miércoles, 5 de junio de 2013

ELEGIR LAS OPCIONES MÁS SALUDABLES

Cuando vamos a hacer las compras para la semana al supermercado, debemos saber discernir y elegir las opciones más adecuadas, esto es clave en la dieta familiar y en los hábitos sanos y económicos, para el bienestar de todos los que viven con nosotros.
Es fundamental, para lograr una compra responsable, nutritiva, segura y económica, seguir algunos consejos: planificar, controlar, revisar y leer las etiquetas de los productos. El perfil  del consumidor está cambiando. Damos más importancia  a la calidad que a la cantidad

Cuando vaya a la compra tenga en cuenta estas recomendaciones:
Planifique los menús, De la siguiente forma, cuantas veces al día comen en casa, cuantas personas comen en casa, haga una lista de lo que va a adquirir con ese fin y durante la compra ponga al carrito  solo lo que tiene en la lista y así evitará  comprar alimentos extras al menú.
No se olvide que las frutas y los vegetales son muy saludables, Ponga en el carrito de la compra las frutas frescas, las frutas enlatadas o procesadas pierden algunos de sus nutrientes. Las frutas y vegetales frescos aportan nutrientes esenciales para su organismo y además de saludables tienen pocas calorías y sacian nuestro apetito.
Compre alimentos integrales, Como pan, pasta, galletas, harina ó semillas. Además de aportar más vitaminas y nutrientes, contienen fibra que facilita el proceso digestivo y brinda una sensación de saciedad.
Cuando vaya a comprar evite las zonas de alimentos poco convenientes, Por ejemplo panadería, dulcería, bebidas alcohólicas y gaseosas, entre otras. A veces, resulta difícil resistir la tentación.
Se recomienda hacer las compras después del desayuno o del almuerzo,  De lo contrario, si tiene hambre, elegirá más comida de la que necesita y, en especial alimentos que engordan, Si no puede ir a estas horas, antes de salir consuma una manzana u otra fruta.
Compre carne de pollo o de pavo, Es recomendable por su bajo contenido graso.
Lea las etiquetas, así se entera del contenido calórico, de los ingredientes y los conservantes.
Revise y compare, Que el envase del producto esté en perfectas condiciones.

Si vive solo y tiene que preparar sus alimentos siga estos consejos:
Reserve un par de horas de su fin de semana para preparar alimentos para congelar. Las leguminosas, como las lentejas o garbanzos, así como el arroz pueden ser preparados previamente y congelados en pequeñas raciones.
Prepare el alimento sin sal, ni especias y deje para sazonar cuando vaya consumir.
Las ensaladas también son excelentes opciones para una comida y cena rápida de preparar. Almacene las ensaladas en las estanterías inferiores de la nevera o en el cajón de las verduras, en esta parte, la temperatura es menos fría y reduce el riesgo de estropear las hojas.
Si le encanta un buen plato de pasta, lo mejor es preparar la salsa antes y congelarla. Cuando le apetezca una cena italiana, mientras cocina la pasta, descongela y sazona la salsa y en 5 minutos tiene todo preparado.
En cuanto a las carnes, lo mejor es sazonarlas de un día para el otro, así, además de coger mejor el sabor del ajo, sal y hierbas, facilitará su trabajo en la cocina. Deje la carne tapada con film plástico y en las estanterías más altas de la nevera, donde la temperatura es más fría.
Si su nevera no tiene nada de comida preparada, puede apostar  por  los sándwiches saludables, con atún, pechuga de pavo, lechuga y tomate, palta etc.


La comida preparada congelada de los supermercados es una opción en casos extremos. Este tipo de alimentos preparados cuenta con grandes cantidades de grasas, sodio y calorías, ingredientes poco bienvenidos en una dieta saludable.