miércoles, 19 de febrero de 2014

REFLUJO GASTROESOFAGICO Y NUTRICIÓN

Entre la sintomatología más común destaca la  sensación de ardor o quemazón, debida al paso del contenido gástrico nuevamente al esófago, acompañada de inflamación de este último y posibilidad de lesionar la mucosa del esófago. En el estómago se segrega ácido clorhídrico, un producto altamente irritante pero necesario para realizar la digestión de los alimentos. La propia pared gástrica posee una capa de moco que la protege de esta acidez. Sin embargo, la pared esofágica no está preparada para este pH tan bajo, por lo tanto, este se va irritando hasta inflamarse o dañarse, en muchos casos. Con la dieta, lo que pretendemos principalmente es nutrir de forma adecuada y completa al paciente, a la vez que evitamos que se produzca este reflujo con los síntomas correspondientes.
Por este motivo, podemos concluir que las necesidades nutricionales del paciente se cubren con una dieta de contenido normal de hidratos de carbono (50-55%), levemente hiperproteica (15-20%) las grasas deberían bajar un poco su cantidad total (25-30%), ya que provocan cierta relajación del esfínter que separa el esófago del estómago.

Reflujo gastroesofágico: cambios en la alimentación
La alimentación se debe repartir en varias tomas a lo largo del día, no debe ser abundante, para que no facilite el reflujo. Se recomienda comer despacio masticando bien los alimentos y que estos hayan sufrido en la boca la mayor ruptura posible.
Es conveniente evitar algunos alimentos que empeoran los síntomas, como son el ajo, la cebolla, el chocolate, el alcohol en general y algunos alimentos ácidos como el tomate, el pimiento, los cítricos (naranja, mandarina, limón, toronja, kiwi, piña) y las comidas grasas como frituras o los platos muy condimentadas.
Respecto a los líquidos, los que mejor se toleran son el agua y las infusiones suaves, pero es mejor separarlos de las comidas para no aumentar el volumen de contenido estomacal. No por ello hay que dejar de hidratarse y conviene vigilar bastante este tema, ya que si no se siente sensación de sed se puede anular la ingesta de líquidos empeorando el estado general del paciente con reflujo.

Consejos nutricionales para el reflujo gastroesofágico
Estudios recientes concluyen que la ingesta de cantidades reducidas de pan en las comidas mejora los síntomas del reflujo, especialmente la quemazón en la zona dorsal y el dolor.
Los alimentos más grasos como las carnes de cordero, pato o ganso, los embutidos, los lácteos enteros y los productos de pastelería deben estar controlados por su relación con el aumento del reflujo.
No se debe abusar de alimentos precocinados o preparados que suelen estar bastante más condimentados que los naturales y cuidar la ingesta de picantes. Conviene también realizar un cierto control en el aporte de alimentos muy ácidos, muy dulces o con coberturas de chocolate  ya que no resultan adecuados para los procesos digestivos. Las bebidas con gas son mal toleradas en muchas ocasiones y, en todo caso, conviene tomarlas fuera de las comidas, entre horas. Por último, las temperaturas extremas en los platos también irritan la pared del esófago produciendo dolor.

Hábitos aconsejables en caso de reflujo gastroesofágico
Como pauta general, es bueno recomendar el mantenimiento de un peso dentro de la normalidad,  evitar el sobrepeso y la obesidad constituye una buena terapia para lograrlo. Permanecer sentado, sin tumbarse, durante un periodo no inferior a las tres horas tras las comidas, para no facilitar la salida de los alimentos simplemente por gravedad.
Evitar todos aquellos objetos o situaciones en los que haya cierta presión en la zona abdominal como cinturones apretados, fajas muy compresivas, corsés, ropa ajustada o de tallas menores de las requeridas.
Dejar el tabaco mejora. Existen algunas situaciones fisiológicas (embarazo, durante el segundo y tercer trimestre) patológicas (obesidad central con acumulación de grasa abdominal) donde se ejerce presión sobre la zona inferior gástrica, por lo que el reflujo, en dichas situaciones, suele aumentar.