viernes, 27 de diciembre de 2013

DIETA VS. HUMOR

Los hábitos alimentarios y el tipo de comida influyen en el humor. Una dieta restrictiva causa irritación; comer sano hace sentirse bien. Y la comida, a su vez, influye en el cerebro y en el sistema nervioso central. Aunque te parezca increíble existe una estrecha relación entre la mente y la comida. Una vida emocional equilibrada favorece hábitos alimentarios saludables y enriquecedores. Este principio considera que el equilibrio emocional conduce al equilibrio nutritivo y previene los ritmos de alimentación disfuncionales.  Los hábitos alimentarios influyen en los estados de humor. Según este principio, ¿qué aspectos hay que tener en cuenta para no estar de mal humor por culpa de nuestra alimentación? 

Mirada integral
Si un plan de alimentación es carente de energía, de nutrientes, inadecuado a los gustos y horarios de la persona y además tiene prohibiciones, no sólo producirá mal humor sino que favorecerá la no adherencia a esta dieta. 

Decisión y compromiso 
Actualmente, la terapia motivacional, y la terapia cognitiva conductual son modalidades de abordaje que cobran fuerza. "Se busca que los pacientes analicen las ventajas y desventajas de cambiar. Sólo a partir del momento en que el paciente tome la decisión y el compromiso de iniciar un proceso terapéutico con responsabilidad podrá llevar a cabo acciones que produzcan cambios en su conducta, sin quedar atrapado en la repetición e insatisfacción que afectan el estado de ánimo", La principal referente de este tema es la doctora Judith Wurtman, investigadora del Instituto de Tecnología de Massachusetts y autora de "Managing Your Mind and Mood Through Food" ("Lo que comemos cambia la manera en que pensamos y sentimos").
La mayoría desconoce la estrecha relación que existe entre el humor y la elección de los alimentos. Por eso se analiza el estado de su salud en forma disociada y no de manera integral. "Separamos la alimentación de nuestro estado de ánimo, de la actividad física que hacemos o sin tener en cuenta la vida sedentaria que llevamos. Pero en el organismo todo se relaciona, y esta relación es la que determina nuestro estado de salud",

Imposiciones externas 
Es sabido que cuando una persona comienza una dieta para adelgazar le puede causar irritación, mal humor, melancolía, y hasta exacerbar la depresión. Dependerá del tipo de dieta y de la restricción calórica que tenga. Pero, hay alimentos que ayudan a mejorar los estados emocionales: el pescado de mar y los mariscos, equilibran el ánimo, y los alimentos dulces levantan el bajón que produce la caída de serotonina en sangre.

Causas alimentarias que cambian el ánimo
Bajo nivel de azúcar en sangre: Cuando baja el nivel azúcar aparece la fatiga, ansiedad, depresión, irritabilidad, cambios de humor, nerviosismo, ansias de dulces, sudores, temblores, dolor de cabeza y disminución de la capacidad mental. La dificultad para concentrarse o recordar es la primera señal que precede al cambio de humor. 
Valores altos de ácido láctico: El ácido láctico está presente en la sangre durante los periodos de mucha actividad física o esfuerzo muscular. Los niveles elevados de lactosa conducen a un estado de ansiedad cuyos síntomas incluyen temblor, confusión, fatiga, irritabilidad y miedo, entre otros.
Disfunciones hepáticas: Cuando la glucosa cae, el hígado empieza a trabajar para aumentar de nuevo los niveles. Alcohol, drogas, estrés, dañan los sistemas enzimáticos del hígado. Para desintoxicarlo recomiendan hacer una dieta vegetariana. 
Sistema inmune en peligro: El sistema inmunológico protege el cuerpo de las infecciones y rechaza la enfermedad. Pero cuando está agotado, o con estrés causa un cambio de humor. 
Intolerancia alimentaria: Si se experimentan con frecuencia reacciones desfavorables a ciertos alimentos es posible que sea alérgico o que no se toleren esos productos. Se manifiestan con infecciones crónicas de los oídos, bronquitis permanente, disfunciones digestivas agudas y otras afecciones auto inmunológicas. Estos males tienen un impacto negativo en el estado de ánimo, ya que producen ansiedad y depresión.