miércoles, 19 de junio de 2013

ARTROSIS Y ARTRITIS

Si algo tienen en común estas dos enfermedades es que afectan a las articulaciones pero cada una se manifiesta de diferente manera. Para ninguna existe la cura, el tratamiento tiene como objetivo controlar el dolor, retardar el deterioro de la articulación y mejorar la calidad de vida
La artrosis es un problema degenerativo frecuente en las personas mayores de 50 años y se asume como parte de la vejez, como los cabellos blancos.
Se presenta por un desgaste del cartílago, el roce de los huesos entre sí producen mucho dolor, aparece más en las mujeres que en los hombres porque ellas tienen un cartílago más delgado.
La artritis es una enfermedad articular y se caracteriza por la inflamación de la membrana sinovial. Esta membrana fabrica el líquido que lubrica y nutre el cartílago, al inflamarse segrega mas líquido y la articulación se ve hinchada. Hay muchos tipos de artritis pero la más frecuente es la artritis reumatoide de origen autoinmune, que afecta aproximadamente al 1% de la población peruana especialmente mujeres.
Tanto para la artrosis como para la artritis la principal medida es bajar de peso.
Dentro de ambas enfermedades hay categorías desde las primarias hasta las más fuertes, por eso es importantísimo el régimen alimentario para ayudar en dichas enfermedades.
Primero debemos decir, que la persona debe mantener un peso acorde, la obesidad afecta mucho más las articulaciones y hace más presión en columna y huesos, por lo que empeora la situación si se es obeso.
En ambos casos hay terapias para mejorar el curso de las enfermedades, como hidroterapia, fototerapia, masajes, acupresión, terapia física, etc., pero hoy nos concentraremos en la alimentación.

Los alimentos aconsejados:
Pescado: la riqueza del pescado  en omega 3 ayuda a reducir las inflamaciones de las articulaciones. Se debe comer al menos 3 veces a la semana.
Aceites vegetales: También aportan bastante omega 3, como el aceite de linaza, el de canola, el de nuez. Hay germen de trigo o avellana que contienen este importante componente y el aceite de oliva.
Verduras y hortalizas: Todas las verduras verdes contienen vitamina C, tienen propiedades antioxidantes y neutralizan los radicales libres, además de poseer calcio y ácido fólico. Las más recomendadas son: apio, espárragos, pepino, coles, perejil, calabazas, calabacines,  zanahorias, etc.
Frutas, frutos secos y semillas: Las frutas son excelentes artríticos, son aconsejadas las manzanas, plátanos, melones, sandias, fresas, arándanos, frambuesas, cerezas y palta. Los frutos secos son ricos en selenio, calcio y vitamina E.
Cereales integrales: Son importantes por su aporte en fibras, su uso combinados con frutos evita la obesidad.
Leche de soya: Es un sustituto de la leche de vaca que es bien tolerada por los enfermos de artritis, por eso es recomendado su consumo así también sus derivados como el tofú, yogur de soya, carne vegetal, etc.
La comida no puede curar la artritis, ni la artrosis, pero puede hacer que la enfermedad sea más llevadera o que no se complique. Aunque las personas que la sufren están familiarizadas con el dolor, y los crujidos, pequeños cambios en la dieta pueden producir grandes mejoras en el convivir diario con la enfermedad y, ya de paso, pueden ayudarle a perder peso.

Tres alimentos para evitar
1. El marisco y la carne roja (si tienes gota). La gota aparece debido a la acumulación de ácido úrico en la sangre, que forma cristales que dolorosamente se asientan en las articulaciones.
2. Aceite de girasol y soya. Estos aceites tienen altos niveles de ácigos grasos omega-6, que provocan un aumento de la inflamación. También hay que tener cuidado con todos los productos elaborados industrialmente con este tipo de aceites.
3. Azúcar. Algunos estudios sugieren que el azúcar puede provocar un aumento de la inflamación. Aunque ofrece un rápido aporte energético, no dura en el tiempo, y puede ser un lastre para los enfermos de artritis.