viernes, 14 de marzo de 2014

LA ALIMENTACIÓN Y SU RELACIÓN CON LA APARICIÓN DEL ACNÉ

La presencia de acné ha sido siempre un tema de conversación. Sin embargo, es un tema que si ha sido estudiado desde el punto de vista científico.
El acné es una enfermedad que afecta las glándulas sebáceas. Los pequeños hoyos en la piel se llaman poros y se conectan a las glándulas sebáceas por debajo de la piel. Estas glándulas producen una sustancia llamada sebo. Los poros se conectan a estas glándulas a través de un canal que se llama folículo y, dentro de los folículos, el sebo transporta las células de la piel muerta a la superficie.
La llegada de la adolescencia con sus consecuentes cambios hormonales predispone la aparición del acné, todo ello producido por el sistema endocrino. No se conoce la causa exacta del acné.

Algunos de los factores que pueden causarlo son: El aumento hormonal durante la adolescencia. Los cambios hormonales que ocurren durante el embarazo. Comenzar o dejar de tomar píldoras anticonceptivas. Los factores hereditarios. Ciertos medicamentos. Un maquillaje grasoso.

Alimentación y acné
Influencia de los lácteos en el acné: se encontró una relación entre el consumo de leche (desnatada) y el acné.  La explicación que daban los autores era que la leche contiene precursores de la testosterona (sustancias que utiliza nuestro cuerpo para sintetizar esta hormona), contribuyendo a la producción de sebo. 
Hidratos de carbono y acné: Existe menos prevalencia de acné en las sociedades no occidentalizadas y una de las diferencias es la dieta, haciendo mención al Índice Glucémico (velocidad con la que se digieren los azúcares) y la Carga Glucémica (velocidad y cantidad de digestión de los azúcares de los alimentos).
La dieta occidentalizada es de alta Carga Glucémica (dulces, cereales refinados y azúcares simples). La hipótesis fisiológica se basa en que una dieta así, produciría una cascada hormonal que desencadenaría una producción de sebo en la piel.

¿El chocolate produce acné?: La gran pregunta que se hace todo el mundo. Un estudio antiguo que se hizo en los años 60, no dio ese resultado, las observaciones que se ponen a este estudio señalan que en aquella década no era común encontrar chocolate con leche, Se puede deducir por tanto que, el cacao en sí no supone la aparición de granos, sino que son nutrientes lácteos que pueda contener o el mismo azúcar añadido.

Otros nutrientes:
Se ha estudiado la relación de minerales como Zinc, Yodo y algunas vitaminas antioxidantes con la reducción del acné; sin embargo aún no hay estudios concluyentes que confirmen este efecto reductor.  Lo mismo pasa con la fibra, parecen encontrarse beneficios pero pueden estar producidos por la variación en el índice glucémico, ya que los alimentos ricos en fibra suelen permitir que los hidratos de carbono se absorban más lentamente.

Otras variables además de la dieta: Por otro lado, no se ha encontrado relación entre la exposición al sol y la poca higiene con un aumento de la incidencia de acné; tampoco parece clara la relación con el consumo de tabaco. Además de los factores genéticos, la dieta parece ser un factor determinante en la gravedad de los síntomas.

RECOMENDACIONES DIETÉTICAS PARA COMBATIR EL ACNÉ: No se debe comprometer la salud con cambios bruscos en la dieta, sobre todo teniendo en cuenta que el acné se sufre en la etapa de la adolescencia donde los patrones físicos tienen una gran presión social 
Los lácteos son fundamentales durante la adolescencia. Reducir su consumo podría ayudar a la sintomatología del acné, pero debemos asegurarnos de compensar este cambio con alimentos que aporten los mismos nutrientes; en el caso del Calcio pueden ser legumbres, ajonjolí o frutos secos.
Es preferible reducir los alimentos refinados por integrales, incorporando frutas, verduras y legumbres en vez de cereales, dulces y pasteles.