viernes, 6 de noviembre de 2015

UN YOGUR AL DÍA

El consumo de un yogur al día ayuda a tomar la cantidad de lácteos recomendada por los expertos y se debe convertir en un patrón general de la salud diaria. Esto es lo que recomiendan las autoridades sanitarias. Para remediar la ingesta insuficiente de productos lácteos, se debería consumir de 2 a 4 raciones por día. Por ello, proponen como alternativa el yogur, cuyos beneficios para la salud están avalados por una amplia literatura científica.
Desde el punto de vista nutricional el yogur aporta calcio y proteínas de alto valor biológico. Según se recoge en el Nutrient Rich Foods Index de Estados Unidos. Además, tiene una mayor digestibilidad de la lactosa que cualquier otro lácteo.
También contribuye a tener una microflora intestinal equilibrada, en algunos estudios, se dice que las personas que tienen hábitos saludables, consumen por lo menos un yogur al día.
Numerosas universidades han confirmado todos estos valores del yogur como opción apropiada por su alto valor nutricional, por su capacidad de pre digestión de las proteínas y por ser fuente de vitaminas, calcio y otros minerales.

Probioticos y prebióticos: Existe una relación evidente entre dieta y salud. Si “somos lo que comemos” es importante saber cómo contribuyen ciertos alimentos a mejorar la salud.

Cuál es la diferencia entre prebióticos y probioticos: Según la Organización Mundial de Gastroenterología, los probioticos son microorganismos vivos que, cuando se ingieren en las cantidades adecuadas, pueden aportar beneficios para la salud. Se trata de bacterias o levaduras que están presentes en alimentos, medicamentos o suplementos dietéticos.
Los que se utilizan son los  Lactobacilos y Bifidobacterias, siendo los primeros los que más se han empleado durante años para la conservación de alimentos mediante la fermentación, como es el caso de la leche para producir yogur.
Los prebióticos son compuestos que el organismo no puede digerir, pero que tienen un efecto fisiológico en el intestino al estimular, de manera selectiva, el crecimiento y la actividad de las bacterias beneficiosas (bifidobacterias y lactobacilos). Se trata de un tipo de hidratos de carbono presentes en algunos alimentos que, pese a que nuestro sistema digestivo no es capaz de digerir, son fermentados en el tracto gastrointestinal y utilizados como “alimento” por determinadas bacterias intestinales beneficiosas

Beneficios: Nuestro sistema digestivo está colonizado por toda una serie de bacterias que forman un grupo complejo llamado microbiota intestinal. Estas bacterias viven en simbiosis con nuestro intestino en un delicado equilibrio, que puede verse afectado por la alimentación, el estrés, las enfermedades, o algunos medicamentos. El consumo de alimentos con prebióticos y probioticos puede ser útil para mantener este equilibrio.
Los probioticos  al crecer en el intestino y adherirse a la mucosa intestinal, evitan que otras bacterias dañinas se implanten y ejerzan sus funciones negativas, actuando como una barrera que evita la colonización del intestino por gérmenes patógenos.
En general, los estudios apuntan que los beneficios se centran en una mejora de la salud intestinal y de la función inmunitaria. A pesar de que todavía son necesarios más estudios para poder determinar, tanto sus efectos concretos, como los mecanismos por los que se producen.. De igual manera, existen estudios que muestran la eficacia en la prevención de la diarrea asociada a antibióticos.
Se ha observado, además, que consumir probioticos, como las leches fermentadas, mejora la intolerancia a la lactosa. De hecho, algunos estudios en animales han mostrado que los probioticos reducen el riesgo de cáncer de colon, sin embargo, esto no ha sido comprobado en seres humanos.

Facilitar la absorción de algunos minerales como el calcio y el magnesio. Favorecer la síntesis de ciertas vitaminas. Reducir los trastornos digestivos, como los molestos gases,  ayudar a mantener el equilibrio intestinal. Mejorar la regularidad intestinal, con lo que disminuyen los episodios de estreñimiento. Estos son los más comunes de sus beneficios