miércoles, 25 de noviembre de 2015

SOMOS LO QUE COMEMOS

Asegúrate que estas consumiendo todas las vitaminas y minerales que tu cuerpo necesita.  Para las mujeres el consumo de calcio es muy importante.  Si consumes menos de 1200 calorías podría ser que necesites suplementos. Controla la cantidad de sal en tus comidas. Cocina siempre con aceite de oliva.
Realiza entre cuatro y cinco comidas al día. Consume un mínimo de cinco raciones de frutas y verduras por día. Come pescado dos o tres veces a la semana.
No salgas sin desayunar. Los lácteos deben estar presentes en nuestra alimentación diaria, pues son una excelente fuente de proteínas, calcio y vitaminas (A, D, B12 y ácido fólico)
Las legumbres (frejoles, lentejas, garbanzos) son una de las principales fuentes de hidratos de carbono y proteínas de origen vegetal.
Según la OMS, las grasas deben cubrir entre 25 y 30% de las necesidades energéticas diarias.
No tengas en casa alimentos tentadores. Puedes darte el lujo de comer un helado una vez a la semana. Reserva los pasteles para ocasiones especiales. Cómelos con moderación.
Los hidratos de carbono deben proporcionar alrededor de 50% del aporte energético diario. Las proteínas tienen que suministrar entre 10% y 15% de las calorías totales necesarias. Combina las de origen animal y vegetal. El hierro es un nutriente esencial. Para que no te falte, come una vez a la semana carnes rojas, mariscos o paté.
Las verduras asadas (berenjena, pimiento, espárragos) o al horno son una excelente alternativa, tanto para primer plato como para guarnición del segundo.
El ejercicio físico activa nuestro metabolismo Un buen plan de alimentación debe ser acorde con tu estilo de vida y tus actividades.
Si padeces de colesterol alto, añade a tu dieta: bebidas lácteas y yogurts. Te ayudarán a reducir entre 10% y 15%. Controla el nivel de azúcar en tu sangre. Para untar sobre el pan, opta por el aceite de oliva. Una buena sopa de verduras es un primer plato muy recomendable por su efecto saciante.  Si comes entre comidas, opta por tomar una fruta o un té.
Las frutas secas, son una fuente rica en fibra.
El vegetarianismo no implica dejar de consumir alimentos de origen animal. Esto puede provocar un déficit de hierro y de algunas vitaminas, como la B12. Puedes comer un huevo al día sin riesgo para tu corazón. Las paltas consúmelas con moderación.
No recurras a una dieta drástica para adelgazar.
La fibra es clave en nuestra alimentación. Las vitaminas son esenciales, pero la mayoría no las fabrica nuestro organismo. Para la salud cardiovascular es bueno consumir habitualmente frutos secos, como nueces o almendras. El ayuno total prolongado es muy peligroso.
Destierra los alimentos procesados  de tu dieta.
Procura tomar alimentos ricos en proteínas con déficit de grasa, como la pechuga de pollo sin piel, o las claras de huevo.  No olvides beber agua en abundancia.
Los principales consejos para la prevención del cáncer son: reducir consumo de grasas, comer frutas y verduras aumentar la  fibra de forma razonable, disminuir el consumo de salados, adobados y ahumados, y moderar la ingesta de alcohol.
Limita el consumo de carnes rojas  a un máximo de dos raciones a la semana (por ración se entiende entre 100 y 200 gramos).
Los lácteos aportan calcio, vitaminas A, D, B2, B9 y B12, también otros minerales como el fósforo. Pero escoge las versiones desnatadas o semidesnatadas.
Los comportamientos sedentarios se desarrollan en la infancia y en la adolescencia. La influencia del ámbito familiar es decisiva, para proteger la de tus hijos.
La obsesión por la comida puede desembocar en graves trastornos de conducta, desencadenar una depresión o provocar carencias nutricionales. Acéptate tal y como eres y procura comer todo lo que tu organismo necesita sin otorgarle a los alimentos más importancia de la que representan.
Recuerda que el exceso de peso perjudica el sueño y es frecuente que provoque insomnio, así como generar problemas sexuales. El sobrepeso y la obesidad incrementan de forma directa las probabilidades de sufrir hipertensión, diabetes y, en general, enfermedades cardiovasculares. La pérdida de 10% de tu peso puede disminuir de manera significativa el riesgo de padecer estas enfermedades.
Una copa de vino al día otorga grandes beneficios a tu salud, pero tómala siempre en el almuerzo o durante la cena.
Siempre que te sea posible, trata de pasear por 30 minutos después de las comidas.

Y no olvides todo esto….. si quieres llegar a viejo.