho y la llegada de nutrientes.
Ayuda a prevenir el sobrepeso y a reducir kilos si lo buscamos, ya que el agua brinda saciedad, distiende el estómago y ayuda a controlar lo que comemos,
Beber suficiente agua a diario además de ser un gran recurso para cuidar la salud, es muy útil si deseamos mejorar nuestra estética y apariencia física.