viernes, 25 de septiembre de 2015

LA IMPORTANCIA DEL DIAGNOSTICO OPORTUNO DE LAS ALERGIAS

Siempre hemos escuchado a algunas personas quejarse por no poder comer mariscos o  usar aros que no sean de plata. Hay otros que sufren con la llegada de la primavera y muchos arrancan por el sólo hecho de ver a alguna abeja.
En el mundo son muchas las personas que las desarrollan en algún momento de sus vidas, siendo la primavera la estación del año donde suelen aparecer con mayor frecuencia. En este sentido, ¿sabemos realmente qué es una alergia y a qué se debe este fenómeno?
Una alergia es una respuesta exagerada del sistema inmune a una sustancia que es inofensiva para la mayoría de la gente, provocando síntomas que varían desde molestias leves hasta llegar a producir severas complicaciones. Es importante reconocer y tratar las alergias desde un principio, para que el paciente no sufra con estas molestias.
La tendencia a desarrollar alergias suele tener una base hereditaria. Sin embargo, el hecho de que alguno de los padres sea alérgico a algo en particular, no quiere decir que todos sus hijos tengan que padecer necesariamente alguna alergia. En las últimas décadas, ha habido un incremento considerable  de personas que sufren algún tipo de alergia, siendo las respiratorias las que más afectan, en un 20% aproximadamente. Como explicación a este fenómeno se ha postulado la Teoría de la Higiene, la que sostiene que en la actualidad se ha exagerado respecto a la creación de un ambiente limpio y libre de contacto con microorganismos tanto para niños como para adultos, provocando que el sistema inmunológico no sea estimulado en su desarrollo, volviéndose más propenso a responder con una reacción alérgica.

Alergias más frecuentes
Respiratoria: Es el tipo más común y se produce por el contacto con alérgenos inhalantes, como ácaro del polvo, gatos, o pólenes de árboles malezas y pastos. Destaca la rinitis, que se manifiesta con picazón de nariz, estornudo, congestión nasal y mucosidad.
Cutánea: Esta se produce cuando algunos elementos, como el metal o agentes químicos entran en contacto con la piel. Se caracteriza por la aparición de dermatitis (enrojecimiento) en la zona de contacto.
Alimentaria: Se manifiesta con síntomas gastrointestinales, como el vómito, dolor de estómago, náuseas, diarrea y, en algunos casos, sangrado.  Además, pueden aparecer ronchas, hinchazón de la boca, cara y ojos, y picazón general.
Este tipo de alteración es común en niños, siendo la leche, huevo, soya, maní y trigo los alimentos que más pueden afectarlos. En el caso de los adultos, son los frutos secos, pescados y mariscos.
Medicamentos: Las más frecuentes son a los antibióticos, en especial aquellos de la familia de la penicilina.. Luego le siguen los antiinflamatorios no esteroides como el ibuprofeno y el diclofenaco.
Picaduras de insectos: Abejas, zancudos y hormigas, entre otros, en estos casos los síntomas son varios y pueden ir desde una reacción cutánea local hasta un shock anafiláctico, que es una situación donde la persona presenta dificultad severa para respirar, sensación de desmayo o pérdida del conocimiento. Si ocurren estos síntomas es fundamental que la persona acuda a un centro hospitalario de manera urgente, pues su vida puede estar en peligro.
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Medidas preventivas
ü  Evitar la exposición al polen, polvo o ambientes cerrados con presencia de animales.
ü  No hacer ejercicios intensos en época de polinización
ü  Asear con frecuencia todas las habitaciones de la casa, poniendo énfasis en los lugares donde pueda acumularse polvo.
ü  Sacudir la ropa antes de usarla
ü  Usar anteojos para la conjuntivitis
ü  Evitar humedad de ambiente

Según la FDA hay ocho alimentos alérgenos que podrían causar graves alergias  alimentarias y/o agravar los cuadros ya existentes. Estos alimentos son la leche de vaca, huevos, pescados, crustáceos, frutos secos, maní, trigo y soya. Si no se ha presentado un cuadro específico de reacción inmunológica por estos alimentos, el ideal es que no se suspenda su consumo frente a una alergia primaveral. Sólo se recomienda restringirlos, ya que estos alimentos aportan nutrientes de gran utilidad para el organismo.