Mito: Mientras menos comidas tengas al día, más bajas de
peso.
Verdad: Cuando no comes los
nutrientes que necesitas, tu metabolismo reduce su velocidad. Si comes varias
veces al día porciones pequeñas hace que tu metabolismo se mantenga funcionado
y queme más calorías cuando no estás comiendo.
Mito: Hay que pasar horas y horas en el gimnasio.
Verdad: No se trata del tiempo,
sino de la calidad del ejercicio. Busca rutinas que trabajen la mayor cantidad
de músculos al mismo tiempo y que puedas realizar en 20 minutos.
Mito: Tomar agua hace engordar.
Verdad: El agua no aporta
calorías. Frena el apetito y dilata el estómago para estimular la saciedad. Si no tomas agua, te
deshidratas. Tu metabolismo reduce su velocidad. Bebe 8 vasos de agua al día.
Mito: Mientras menos calorías, mejores resultados.
Verdad: El consumir pocas
calorías hace retrasar el proceso para
perder peso, pues desacelera el metabolismo. Deja de contar calorías y permite
que tu metabolismo se mantenga activo, comiendo pequeñas porciones.
Mito: Las máquinas son más efectivas que las pesas libres.
Verdad: Las máquinas están
hechas más para hombres, y a las mujeres se nos hace un poco difícil manejar
algunas de estas. Las pesas libres nos dan la libertad y el equilibrio que
necesitamos.
Mito: La cantidad de horas que duermo no afecta el peso.
Verdad: Mientras menos
duermes, menos ejercicio harás. Eso significa que quemarás menos calorías. Si
quieres quemar la mayor cantidad de calorías posible, asegúrate de dormir por
lo menos ocho horas cada noche.
Mito: Las comidas bajas en azúcar y carbohidratos como
sacarinas y edulcorantes permiten rebajar más.
Verdad: Estudios han
demostrado que las comidas que dicen que son bajas en calorías, y que contienen
edulcorantes, engordan más, pues hacen que aumente la ansiedad por lo dulce.
Mito: Los abdominales son los mejores ejercicios para bajar la barriga.
Verdad: Los abdominales no
están diseñados para sacar la grasa, solo para tonificar los músculos del
abdomen.
Mito: En el caso de las mujeres, ejercitarse con pesas las hace lucir como
un hombre.
Verdad: Esto solo sucede si
se utiliza demasiado peso y si se pasan demasiadas horas en el gimnasio.
También tendrías que comer enormes cantidades de comida para conseguir que los
músculos crezcan como los de un hombre.
Mito: Si una dieta no funciona, lo lógico es probar con
otra.
Verdad: No perderás peso si
continúas saltando de dieta en dieta, lo que harás es que te frustrarás todavía
más y mal acostumbrarás al cuerpo, que se pierde con tanto cambios y sin la
adecuada nutrición.
Mito: No es necesario ejercitarse todos los días.
Verdad: Aunque no estás obligado a hacerlo, es mejor si te
ejercitas, por lo menos, una hora todos los días. Así quemas más calorías,
tonificas tus músculos y tienes más energía durante toda la semana.
Mito: Las proteínas
hacen crecer el músculo.
Verdad: Los batidos de proteínas ayudan a tus músculos a
recuperarse después de una rutina de ejercicios.
Mito: El pescado azul, la palta y las nueces están llenos de grasa.
Verdad: Sí están llenos de grasa, pero son las grasas buenas,
las que nuestro cuerpo necesita y nos ayudan a combatir la grasa mala.
Mito: Correr es mejor que caminar.
Verdad: Da lo mismo correr que caminar. La única diferencia
es la rapidez con la que lo haces. Pero con cualquiera de las dos, quemas la
misma cantidad de grasa.
Mito: Si sudo, es que estoy fuera de forma.
Verdad: Sudar significa que
eres una persona atlética, que tu cuerpo está trabajando a la máxima velocidad
y estás botando toxinas.
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